Pensaba en Miley Cyrus y su curiosa, por no decir penosa, participación en la reciente entrega de los MTV Video Music Awards. La pobre mujer se convirtió en el objeto de las críticas públicas y ha quedado desprestigiada. Siguió al pie de la letra el camino de las últimas actrices de Disney; ser una dulce y tierna niña para luego madurar y verse envuelta en escándalos.

    Al principio, me parecía ilógico que la gente esperara que mantuviera la imagen de niña inocente y pequeña, como si siempre fuera Hanna Montana. Pues a todos ellos les tengo una noticia, cualquier persona debe crecer, madurar y evolucionar. No debiera molestarles que esa niña de pelucas y guitarra rosa ahora cante canciones de mujer y decida desenvolverse de una manera “diferente”. Pero hay que aceptar que la dichosa artista exageró un poco con su actuación en el evento. No importa la edad ni el género en el que esté incursionando, hay cosas que son desagradables a la vista y punto.

   Y hablando de Disney y evolucionar, todo esto que les platico me recuerda mucho a mi infancia y a las caricaturas o programas que solía ver cuando era más chica. Era un mundo completamente diferente al que los niños de ahora se están enfrentando.

   Recuerdo que en mis tiempos, lo más educativo eran los Teletubbies y las Pistas de Blue, mientras que lo más salvaje eran Pokemón y Digimón. Nadie se atrevía a perderse ni un capítulo de Dragon Ball Z y todos soñábamos con ser Supercampeones. Miles de amistades rotas por las peleas para decidir quién iba a ser Bombón de las Chicas Superpoderosas, nadie quería ser la Power Ranger amarilla y Scooby Doo era la mascota favorita por definición.

   Me llena de nostalgia hablar de todos estos maravillosos programas, pero no puedo seguir mencionándolos porque nunca acabaría de enlistar todo lo que me gustaba ver en aquella época. Fueron buenos días para la televisión de entretenimiento infantil; más de un adulto también disfrutaba de sentarse a ver aquellos programas; había valores y grandes enseñanzas en cada capítulo.

   Es una lástima no poder decir lo mismo de la programación actual; no digo que todo sea malo, pero para ver algo con contenido real casi siempre hay que buscar en los canales especializados en el desarrollo, las caricaturas y series para los más chiquitos de la casa han ido perdiendo nivel con cada día que pasa.

   Pocas son las caricaturas que siguen siendo dignas de verse; de hecho, cuando los niños llegan a encontrar alguna de nuestros tiempos, la descartan inmediatamente porque están acostumbrados a una televisión completamente distinta; los programas de mi generación son “anticuados” y cero divertidos. Qué tristeza.

   Que no se pierda la bonita costumbre de recordar la época dorada, para muchos de nosotros, en la que la televisión tenía algo que ofrecernos y jamás olvidar las caricaturas que le dieron cuerda a nuestra imaginación y marcaron aunque sea un poquito nuestras vidas. Un aplauso por esos personajes que siguen siendo referencia y por todos aquellos que nos dieron ejemplos y enseñanzas. Un aplauso por los programas que fueron de ayer y hoy volveríamos a ver.

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Mariana Huerta
Soy Mariana, estudiante de la escuela y de la casa, de las amistades y del día a día, estudiante de la vida. Quizá mis cortos años; porque sí, son pocos; no me permitan decirles todo lo que he hecho pero sí todo lo que soy. Me gusta sorprenderme pero me gusta aún más sorprender. Escribir es un lujo, mi pasión, mi escape y contacto con la Mariana de adentro, con todo lo que me rodea. Un gusto estar aquí.

6 Comentarios

  1. Como mencionas Mari, no hay que dejar esas caricaturas en el olvido. Nosotros los adultos debemos seguir fieles a esos personajes, por lo pronto a mi beba le encanta “La Pantera Rosa” y “Los Picapiedra” “Don Gato y su pandilla” que desde muy bebecita las conoció. Son mis favoritas y serán de siempre.

  2. No eres el único adulto con la misma inquietud. Yo a mis 28 años, naci en el año de 1985, si he visto un cambio radical en cuanto a las temáticas,y las caricaturas, no hay como los clásicos, como por ejemplo la mancuerna de Hanna-Barbera, como los Picapiedra, Los SuperSonicos,estan tambien Tom y Jerry, los looney tunes, los tranformers, que más que más, es una lista interminable, cuando pasaban caricaturas en Azteca 7, eran la onda. Vaya,¿Power Rangers? Eran la onda !!!! Después de que se hicieron ninjas, les perdi la pista, no habia como los dinosaurios. Dragon Ball Z, los supercampeones, pero no habia como los caballeros del zodiaco. Y no continuo, por que me vas hacer llorar de lo viejo que me hace sentir eso, bueno no tanto, simplemente que ya no se repetira eso, ojala y le toque a los más jóvenes que yo,lo que ellos consideran anticuado.

    En cambio, las caricaturas que miran los chicos el dia de hoy, caray, tal vez se deba por mi edad, pero no las entiendo.

    • Si lo pones así, no siento tan lejana mi infancia, Chava, jajaja. Pero tienes toda la razón, es una lista interminable de programas que evocan a nuestra memoria un montón de recuerdos preciosos :’)

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