Admitámoslo, muchas veces sólo nos paramos en un museo porque la exposición en turno está de moda y todos están hablando de ella; porque queremos presumir que fuimos para que vean en nuestras redes sociales que somos personas con interés en lo cultural o porque pasaron por ti tus amigos y no tenías ni idea a que ibas.

Lo cierto es que tu comportamiento en un museo (y en cualquier lugar en resumen) demuestra tu educación, tu nivel cultural y que tanto sabes o te interesa el arte en realidad.

naco en museo
naco en museo

En días pasados fui a una exposición de escultura que está jalando mucha gente; el museo en el centro histórico de la Ciudad de México estaba a reventar. Por un momento me detuve en las escaleras y más que observar el panorama de la sala central, me puse a observar a la gente, y una chica en particular me llamó la atención, no por bonita, sino por su comportamiento.

Después de observar un rato, no sabía si reírme o sentir pena ajena, la chica andaba como caballo desbocado corriendo de una pieza a otra, siempre con el celular en la mano lista para tomarse fotos. Lo único que se me vino a la mente fue un “que naca”. Por eso preparé esta lista de cosas que nos hacen sacar a “relucir el cobre” en los museos.

Cosas nacas que haces en un Museo

1.- Pedir que te tomen una foto junto a la obra. Se vale documentar una visita al museo, tomarle fotos a las piezas expuestas como un recuerdo, pero tú no hiciste esa pieza y tampoco estás en exhibición.

2.- Pedir que te tomen una foto junto a la obra… ¡y posar! Así es lectores, mientras más escote luzcan o más paren la trompita haciendo “duck face” más revelan su código postal.

3.- Una “selfie” con la pieza expuesta. Cada pieza tiene un valor estético e intenta transmitir algo, tomarte una selfie con la obra imitándola o jugando a interactuar con ella (si no se especifica que ese es su fin) es simplemente una falta de respeto al trabajo del artista. Una selfie puede ser divertida, llenar tus redes de selfies solo demuestra que estás muy aburrido.

posando en museo es de nacos
¿Posando en museo es de nacos?

4.- Y siguiendo con las fotos; no quitarle el flash a la cámara. Y no, no es un capricho del museo, la luz puede dañar la pigmentación de una obra, sobre todo sí es antigua. Aprende a usar tu cámara, verás que ajustando el ISO puede tomar buenas fotos sin luz.

5.- Tocar la obra. Y no, no sólo los niños lo hacen, nunca falta un tarado que quiere sentir la textura de un cuadro o de una escultura, sin importarles que eso puede dañarla, así que alejen sus dedos llenos de grasa de fritanga de una obra de arte.

6.- Lo que me lleva a lo siguiente: No controlar a sus hijos. Y eso, además de nacos los hacen ver como los padres desinteresados y aburridos que son, o le dicen a sus niños como se debe comportar en un museo o mejor llévalos al zoológico (a pasear, no intenten dejarlos ahí).

7.- No respetar los espacios marcados. Sí amiguitos, las líneas que ponen en el suelo quieren decir “no pasar más allá de este punto” y tienen la función de preservar la integridad de la obra (y que no te endeudes con el museo por dañar patrimonio por cruzar una raya en el piso).

8.- Hablar, hablar y hablar. Y no tengo nada en contra de los parlanchines, yo lo soy de hecho, pero si quieres contarle a tu acompañante como te fue en el antro la noche anterior, pues mejor invítalo a un café, al resto de las personas en el recinto les importa un cacahuate lo que dices y el ruido (sí, tu voz en un museo es ruido) distrae de contemplar la obra. Recuerden mientras más volumen, más naco.

9.- ¡Suelten el bendito celular! Al museo vas a admirar el arte, a nutrirte, a aprender. Así que ponen en vibrador el aparatito se olvidan del whatsapp y otras redes, dejen de textear y por favor, no hablen por teléfono en el museo, lo único que justifica tomar una llamada en un recinto así es una emergencia real.

corriendo en museo
corriendo en museo

10.- Correr. Sí, aunque esto lo he visto más en chavitos, el correr como animalito desbocado está simplemente fuera de lugar en un museo. Por más ansiedad que tengas de llegar a la siguiente sala o de ver una exposición es específico, por favor evita correr.

En realidad este texto no pretende ser una guía de conducta para cuando visiten un museo, si lo fuera la lista de que no hacer en un museo sería enorme. Pero hay códigos de conducta muy elementales que a veces pasamos por alto. Espero que te hayas divertido leyéndolo, porque al final del día está escrito para divertirte.

Y tú ¿Qué tan naco te ves en un museo? ¡Cuéntanos qué has hecho que no deberías en uno!

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