[dropcap size=dropcap-big]E[/dropcap]l día de ayer se celebraron los premios Ariel a lo mejor del cine mexicano.

La gran ganadora fue El Premio, de Paula Markovitch al llevarse 4 estatuillas, películas como el Sueño de Lu, La vida precoz y breve de Sabina Rivas, Colosio el Asesinato y la española Blanca Nieves también fueron galardonadas.

Creado en 1947 en la Época de oro del cine mexicano en plenitud y como reconocimiento y estímulo a lo más destacado del cine nacional en sus diferentes rubros el Ariel cuenta ya con 55 ediciones, de 1958 a 1971 fue suspendida debido al mal momento que vivía el cine mexicano (Gracias cine de ficheras), la estatuilla fue creada por el escultor mexicano Ignacio Asunsolo y el nombre del premio es una referencia al ensayo Ariel del uruguayo José Enrique Rodó.

55 entregas del premio máximo al cine mexicano y del cual un servidor no ha visto en televisión ni una sola edición.

Es lamentable que un premio que representa el trabajo de todo un año, el trabajo artístico y cinematográfico de miles de mexicanos no despierte el mas mínimo interés de los medios de comunicación electrónicos, particularmente de la televisión.

Anteriormente las dos televisoras más grandes del país (Televisa y TV Azteca) transmitían con bombo y platillo la ceremonia de entrega de los premios Oscar, a lo mejor del cine Estadounidense, este año ese “privilegio” solo lo tuvo Azteca.

En la pasada entrega de los Oscares, hubo cobertura especial desde el Kodak Theatre, mandaron gente a cubrir la ceremonia, prepararon un set lleno de luces, los presentadores vestían de gala, yo pregunto: ¿eso mismo se puede hacer con el Ariel no? Incluso es más barato porque no mandas gente fuera del país a cubrir la ceremonia.

Es triste ver que las televisoras celebran y promueven ceremonias de premiación ajenas a nuestro país, como Miss Universo, los Grammys o incluso los ya mencionados Oscares.

La influencia de los medios de comunicación sobre los gustos de las personas es más que evidente, la televisión para casi la mayoría de los ciudadanos es la principal fuente de acceso a “información” como ejemplo: si televisa te dice en todos sus programas desde meses atrás que tienes que ver los premios TV y Novelas, la gente que consume su televisión, termina por ver dicha entrega, si la televisión te dice que debes de ver el super bowl a cada rato, la gente termina viéndolo aunque no sepa si se juega con un balón o con un bollo.

Ahí radica el poder de la televisión, entiendo que el gran negocio de la tv es el entretenimiento, pero también entiendo que el entretenimiento no necesariamente tiene que ser fácil o simple, se puede hacer entretenimiento de calidad y de contenido. Como diría mi abuela “hasta entre perros hay razas”.

Quiero señalar que no hay nada de malo en que la tv transmita ese tipo de eventos pero creo que debe de haber más pluralidad, más oferta en cuanto a sus contenidos

Ahora bien la culpa no nada más es de la tv, el otro gran culpable es un maldito hampón que tristemente trabaja y come del cine, estoy hablando de las cadenas mexicanas de exhibición de películas.

Cinépolis y Cinemex, en cuanto a cine comercial prácticamente es la única alternativa que tienen los mexicanos y las malas costumbres que tienen estas cadenas poco tienen de diferente con las que realiza la tv.

Lamentable que haya películas que después de estar años enlatadas por no tener una distribuidora lleguen por fin a las salas de cine comercial y estas solo las exhiban dos o tres días en horarios nada accesibles para que la gente las pueda ver, es todavía más triste saber que la exhibición de varias películas mexicanas en las salas comerciales no es por gusto o porque confíen en el cine mexicano, es porque la ley se los ordena.

La última mirada (2006) de Patricia Arriaga.

Más que a nada en el mundo (2006) de Andrés León Becker

Temporada de patos (2004) de Fernando Eimbcke (escrita por la ahora ganadora del Ariel Paula Markovitch)

Lake Tahoe (2008) del mismo Fernando Eimbcke.

Estas películas estuvieron a lo mucho dos (2) semanas en cartelera comercial, en pocas salas y en horarios bastante difíciles para tener una buena taquilla y por consiguiente alargar sus días de proyección.

Iron Man 3 (2013) de Shane Black se estrenó el 3 de mayo, 26 días después de su estreno sigue en prácticamente todos los cines de la ciudad.

Ejemplos como estos hay muchos y podríamos llenar muchas más líneas de las malas prácticas de la mafia Cinépolis-Cinemex, pero de eso hablaremos después

Aclaro que no estoy en contra de los blockbusters hollywoodenses ni de los programas de tv que tienen un gran poder de convocatoria, es más, disfruto de varios de ellos (¡de los premios TV y Novelas no!) solo pido mayor pluralidad y una revisión en cuanto a la calidad de los contenidos que le ofrecen a la gente.

La regla y mi visión es más que simple:

Mejores contenidos = Mejor Audiencia = Más conocimiento = Más alternativas = Más Diversidad = Más abanico de mercado = Más negocio.

Espero que El Premio llegue a las salas de cine comercial y se mantenga varias semanas ahí, es una película maravillosa, con un guión extremadamente solido típico en los trabajos de Paula Markovitch, espero también que la gente que va al cine tenga siquiera la curiosidad por ver la sinopsis de la película y se les antoje, y entren a verla, y contra cualquier microchip insertado virtual y subliminalmente por la tv salgan de la sala con un grato sabor de boca y se quiten ese microchip y exijan cosas de mayor calidad y…

Bueno, me conformo con que puedan ver El Premio de Paula Markovitch.

Paula Markovitch, la gran ganadora de la noche

 

COMPARTE en:
NeoStaff
El Staff de NeoStuff está formado por una docena de integrantes capaces de escribir sobre todas las temáticas que encuentras en la revista. También nos encargamos de contestar todas tus dudas lo más rápido posible

Comenta en el recuadro