Hola, estuve pensando y decidí que deberíamos hacer un contrato, no, nada de firmas, esto es más bien un pacto de palabra. Confío en que logres conservarlo sin necesidad de papel, sin cosas burocráticas, sin nada, solo tu palabra y apretón de manos.

Un acuerdo que titularé “Sonreiremos siempre”, algo que nos diga que sin importar lo que pase siempre encontraremos un motivo para ser felices, sonreír y seguir adelante. Porque sinceramente, nada es tan malo como para apagar nuestra felicidad.

Sé que a veces la vida nos tira, nos pone obstáculos; nos obliga a guardar la calma y retroceder. A veces no llega el momento preciso y la vida nos pide esperar. Pero eso no debe desanimarnos, eso nos dice que a veces un respiro entre una cosa y otra es sumamente necesario.

Una cláusula que diga que tienes prohibido rendirte, y que cada vez que tropieces tienes el reto de levantarte y seguir con la frente en alto. Sin importar qué tan malo parezca todo debes seguir intentando.

Otra cláusula que te recuerde sonreír a diario y te rete a ser feliz por el simple hecho de que estas vivo, respiras y tienes un día más para disfrutar las pequeñas cosas de este universo. Que te obligue a detenerte a oler las flores, a perderte en los ojos de alguien, a disfrutar un beso, un abrazo, una caricia. Que te diga que por mucho que corras no le puedes ganar al destino, las cosas ocurren justo cuando deben ocurrir y nunca antes.

Como puntos variados tú te comprometes a no prometer nada que no puedas cumplir, a ayudar a quienes lo necesiten y tratar a los demás como crees que mereces ser tratado. A no juzgar a nadie sin conocer primero los motivos que lo han llevado a ser como es hoy en día. A amar como si fueras correspondido a fin de cuentas si no lo eres el intento por tu parte no queda.

Una cláusula que te recuerde que sin importar que pase siempre habrá alguien dispuesto a apoyarte y tomar tu mano en esos momentos difíciles, por lo cual nunca estas realmente solo. Que te haga olvidarte de todos aquellos que un día te hicieron mal y dejar atrás todos los sentimientos negativos para concentrarte en eso que te hace soñar.

Por último, antes de que aceptes todo esto, recuerda que siempre estaré aquí, para recordarte que hemos hecho un pacto y que  debes procurar ser feliz sin importar lo que ocurra. No desperdicies tiempo en cosas negativas, olvida las heridas del alma, detente, relájate y sonríe. Dedícate a sonreír, enamórate de la vida, disfruta cada instante.

Entonces… ¿Qué dices? ¿Trato?

Comenta en el recuadro