¿Qué es HeForShe?

HeforShe es el movimiento que encabeza Emma Watson, en el cual nos invita a unirnos para crear una fuerza por la equidad de género, en mujeres y en hombres, cual está teniendo un gran impulso después del excepcional discurso para la ONU que dio Emma Watson, en el cual trata el tema que HeForShe está impulsando: la igualdad de género.

El principal elemento de HeForShe es que es una campaña que involucra a los hombres, a los cuales les hace un llamado para luchar por la igualdad de género de la cual también son víctimas desde una perspectiva diferente, además de querer cambiar el concepto negativo que se ha dado al feminismo que asegura que pelear a favor de la mujeres es sinónimo de odio contra los hombres.

El feminismo se ha convertido en una palabra con connotación negativa, lo cual a llevando incluso a que algunas mujeres se nieguen a a ser identificadas como feministas, por esa retorcida idea que se ha creado al respecto sobre comportamiento de lucha contra hombres, siendo incluso llegando a ser llamadas Feminazis.

Actualmente en el mundo no existe ningún país en que pueda decir que ha logrado la igualdad de género, algunos tienen más avances que otros y algunos están muy atrasados sin duda, pero como Emma Watson comenta en su discurso si no se inicia a trabajar el día de hoy tomará más de 10 años para poder enderezar el camino.

¿Un hombre puede ser feminista?

hombre feministaAquellos que no discriminan, aquellos que brindan influencia positiva, aquellos que no asumen que las mujeres no llegaran lejos porque algún día serán madres, aquellos que de alguna forma empoderan a las mujeres, ellos son feministas, feministas que pasan inadvertidos que tal vez sin saberlo lo hacen.

Para lograr la igualdad de género hay que estar involucrados todos los actores de esta problemática, hombres y mujeres, no hay más, porque ¿cómo podemos cambiar todo si sólo la mitad de la población está involucrada en ese cambio? No hagamos aquello que se está rechazando, discriminar. No dejemos de lado a nadie sólo por su género, esa es la clave que el feminismo tiene en sí misma.

Nadie se puede quedar de lado ya que la igualdad de género es un problema de hombres también, es algo que también nos afecta, algo que nos limita de una u otra forma y que nos encasilla en un rol de género mal establecido, con reglas mal definidas y con conceptos que truncan muchas emociones y habilidades.

Como sociedad valoramos el machismo

Ante el cuestionamiento de forma individual sobre las emociones aceptamos que valoramos los sentimientos, esa parte que como sociedad tenemos asociada a lo femenino, con nuestra familia y amigos valoramos esos momentos tan íntimos de tanta riqueza emocional que los tenemos grabado en lo más profundo de nuestros sentimientos, casi como un secreto. Pero ante un grupo minimizamos estas emociones y volvemos al machismo, eso que hace que el hombre esconda sus sentimientos y se enfoque en logros tangibles, en la competencia y en ser un “macho”.

El peso de la masculinidad recae en los hombres con un peso se materializa en forma de en forma de vergüenza ante los propios sentimiento, la negación de nuestras emociones y en ocasiones de nuestros gustos.

Como sociedad valoramos el machismo porque de los hombres esperamos que el hombre haga el uso de la violencia de ser necesario que sepa combatir, ¿el hombre debe ser violento? Si hay algún atisbo de afirmación ante esto podemos caer en un círculo de más violencia, porque no se puede delimitar la violencia, la violencia es generalizada.

Como sociedad aceptamos el rol que se nos ha asignado en las reuniones de cualquier tipo tenemos dos grupos regularmente bien delimitados los que están en la cocina y los que están en la sala o en el patio tomando y siendo escandaloso ¿quiénes son los hombres y quiénes son las mujeres? No es difícil de responder, si les pregunto ¿quién es representa la fuerza y quién es la fragilidad?

jotoEn el mundo actual no podemos negar que existen mujeres que son grandes empresarias, que hay pocos privilegios, pero tampoco podemos negar que cuesta dejar las ideas que nos dicen si es gran empresaria se acostó con alguien para conseguirlo, si esta soltera se quedó a vestir santos, en el caso de los hombres, soltero maduro, maricón seguro, si los hombres dicen que tiene sexo con muchas mujeres, serán los putos amos el ejemplo a seguir, pero si dicen que son vírgenes o que sólo tienen relaciones con su pareja, de jotos no los van a bajar. Así las cosas y no lo podemos negar.

A los hombres no se les permite derrumbarse, si tienen un problema se lo guardan y no queda más que tratar de resolverlo, no se les permite llorar para liberar la presión, mucho menos pedir ayuda, ¿les  faltan huevos o qué? Es la pregunta que surgirá si aceptan cualquier cosa como esta.

Y esto continúa el círculo de la violencia, al tener tanto rencor guardado, tanta presión dentro, estar en depresión si poder pedir ayuda, la respuesta natural es el odio, el odio a las personas, el odio a la vida, el odio a uno mismo y el odio al mundo. El odio genera violencia.

Otro punto vital en la lucha por la igualdad de género es la necesidad de una mujer que se ha fomentado en los hombres, esa idea de que los hombres necesitan una mujer para formar un hogar con una mujer y con hijos, la idea parte desde el hecho de que un hombre sólo en una casa o es gay y trae a mucho hombres a su casa o es un mujeriego sin remedio que trae muchas mujeres a su casa, no hay de otra.

Las mujeres están luchando por su independencia, por poder desarrollarse sin nadie más, estas aprendiendo que no necesitan un hombre para formar un hogar y ser madres, los hombres necesitan empezar a aprender los mismo a desmitificar la idea de la mamá, el papá e hijos, a destruir esa dependencia que se ha formado alrededor de la figura femenina, la cual viene construida de antaño en la que se “ocupaba” una mujer para lavar, cocinar y planchar.

mujer luchona
mujer luchona

Hay que darle a ambos la posibilidad de intercambiar el rol de género, de hacer un hibrido  de ellos y adaptarnos a los que nos hagan sentir mejor y nos hagan crecer en cada uno de los aspectos de nuestra personalidad.

Hay que olvidarnos de esa absurda lucha de géneros que también hemos creado como sociedad y que nos sigue encantando competir hombres contra mujeres, no vale la pena, no sirve de nada, sólo alimenta la desigualdad de genero.

Comenta en el recuadro