¿Les ha pasado que conocen a alguien que tuvo calificaciones sobresalientes en la escuela, y tal vez con un coeficiente intelectual alto, sin embargo no logra avanzar en la vida? Probablemente carece de habilidades sociales, y éstas pueden ser tan importantes, o más, que las habilidades escolares. Aspectos, como el emocional son igual de importantes a la hora de tener éxito en la vida. Pues podemos llevar al traste alguna buena oportunidad laboral o escolar, por el solo hecho de no tener herramientas sociales.

Según estudios, un buen desarrollo de las habilidades sociales se relaciona con la salud mental y la calidad de vida.

En el contexto escolar el comportamiento disruptivo dificulta el aprendizaje, y si esto avanza y alcanza niveles de agresión se convierte en un verdadero problema en el salón de clases para el profesor y los compañeros del alumno, llevando a un deterioro las relaciones interpersonales y el rendimiento escolar.
Al ser llamadas habilidades, se refiere a que pueden no ser una característica de la personalidad, sino un conjunto de comportamientos aprendidos y adquiridos.

Según Libet y Lewinsohn, en 1973: “La habilidad social es la capacidad para comportarse de una forma que es recompensada y de no comportarse de forma que uno sea castigado o ignorado por los demás.”

Se adquieren principalmente a través del aprendizaje por medio de:
– Observación
– Imitación
– Ensayo
– Información

Es importante fomentar en nuestros hijos el desarrollo de este tipo de habilidades, pues haremos de ellos personas asertivas con competencias sociales. La asertividad se define como la capacidad de expresar nuestras emociones, defendiendo nuestros derechos sin emplear conductas agresivas para los demás.
La competencia social es la capacidad de llevar a cabo estrategias que nos den resultados adecuados. En pocas palabras interactuar eficientemente con el entorno.
Las competencias se aprenden, pero también suponen factores motivacionales, como por ejemplo la amistad. Es un ambiente idóneo para desarrollar este tipo de habilidades en el niño, las cuales se reflejarán en tres áreas principalmente:

– Social-afectiva: Unión, expresividad, autocontrol.
– Social-cognitiva: Conocimiento social, empatía, asociación de causas y efectos sociales, juicio moral.
– Comportamiento social: Comunicación, cooperación, destreza para la inclusión y la participación en actividades, capacidad para manejar situaciones conflictivas, autonomía del yo social.

Aquí un cuadro con la Clasificación de las habilidades sociales:

HHSS

Si desean conocer más a detalle este tema, les dejo una liga muy interesante en donde se trata cada punto con mucho más detalle.
http://orientacionandujar.files.wordpress.com/2010/09/habilidades-sociales.pdf

Así que la próxima vez que escuchen a alguien que usa la agresividad para expresarse o que no sabe respetar opiniones, escudarse en que es una persona sincera y honesta, díganle que no es verdad, que lo que sucede es que no ha desarrollado habilidades sociales.

En resumen, una persona que sabe comportarse de acuerdo al lugar en donde está y con quienes está, es una persona inteligente.

Hasta la próxima en Padres e hijos.

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