Nuevamente puedo volver a escribir….

Y en esta ocasión ya lo decíamos en la columna del día 24 de junio, lo que se esperaba y nada predecible en este fantástico país, la apertura a la inversión privada para Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, para nadie es un secreto que esos contratos de utilidad compartida iban a existir, pero ya mucho se ha hablado y se seguirá hablando, pongamos en palabras más sencillas que es lo que realmente se deberá y se podrá hacer.

Los partidos (del color que sea) vuelven al mismo discurso y vaguedad en todos los aspectos, todos expresan lo mismo (dice PRD que no…), todos se ensucian las manos y las muestran como si fueran blancas, lo que continuo explicando es en este país lo que hace falta es gente decente, es gente con valores, es gente que se preocupe por el desarrollo del país, gente con la suficiente ética y principios para no dejarse llevar por nada ni nadie.

Se comentó en este espacio que se privatizarían algunos recursos estratégicos del país y así será pase lo que pase, el gran problema no es regresar a políticas de 1940, si leyeron bien de más de 70 años, ni tampoco el darle los recursos a capitales extranjeros, y cobrar impuestos, hay  muchas cuestiones más de fondo, y que en ningún lado se ha hecho énfasis, y que debería tomarse en consideración.

La apertura significa hacer procesos de cualquier índole, llámese licitación, invitación, cerrada, adjudicación directa, etc., que experiencia tiene el país en estos menesteres?

Podemos llenar la columna de ejemplos y nunca acabaremos, pero entre los más “brillantes” podemos hacer mención del problema de Siemens, el monumento a la “vergüenza” (Estela de Luz), los cuantiosos contratos de Alejandra Sota, IMSS, ISSSTE, CFE; ¿qué tienen en común todos estos? la respuesta es simple y lo que esperamos va a suceder en Pemex y CFE (y no por alardear que se esta en contra) no existe ni dos centímetros de control en los procesos de elección de particulares, ¿por qué si debiera haber para los contratos de utilidad compartida?, las solicitudes al IFAI respecto a este tipo de información se “reserva”, ¿por qué no debiera pasar para los contratos con los particulares entre Pemex y CFE?

La experiencia habla por si sola, la sociedad esta harta de todos estos ladrones de “cuello blanco” que lo único que hacen es seguir abriendo cuentas a su nombre en el extranjero o para familiares o prestanombres, y lo único que obtendrá el país de la “renta petrolera” será… más pobreza por la sencilla razón que los ingresos provenientes del gigante petrolero se esfumaran y el presupuesto para salud, desarrollo social, seguridad, y anexas no existirá, no es fatalidad, no es negatividad sólo un poco de conocimiento de causa.

La apertura necesita claridad, especificación, ética, y un estudio profundo y no sólo tomar simbologías y apoyo por un “Pacto”, tal y como fue descrito en la columna es una oportunidad magnifica para este país, pero hay que aprovecharlo, no perdamos la oportunidad de hace un poco más de 60 años (1952) y que duró más o menos 12 años (1970) y que hoy en día los resultados es un país pobre, en decadencia y con cada vez menos recursos naturales de los cuales allegarse y proporcionar bienestar a su población.

Pero lo anterior no es todo, todos los dimes y diretes de la reforma laboral se notó al tener en primera fila al secretario general del sindicato petrolero, y claro permitiendo con todo y las reformas (¿para quién?) sus 5 lugares en el Consejo de Administración, cuando le daremos vuelta a un aparato como el sindicato y la H Cámara de Diputados y H Cámara de Senadores que lo único que hacen es vivir del erario y de los impuestos que todos pagamos, hasta cuando tendremos a todos esos parásitos (insisto no todos).

Esperemos profundidad y que no se vuelva como siempre el beneficio para unos cuantos; la reforma tengo la certeza pasará y todos los de izquierda deben ser más inteligentes, no se puede llenar este país de movilizaciones, no se puede llenar de demagogia, no se puede llenar de “reclamos”, una vez más se necesita el empuje inteligente, técnico y de revolución generacional, no de personas que sólo buscan el beneficio y el acomodo a cualquier precio.

Comenta en el recuadro