Domingo de futbol mexicano. Domingo de campeonato para el León, que se mostró superior ante el América tanto en el partido de ida como en el de vuelta de la final del Torneo Apertura 2013. El campeón, que se llevó el trofeo esta noche en el Estadio Azteca, aplastó a las Águilas con un imponente marcador global de 5-1.

   Esta tarde, como hormigas amarillas, los aficionados americanistas salían de los túneles que conducían a sus asientos en el estadio Azteca. Sonrientes, confiaban que podrían ganar la final ante León a pesar de haber perdido 2-0 en el partido de ida. Creían que su equipo adorado remontaría en los últimos minutos al igual que lo hizo la temporada pasada, disputándose la final ante Cruz Azul, a quienes les arrebataron el campeonato en el Torneo Clausura 2013.

   En punto de las seis de la tarde inició el duelo entre ambos finalistas, quienes saltaron al campo con la firme intención de agujerar la portería contraria. Pese a que los primero minutos estuvieron llenos de toque y el América incluso mandó un tiro que rebotó en el poste de Yarbrough, León dio el primer zarpazo con la garra de Mauro Boselli en un tiro cruzado.

   A partir de entonces, la ofensiva azulcrema aplicó más presión sobre el cuadro visitante pero el portero de la Fiera se portó como un héroe y no permitió que ningún balón perforara su área. Fue hasta el minuto 43 que un disparo de Rubens Sambueza rebotó en el panzaverde Ignacio González y así se abrió el marcador para los locales.

   El mismo perpetrador del autogol se redimió en el segundo tiempo cuando un tiro de esquina en el minuto 52 le dio la oportunidad de cabecear el balón y mandarlo al fondo de la portería de Moisés Muñoz; esto le dio más ventaja a León, que se alzaba 2-1 (4-1 global).

   En el minuto 73, Edwin Hernández, servido por Luis Montes, coloca el tercer tanto de los felinos dejando en el piso al conjunto de Coapa. Casi 20 minutos antes de que culminara el encuentro, los pechos fríos volvían a imitar a las hormigas, esta vez para escabullirse por la salida ante la inminente derrota de su equipo.

    La hinchada americanista, conocida por ser de las aficiones más crecidas, fue justamente la misma que cuando su equipo va perdiendo irremediablemente una final, le demuestran su incondicional apoyo casi vaciando el estadio sin siquiera haber concluido los reglamentarios 90. Aquellos que gritan “ódiame más” son los mismos que con menos del 5% de afición rival en su propia casa se quedan callados al ver el vuelo del ave caer.

   Pocos fueron los fieles y verdaderos fanáticos que se quedaron hasta el final del partido y muchos menos los que presenciaron la premiación. No hay que olvidar que si al campeón se le da una medalla y su trofeo, el subcampeón también recibe lo suyo; desafortunadamente el desempeño de las águilas fue premiado ante un estadio medio vacío en el que solo los verdaderos apasionados del futbol y los amantes de su equipo aplaudían a los héroes de la cancha.

¡Felicidades a ambos equipos y un aplauso extra para el sexto título del Club Léon!

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Mariana Huerta
Soy Mariana, estudiante de la escuela y de la casa, de las amistades y del día a día, estudiante de la vida. Quizá mis cortos años; porque sí, son pocos; no me permitan decirles todo lo que he hecho pero sí todo lo que soy. Me gusta sorprenderme pero me gusta aún más sorprender. Escribir es un lujo, mi pasión, mi escape y contacto con la Mariana de adentro, con todo lo que me rodea. Un gusto estar aquí.

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