Desde niñas nos pintaron a Barbie y Ken como la pareja perfecta, hechos el uno para el otro, literalmente. Con una vida de ensueño porque Barbie no solo tiene como 15 carreras o más, sino que cuenta con mansión, autos, piscinas y una vida de lujos un tanto exagerada.

Como sabemos Barbie es perfecta, pero… ¿y Ken? De él nunca hemos sabido que tenga empleo, o que sea suya alguna propiedad. No existe el auto de Ken, la mansión de Ken o algo así. Por tanto ¿es un hombre que se siente cómodo combinando su ropa con las de su novia y además es feliz viviendo en el mundo rosa de Barbie?

Bastante se ha comentado de la homosexualidad de Ken, aunque también pudiera tratarse de un metrosexual mantenido. En este contexto, Dina Goldstein nos regala una serie de fotografías que ha titulado “In the doll house”, en la cual nos presenta que pasaría si como es comentado Ken fuera homosexual y viviera realmente una relación con Barbie.

Ahora bien, Dina, nos narra a través de estas fotografías la historia de una relación que visiblemente es más de roomies que de otra cosa. Porque aún durmiendo juntos, cada quien tiene una visión de pareja bastante diferente, es decir, están juntos pero no son felices. ¿Familiar la situación hasta aquí?

¿Qué puede pasar cuando no tienes intimidad con tu pareja? Pues llevas una vida de frustración y aunque puede ser de compañerismo, falta la intimidad que caracteriza el noviazgo. Pues seamos honestos no es lo mismo vivir con tu mejor amigo (a) a vivir con tu novio (a) y menos cuando estas acompañado y te sientes completamente solo.

Por otro lado siendo Ken homosexual pasaría eso que ocurre con la mayoría de los “gays de closet“, tendría que vivir una relación a escondidas hasta ser descubierto, ese tipo de cosas siempre se sabe. ¿Qué haría Barbie en ese caso? ¿Mirar sin mirar? ¿Hacer la que no sabe nada como la mayoría de las mujeres que descubren infidelidades?

Goldstein nos pinta un panorama común, la frustración y desesperación. Si Barbie es perfecta y lo tiene todo ¿por qué Ken no puede quererla? Le falla una cosa… ella no es un hombre. Con esto Goldstein busca romper con la idea de la perfección, de la pareja ideal y feliz.

Ni siquiera una mujer que aparentemente lo tiene todo puede tenerlo TODO. Aunque quizá Goldstein no es la primera que pinta a Ken como un personaje con tendencias homosexuales; tenemos también Toy Story, película que en la que a pesar del romance de Barbie y Ken se vio claramente como es un personaje afeminado. Quizá mucho más femenino que la misma Barbie.

Goldstein busca romper esquemas, poner lo ideal a un nivel humano, alcanzable. Quitar de la mente de las mujeres que la felicidad eterna y la perfección de los personajes clásicos de nuestra infancia existe, pues todos tenemos nuestros secretos, defectos, días malos y problemas. Entonces ¿no creen que sería bueno darles a las niñas figuras más reales a las cuales aspirar?

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Dina Goldstein es una fotógrafa conceptual, para ella, la fotografía no intenta producir algo estético o hermoso, al menos no cumple con los estándares de belleza actuales. Incluso su arte puede provocar sentimientos negativos que hablen de la condición humana.

Golstein ha aprendido que la espontaneidad y la falta de control son fuentes de inspiración con lo cual ha dejado que sus instintos salgan. Su primera serie, Fallen Princesses nace de un profundo dolor por la enfermedad de su madre y el entendimiento de que no existe el “felices para siempre“.  Serie de la que quizá hablemos luego.

Por otro lado, In the Dollhouse, toma una de las figuras para niñas más importantes: Barbie, la mujer perfecta. El modelo de belleza, poder, éxito y felicidad. En esta serie hace de Ken el protagonista y cuestiona la masculinidad de este personaje.

Actualmente la fotógrafa vive en Vancouver con su esposo y dos hijas.

Por otro lado, les dejo el link a una nota sobre que pasaría Si Barbie Tuviera Medidas Promedio.

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