Es normal para la audiencia latinoamericana estar rodeada de cine extranjero, hasta tal punto de que este sea considerado el único cine existente, sobretodo el estadounidense.

¿Existe otro cine que no sea gringo?

Cada vez se vuelve más extraño ir al cine a ver una película de tú país, lo que puede sugerir que estamos rodeados de un cine débil que no se puede siquiera comparar a la gigante industria holywoodense. Pero no podemos negar el fenómeno que cada vez se hace más regular, recurrir a la parte sur del continente en busca de ideas nuevas y refrescantes.

Desde hace un tiempo, me sentía algo avergonzado de discutir producciones nacionales o de habla latina con un grupo de amigos cinéfilos. Pero no pude contener el deseo de analizar las grandes piezas que estoy a punto de mostrar.

Ten en cuenta que las películas de las que hablo son una pequeña porción del asombroso mundo subterráneo del que somos parte como audiencia y, que si tienes alguna recomendación personal comenta abajo, es gratis.

Nota: Las películas están en orden cronológico para poder observar la evolución de este cine.

#6. Soy Cuba (Cuba-Rusia)

El cine tiene el poder de influenciar a millones de personas, y no siempre de forma positiva. Siendo ejemplos evidentes dos de los pilares del cine moderno El triunfo de la voluntad (1935) de Leni Riefenstahl y El acorazado Potempkin (1925) del maestro Sergei Eisenstein.

Puedo decir con toda seguridad que Soy Cuba acompaña a las dos películas nombradas anteriormente, siendo una de las mejores grabadas de todos los tiempos. ¿Pero cómo una película realizada en la revolución cubana, un ambiente de pobreza y miseria, puede llegar al estatus internacional y convertirse en una gran obra de arte?

Después del triunfo de Fidel Castro y la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Cuba acudió a la unión soviética buscando promover sus ideales. La respuesta fue asombrosa, al ser dotados de grandes realizadores soviéticos que reinventaron las reglas del cine.

La película permaneció en  la oscuridad, hasta que en 1964 fue estrenada e inmediatamente desechada por la audiencia. Vista como una mera película de propaganda, que mostraba una serie de estereotipos y caricaturas del pueblo cubano.

El film fue re-descubierto, décadas más tarde, por cineastas como Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, pudiéndose mostrar al fin el potencial del filme. Esto llevó a una mayor distribución, lo que permitió que sirviera de inspiración para cineastas como Andrei Tarkovski o Paul Thomas Anderson, teniendo como principal encanto sus planos de secuencia.

Aunque la historia no sea algo de otro mundo, lo que vinimos a ver fue una experiencia cinematográfica. Con planos continuos que abarcaban todo un ambiente y técnicas que ni siquiera se consideraban para la época, su director Mijaíl Kalatózov nos mostró una nueva perspectiva del cine moderno.

Y con mucho estilo…

Cuando observaba una de mis escenas favoritas, se puso en perspectiva la cantidad inmensa de películas latinoamericanas que se encuentran perdidas, y es nuestra responsabilidad volver a encontrar esos momentos para que sirvan de inspiración para los cineastas del porvenir.

Aquí les dejo la asombrosa escena que mencioné anteriormente:

#5. Memorias del subdesarrollo (Cuba)

“Se nos hace evidente desde el momento en que nacemos, somos muy diferentes social, cultural y económicamente con el resto del mundo. Aquel sentimiento de decepción o desagrado por una situación a la que estamos obligados a vivir sin poder escapar.”

Memorias del subdesarrollo apareció en 1968, con un contexto histórico que se hace evidente tanto en el filme como en la novela. Nos cuenta la historia de la vida insatisfecha de un intelectual durante la cotidianidad alrededor de la revolución cubana. Nos topamos con una serie de monólogos internos que hasta el día de hoy resuenan como un golpe de realidad.

Usando una cámara propia de la nueva ola francesa y del neorrealismo italiano, Tomás Gutiérrez Alea nos presenta un retrato tenaz y desgarrador que no busca darnos respuestas para lidiar con el subdesarrollo, sino que nos sitúa en medio de él, alentándonos a que nosotros mismos demos respuestas a las interrogantes planteadas.

Al ser de Venezuela y vivir una situación con matices que cada vez se parecen más a los de la Cuba de los sesentas, se me hace difícil encontrarme con una obra de casi cincuenta años de antigüedad en donde se evidencian las mismas reglas del panorama actual.

Cada vez nos acostumbramos más a criticar el medio moderno, donde tenemos cada vez más películas sobrecargadas de argumentos simplistas y personajes poco desarrollados (cine de industria), pero si buscan una película bien grabada para reflexionar, no les puedo recomendar lo suficiente Memorias del subdesarrollo.

No dura más de 90 minutos, así que si son tan impacientes como yo, véanla en youtube.

#4. El Topo (México)

Un viaje psicodélico que nos lleva de la mano junto a un vengador que reparte justicia por el oeste junto con su hijo desnudo y a caballo, que luego evoluciona y se convierte en una historia de salvación y simbolismo cristiano donde el mismo hombre liberará a un pueblo hambriento y deforme.

Lo que suena más como una pesadilla cinematográfica, es nada más ni nada menos que El Topo (1970) un proyecto de Alejandro Jodorowsky que te dejará en estado de euforia al igual que el resto de su filmografía.

El cine surrealista pertenece más a europeos con bigotes graciosos que a un hombre cuya ocupación secundaria es de mimo, o eso se pensaba en los sesentas cuando El Topo aún no había sido estrenada.

“El estilo es primordial.”

Sin duda podríamos coronar a esta como una de las películas más cool del siglo XX. Para hacerse una buena imagen, solo imagínense si Tarantino decidiera hacer Django mientras estaba drogado y luego introdujera en el filme simbolismo cristiano y que esto diera como resultado una historia salida de un maestro espiritista.

Detrás de la trama retorcida, tenemos una película que dista mucho de cualquier filme de acción de la época. Además de la violencia y de lo grotesco, nos topamos con un argumento de auto-descubrimiento y liberación. Donde estoy seguro que más de uno se ha roto la cabeza buscando el significado oculto entre sus asombrosas simbologías.

Es extraño pensar que una película de esta escala haya salido de nuestras tierras sin que antes creara un nuevo culto. Pero la conclusión definitiva es que no estamos viendo cosas sin sentido, cada elemento tiene un significado y no por eso se vuelve una obra aburrida y tediosa.

Si buscan algo asombroso y monumental salido de la mente de un hombre que además de cineasta es reconocido titiritero, mimo, escritor de cómics, psicomago y maestro del tarot. Pues esta es tu película.

#3. Amores perros (México)

Alejandro González Iñárritu ya es conocido internacionalmente por sus asombrosas películas, con tres premios Óscar en su curriculum tenemos que retroceder en el tiempo para apreciar el verdadero estilo del director.

Su primera película fue la obra de un verdadero profesional, lo que muchos consideran el Pulp Fiction de México. Con tramas presentadas de manera desordenada, lo primero que nos encontramos es una ciudad desolada. No de personas sino de empatía.

Saliendo de aquellas críticas baratas que estamos acostumbrados a ver, el hilo argumental va de personaje en personaje mostrándonos la angustia existencial que cada uno experimenta a su manera. Condicionados por las clases sociales a las que pertenecen pero unidos por su humanidad.

Tenemos una cinematografía urbana y de cámara en mano que nos lleva más cerca de los personajes decadentes que nos presenta Iñárritu. Estos continúan con su cotidianidad hasta que son atacados por ella.

En una escalada que va de mal en peor, vemos el ascenso y la caída de esta gente a la que no sería raro que conociésemos en la vida real. Figurando en cada historia un perro, el mejor amigo del hombre, que puede verse como metáfora de la naturaleza salvaje del ser humano.

Fuera de todas las maravillas técnicas y de trama, tenemos una película que nos da acción, presentándonos sus mensajes de una forma violenta e intrépida propia de las calles que quiere retratar.

Si son amantes del buen cine no se pueden perder Amores Perros, una historia de amor, violencia y de superar dificultades. Además tiene uno de los mejores Soundtracks de la década.

#2. Nueve Reinas (Argentina)

Como las mejores películas de estafa, Nueve reinas se alza en lo alto, superando a las más famosas como Ocean’s Eleven (2011). No necesita una trama gigante o grandes trucos para sorprendernos, solo una dosis de un humor que no encontrarás en ningún otro lado.

Me encanta la frescura y la emoción que irradia, contando la historia de dos estafadores que se conocen por casualidad e inician la fechoría más grande de sus vidas. Si les encantan los finales sorprendentes prepárense para experimentar uno, cuando tenemos una historia que da giros por doquier.

Con escenas donde muestran cómo realizan los robos, los personajes principales se ganan nuestros aplausos mostrando su gran carisma y dinamismo, incluso si las acciones que realizan son cuestionables.

Pareciendo uno de los grandes de Holywood, el ya fallecido director Fabián Bielinsky nos presenta una cinta más que entretenida que es perfecta para ver entre amigos y pasar un buen rato.

Cabe destacar la actuación del grande Ricardo Darín y Gaston Paúls quienes forman un dúo asombroso y nos hacen reír a carcajadas mientras nos replanteamos si seguir estudiando o convertirnos en ladrones profesionales.

Estando llena de momentos inolvidables, recomiendo altamente esta película si quieren disfrutar un rato y salir de todos esos dramas de los que estamos rodeados, tanto en el cine como en nuestra vida cotidiana.

#1.El secreto de sus ojos (Argentina)

El policial es un género que ha sido utilizado ampliamente en nuestro cine, y no es nada trivial. Los índices de violencia que rodean a latinoamérica son preocupantes, por lo que no es extraño que este sea el nicho predilecto a tratar. No solo por esto sino también por la facilidad de venta que tiene en el mercado.

Mientras The Hurt Locker y Avatar peleaban como niños por un Oscar, el 2009 fue uno de los mejores años del cine en su década. Siendo el cine internacional el que brilló más (no solo el de los Estados Unidos), no nos podíamos quedar atrás. Con un asombroso trabajo de cámara que es estudiado en las escuelas de cine, y una historia de primera. El secreto de sus ojos obtuvo un premio de la academia por mejor película extranjera.

Representación de James Cameron y Kathryn Bigelow en el 2009

Con una investigación policial sobre una violación, tenemos un argumento que se extiende en décadas. Donde podemos observar el peso de las acciones de cada personaje al pasar los años, y como no todos los crímenes se resuelven simplemente, como en las series televisivas.

Si buscan un final que no hará más que dejarlos con la boca abierta, esta es su película. Llegando a un punto donde hasta el típico sabelotodo de nuestro grupo de amigos se quedará sin palabras.

La cinematografía mencionada anteriormente contiene uno de los mejores planos de secuencia del cine, metiéndonos en la acción y el suspenso. El nivel de inmersión emocional que realizamos con estas personas, hace que en momentos gritemos a la pantalla para que atrapen al desgraciado criminal.

¡Atrapen a ese maldito!

Este año se estrenará un remake dirigido por Spike Lee (Do The Right Thing, The 25th Hour) y como se ven las cosas por el trailer, planea ser una gran decepción. Con tantas películas recicladas actualmente, una historia asombrosa y que apele a todo el mundo no es fácil de conseguir. Por lo que si les gusta el cine de este estilo no se pueden perder esta obra maestra.

Conclusión

Estamos rodeados de un cine propio de admirar y con estilos variados que van desde el surrealismo psicodélico hasta la estafa monumental. Si quieren algo de variedad en la semana denle un intento, y si ya las vieron todas se ganan una estrellita dorada simbólica.

Nota: Los que se preguntan donde quedó Y tu mamá también (2001) o Ciudad de Dios (2002) esperen una segunda lista.

Comenta en el recuadro