El día de ayer fue publicado en la Gaceta de la Cámara de Senadores la iniciativa de proyecto en la cual se solicitan modificaciones a la Ley General de Salud y el Código Penal Federal respecto a la regulación de la Cannabis y Tetrahidrocannabinol con enfoque primigenio de Salud Pública y de Reducción de Riesgos y Daños.

De acuerdo al comunicado lo que busca la iniciativa se centra en 6 ejes:

1.- Establecer a cannabis dentro del listado de sustancias con uso terapéutico de salud.

2.- Reclasificar las cantidades de dosis personales de marihuana y que no esté penalizada.

3.- Eliminar la prescripción médica como parte de las acciones que están prohibidas penalmente.

4.- Otorgar competencia a las entidades federativas en materia de control sanitario del proceso de estupefacientes.

5.- Agregar el cultivo a la lista de delitos que son materia concurrente y establecer que el narcomenudeo es competencia exclusiva de las entidades federativas.

6.- Reducir las penas por el cultivo en casos de necesidad económica.

Siendo objetivo no me parece descabellado, ni tampoco me parece una mala propuesta, sin embargo, es bueno considerar que no se pueden disponer de iniciativas que sólo “atacan” una parte del problema, y dejando descubierto una de los problemas que podría en algunos años ser un problema muy grave, y me refiero específicamente al punto 2, el aumentar las dosis “personales” de 5 gr a 30 gr, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Adicciones (2011), el porcentaje aumentó hasta 1.5% en el uso de la mariguana, desde un .6%, y esto sucedió en 10 años, que podría suceder en otros 10 años y de que forma el gobierno podría controlar un problema tan grande.

La permisividad debe llevar las respectivas responsabilidades que pudiera generar un problema mayor del que se desea atacar, por tanto estas reformas no incluyen, ni indican como pueden y que deben hacer con los adictos a sustancias prohibidas o en su defecto que pudieran orillar a la sociedad al consumo de drogas “duras”, el sólo hecho que se aumente la dosis para combatir problemas de “narcomenudeo” y despenalizar la “libre circulación” no significa que no vaya a generar cuestiones colaterales para las cuales las instituciones de salud estén preparadas.

 Tampoco indica (a menos que sea por sus mentadas leyes secundarias), que sucederá con lo que se recabe por tenerla como medicinal, ¿cuáles serán los impuestos, derechos, beneficios, etc.?, es importante delimitar y hacer hincapié en que no sólo se puede hacer así porque si, el buscar soluciones a la ligera no es una tarea que tenga que debe ser convenida a niveles estatales de desarrollo, la pauta federal (o el someterlo a aspectos federales) es un paso importante que hay que definir y siempre poner en consideración para cualquier toma de decisiones.

 Uno de los ejes que indica la propuesta está por demás fuera de contexto, hoy en día los cuerpos policiales están lo que sigue de contaminados, lo que sigue de infiltrados y en nómina de cualquiera de los delincuentes, como se pretende que sea responsabilidad de la entidad, cuando los únicos que confían en esos cuerpos de “justicia” son los mismos que les pagan, si sucede con los jueces, que puede esperarse de personas que su sueldo es inferior en casi 1,000%.

 Peculiaridad

 En las redes sociales existen comentarios que vale la pena comentar, que mata y denigra todo lo platicado y dicho hasta hoy por el representante del Ejecutivo y sus “paleros” (Eruviel Ávila), y tan textual como “en 8 días la visita de Obama (aun no estando presente), ha logrado que el gobierno del Estado de México y Gobierno Federal, hagan lo que en los últimos 2 periodos del PRI no habían hecho: SEGURIDAD, MEJORAMIENTO, Y “EMBELLECIMIENTO” DE LA CIUDAD, Thank you very much Barack”.

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