Matemáticas, ejemplo a seguir para la semiótica.

No es difícil exponer este subtítulo.

Sumar, restar, dividir, multiplicar, potenciar, raíz cuadrada, porcentaje, función, matrices, seno, coseno, tangente, algebra, trigonometría, integrales, derivadas, etc.,  y todas las demás cosas que nos enseñaron en secundaria, preparatoria, y universidad que jamás creímos que las usaríamos para cosas cotidianas, son los signos y símbolos que más usamos y sin embargo no nos damos cuenta.

¿Por qué?

En ejemplo muy común: comprar un producto con tarjeta de crédito a meses con o sin intereses. Se debe hacer el cálculo de cuanto cuesta tal producto, calcular los intereses, la cantidad mensual que se debe pagar para no generar intereses sobre los intereses, etc., etc.

Sin darnos cuenta dividimos, restamos, multiplicamos, porcentuamos e incluso si se hace de manera extensiva el cálculo, no sólo se hace con el costo del producto, se hace con los ingresos que percibimos, los gastos ordinarios que debemos hacer, la cantidad de crédito que tenemos disponible, la fecha de cuando empezaremos a pagar dicho producto, etc. Cálculos nada sencillos y que creíamos inútiles al momento de aprenderlos.

Las matemáticas están en todos lados y desde hace bastante tiempo, es por ello que algebra y trigonometría podrían ser consideradas las referentes en cuanto a semiótica dentro de las matemáticas.

a² + b² = c²

y = x – 3

“a” en este caso es un símbolo. Representa un valor determinado previamente por una figura geométrica, la cual nos sirve para determinar el valor de “c”.

“y” representa el resultado de la resta del valor desconocido de x al restarle 3.

El último signo es “diferente de” que se usa cuando se comparan dos ecuaciones u operaciones matemáticas, pero también puede ser adoptado por otro !código de lenguaje” (tema de otro post) simplemente para acortar el uso de palabras o simplemente remitirse a la expresión.

Más allá de que las letras representan un valor matemático, los números que vemos en ambos ejemplos alteran ese valor y representan una operación matemática secundaria que se debe de realizar para llegar al valor final.

Umberto Eco en “La estructura ausente” habla de como la informática puede ayudar a resolver problemas semióticos al establecer solamente dos canales, el sí y el no. Mediante esos canales se evita lo que Pierce menciona como el referente y lo que en comunicación y difusión de mensaje se conoce como “ruido”. Es decir un elemento que puede hacer que el mensaje se pierda o no sea transmitido de manera integra. Y es que la base de la informática es interpretar diferentes mensajes/órdenes/secuencias/etc., mediante números, el 0 y el 1.

Establecer que las matemáticas deberían de ser un ejemplo a seguir para la semiótica puede considerarse atrevido ya que la primera es una ciencia experimental que sólo acepta aquello que puede comprobar y la segunda es una disciplina que adopta sus elementos de ramas de la comunicación, la semántica, o la sintaxis para encontrar sus orígenes, principios, bases y límites.

Sin embargo la semiótica debe de comportarse en el estudio de los signos y símbolos como algo exacto e inequívoco. Debe adoptar métodos por los cuales pueda comprobar que no existe elemento alguno capaz de alterar el significado de un signo como el de suma.

+

es un signo que ya no sólo se usa para operaciones matemáticas con números.

Gracias a la globalización y al internet nos encontramos que ahora también es usado no sólo para adherir números, sino también elementos gráficos, nombres, palabras, etc.

angry-birds

tu-y-yo

A pesar de que los elementos “sumables” no correspondan a una operación matemática que de un resultado comprobable, el signo no pierde su significado real, sumar.

En estos ejemplos también podemos observar el signo de = que de la misma manera, no pierde su significado a pesar de no estar en el contexto matemático.

Sin embargo estos ejemplos no explican el porqué de esta postura de tomar a las matemáticas como ejemplo a seguir.

La comunicación es algo tan complejo y tan ambiguo que ante una señal de “peligro” todos reaccionamos de manera diferente. Utilizaremos el ejemplo de las computadoras y los virus.

virus

Cuando el sistema detecta la intrusión de un virus, envía uno de dos mensajes posibles; el primero es un mensaje donde notifica la situación y despliega una serie de opciones para elegir por parte del usuario y decidir qué hacer ante tal amenaza, y el segundo es un mensaje para notificar la acción que el sistema ya realizó y solamente informa al usuario lo acontecido.

El sistema mediante su código de programación determina en una escala -previamente establecida- la peligrosidad del virus detectado y mediante esa escala procede a eliminar la amenaza inmediatamente y notificar al usuario o preguntar al mismo si la elimina, la bloquea, analiza o se pone en “cuarentena”.

Eso es en informática. ¿Cómo es con las personas?

virus 2

La gran mayoría de las personas no procuramos la contratación de un antivirus realmente efectivo, es decir, no invertimos en la compra de un antivirus: Norton, McAfee, Kaspersky, Panda, F-Security, etc., conectamos nuestra computadora a internet y buscamos un antivirus gratuito por un año y al vencer ese plazo, hacemos lo mismo y así sucesivamente. Y en el momento que aparece una alerta de antivirus muy pocos hacen/hacemos lo que debido porque creemos estar “a salvo” con el antivirus que descargamos gratuitamente con sólo apretar “OK”

Pero para no desviarnos del tema central usaremos un ejemplo de símbolos/figuras o unidades culturales- como sugiere Eco- para demostrar como el ser humano puede diferir en la interpretación de éstos y las posibles consecuencias de ello.

Usaremos como primer ejemplo la historia del caballo de Troya.

caballo-de-troya

Los troyanos al ver el caballo no saben que hacer. Hay quien lo ve como una amenaza, peligro o una ofensa, hay quien cree que es un regalo, y otros no saben ni qué pensar. Debido a las numerosas interpretaciones que el caballo causa, y diferentes sucesos ocurridos, los troyanos deciden llevarlo dentro de la ciudad y aceptarlo como un regalo de los griegos al reconocer la derrota en la batalla. Una vez dentro, el resto es historia, como se dice popularmente. La ciudad cayó porque no se interpretó correctamente el significado/motivo/intención del caballo.

Eso fue hace bastante tiempo en una sociedad antigua, utilicemos un ejemplo más actual y sobre todo más sencillo.

El famoso juego del teléfono descompuesto. Para los que no lo conozcan trata de pasar un mensaje de manera hablada de un extremo a otro con la menor distorsión posible, como ya se imaginaran por el nombre del juego, el mensaje tiende a diferir la version inicial de la final ya que el mensaje se murmura al oído y no puede ser repetido.

Otro ejemplo, aunque demasiado burdo, es en aquella película mexicana “Rudo y Cursi”, en ambas escenas donde se tira un penalty, Diego Luna le dice a Gael García: “A la derecha”, este último entra en conflicto por no entender si se refería a su derecha o la derecha de Diego…

rudo-y-cursi

Como plantea Eco, no debe haber puntos medios cuando se está leyendo/interpretando un signo, simplemente debe ser o no ser. Se llega al nivel de peligro, se rebasa o está por debajo; es una unidad cultural o una unidad aislada.

Es por eso que las matemáticas deben ser el ejemplo a seguir de la semiótica en cuanto a signos. Debe haber una metodología para comprobar ese significado y que sin importar el contexto, idioma, o país, no pierda su significado tal como lo vemos en las imágenes con el signo de + (más) y de = (igual).

No se trata de hacer que las personas se conviertan en robots o maquinas y se unifique el pensamiento, sino que se debe de encontrar la manera de que un signo transmita adecuadamente su significado. No debe dar lugar al “parece”, “puede ser”, “si lo volteas”, etc.

El ser humano tiene la extraordinaria capacidad de pensar y razonar, de “decidir”, es por esa misma extraordinaria cualidad que la semiótica sufre para poder unificar el significado de los signos.

La semiótica si bien es una disciplina, debe adoptar los métodos necesarios para convertirse en una ciencia, y de esta manera pueda, en cierto modo regularizar los signos y su significado a manera de promover el uso correcto de ellos.

Sin más por el momento y esperando no confundirlos más de la cuenta me despido deseándoles excelente día y mucho éxito. Hasta la próxima.

@GiovanniCarrada

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Comunicólogo. Pocos como yo. (En todos los sentidos) La razón sobre el sentimiento. Algunos dicen que me gusta ser tan exacto que debí haber sido ingeniero o médico. Pero amo mi carrera y lo que hago, no lo cambiaría ni en un millón de vidas.

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