American Crime Story es una de las más recientes y exitosas propuestas de la cadena televisiva FX, casa de series como The Americans, Sons of Anarchy, y The Strain; copiando el formato de su propia fórmula de mini-series antológicas como American Horror Story y Fargo, series que se renuevan con un tema fresco en cada temporada, y justamente así será American Crime Story; en esta primera entrega nos ofrecieron la polémica historia sobre el presunto asesinato realizado por O.J. Simpson, pero la próxima temporada nos contarán una historia completamente diferente dentro del ámbito criminal.

Esta primera temporada subtitulada The People vs. O. J. Simpson es considerada como un rotundo éxito gracias a sus acogedoras cifras en el rating estadounidense. Este nuevo logro de la TV viene de la mano de Ryan Murphy y Brad Falchuk como productores ejecutivos, ambos responsables de series como Nip/Tuck, American Horror Story, y Glee. Pero aparte de esos dos, Scott Alexander y Larry Karaszewski se sumaron también a la producción principal, quienes se ocuparon de singulares biopics cinematográficos como Ed Wood, The People vs. Larry Flynt, Man on the Moon, y la más reciente Big Eyes, películas biográficas descritas con un guión bastante particular y distinto de la mayoría.

Con la colaboración de este distintivo grupo, muchos asumimos que American Crime Story sería una mini-serie que llevaría también esa denominación de “peculiar”, casi asegurando la característica de entretenida e incluso divertida, a pesar del tema. Pero aunque no cabe decir “lastimosamente”, el resultado terminó siendo otro, ya que a pesar de que la temporada está consumada con ciertos diálogos y momentos ocurrentes que se prestan para sacarnos una sonrisa de vez en cuando, decidieron no alejarse mucho de la seriedad del asunto.

Y aunque no le adjudiquemos la palabra peculiar al guión, probablemente sí podemos llamar correcto el tildar de particular a la dirección y cinematografía, un aspecto que en varios episodios es indiscutiblemente muy notable, para bien o para mal, dependiendo claramente de la percepción y gusto personal de cada espectador, pero a lo que íbamos… un ámbito destacado gracias a un manejo de cámara tan distintivo como cada uno de esos vertiginosos movimientos que giran en torno a los protagonistas de la escena.

RESEÑA AMERICAN CRIME STORY

Esta temporada de American Crime Story se lustró del libro escrito por Jeffrey Toobin, The Run of his Life: The People v. O.J. Simpson, y evidentemente se basó también en los sucesos y el impacto social que rodearon las acusaciones de Orenthal James Simpson en los años 90s, un alboroto que seguramente muchos de los espectadores recordarán. Una colisión de calumnias, incriminaciones, algarabía, y exculpación que chocaron entre sí al momento que Simpson fue conocido y tratado como sospechoso. Un bullicio monumental tanto verbal como físico se desató en las calles de Los Ángeles, mientras que una parte clamaba por equidad y hasta exculpación debido al usual abuso de la policía hacia los habitantes afroamericanos, sin pruebas o evidencia alguna, muchos alegaban que seguramente no se trataba de otra cosa más que de otro caso de atropello hacia un “hermano” por el color de su piel. Eso sin mencionar la ceguera voluntaria de muchos fanáticos de O.J. Simpson  por el hecho de ser un icono, no sólo del fútbol americano profesional, sino también de la comunidad afroamericana de todo el país. Mientras que por otro lado, familiares, conocidos, amigos, y gente indignada –sí, blanca sobre todo- pedían justicia por el homicidio de Nicole Brown Simpson (ex esposa de O.J.) y su amigo Ronald Goldman, las dos personas que resultaron asesinadas a presuntas manos de O.J. Simpson.

Por supuesto, ese enfrentamiento social y el circo mediático en el que se convirtió el juicio no hicieron más que beneficiar por un lado a la defensa, y por otro entorpecer los esfuerzos de la fiscalía. Pero el show no sólo atacó a Simpson o a la controversia racial, sino además a los abogados principales de ambos lados; por una parte Johnnie Cochran (famoso y millonario activista por el derecho de los afroamericanos) se vio envuelto en un tema de violencia doméstica que creyó sepultado, mientras Marcia Clark (abogada fiscal encargada del caso) también fue víctima de la moral de la gente debido a ciertas fotografías desnuda y un extremadamente juicio crítico e innegablemente ridículo y sexista hacia su actitud prepotente e incluso hacia su look y su estrafalaria cabellera rizada.

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The People vs. O.J. Simpson

Dejando un punto final en el asunto… The People vs. O.J. Simpson cuenta con un elenco principal que resultó mejor de lo que tal vez muchos esperábamos, tanto en actuaciones como en similitudes con las personalidades reales. Encabezado por Sarah Paulson (Marcia Clark) quien verdaderamente se luce con una actuación espectacular, Cuba Gooding Jr. —el único criticado por el poco parecido con su personaje—, encargado de interpretar a O.J. Simpson, la verdad es que brindó una actuación digna que más tarde justificó ese poco parecido. Courtney V. Bance, un nombre que resuena con la misma intensidad que el de Paulson, fue el que reencarnó con excelencia al abogado defensor, Johnnie Cochran; e Ross gellerincluso John Travolta —que también hizo de productor— estuvo a la altura del elenco con su actuación como Robert Shapiro; igualmente el intérprete de otro participante de la fiscalía, Chris Darden (Sterling K. Brown), pero tal vez David Schwimmer la tuvo un poco más difícil al interpretar a un indeciso y dubitativo Robert Kardashian luego de años de verlo como Ross Geller en Friends.

Uno de los puntos algo desfavorables de The People vs. O.J. Simpson es que luego de iniciar con dos episodios de ritmo excelente y bastante dinámico, poco a poco lo va neutralizando hasta encerrarnos en el respectivo ambiente judicial que equilibran un poco con tramas secundarias, pero que aun así a veces llega a aburrir al ser demasiado monótono.

Y al igual que la reciente serie documental de Netflix, Making a Murderer, American Crime Story también se encuentra en una posición poco imparcial en ocasiones, pero a diferencia de la producción de Netflix, The People vs. O.J. Simpson inclina la balanza hacia la culpabilidad, y no precisamente debido a la sentencia, sino por importantes escenas claves que casi obligan al espectador a pensar en la culpabilidad del sujeto, sea o no verídica.

A pesar de algunas inconsistencias que puede tener la narrativa de la historia, esta primera entrega con sus 10 episodios supo dejar bien paradas muchas expectativas, y desde ya se espera su segunda temporada para el próximo año.

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