el kanji de lealtad
el kanji de lealtad

Si hay un género con el que se asocia al maestro Akira Kurosawa, es el cine de Samuráis. Y no es para menos, a lo largo de su extensa y fructífera carrera, nos regaló verdaderos tesoros cinematográficos como Yojimbo, Trono de Sangre, La Fortaleza Escondida, etc. La joya de la corona es Los Siete Samurai, un verdadero clásico y comúnmente citada como una de las mejores películas jamás realizadas. En ésta ocasión, quise escribir acerca de una de las últimas películas que filmó Kurosawa: Kagemusha. Fue una especie de retorno a sus raíces, después de una complicada década en los años 70´s, en donde estuvo lejos de lograr los éxitos que había tenido en los 30 años anteriores, y donde incluso tuvo un intento de suicidio.

Conseguir financiamiento para realizarla no le fue fácil, tuvo que recurrir a grabar comerciales para una compañía de Whiskey en los mismos sets de la película, además de convencer a un estudio de Hollywood para que comprara los derechos de distribución a nivel mundial, esto último logrado con la ayuda de Francis Ford Coppola y George Lucas, confesos admiradores del director japonés.

Lo que sea que haya costado filmar la película, queda claramente plasmado en la pantalla: hay ejércitos enteros combatiendo, sets maravillosos, un vestuario impecable. No cabe duda que fue una gran producción.

De qué se trata  Kagemusha la sombra del guerrero

La película se inspira en hechos reales, (por supuesto con una buena dosis de ficción) transcurridos en el Japón feudal del siglo XVI, cuando se vivía un estado constante de conflictos entre las distintas regiones y generales que luchaban por conquistar y unificar territorios. Es bajo éste contexto que Kurosawa nos cuenta la historia de Shingen, líder del clan Takeda, y uno de los Daimyô más representativos de la historia de aquel país, conocido por ser un gran estratega y admirado soberano de su pueblo. Durante su largo conflicto con dos de sus principales enemigos, (Nobunaga Oda y Tokugawa Ieyasu, quien a la postre se convertiría en Shogun y unificaría Japón), decide estratégicamente buscar un doble que pueda sustituirlo en caso de enfermedad o muerte, para de ésta forma no debilitar a su clan y no permitir a sus rivales tomar ventaja. Cuando efectivamente es herido de gravedad por un francotirador, su último deseo es que durante tres años se mantenga su muerte en secreto, y que su doble, un ladrón común y corriente sin educación, tome su lugar al frente del clan. Dicho ladrón, que había sido condenado a muerte y finalmente rescatado por las ordenes del hermano de Shingen debido al gran parecido físico que tenía con él, debe simular y aprender a comportarse como el difunto líder. Esto con la ayuda de los generales de su círculo más cercano (incluidos el hermano y el celoso hijo de Shingen), quienes están al tanto de la muerte de su señor.

Es bajo esta premisa que se desarrolla la película, y donde vemos al actor principal (Tatsuya Nakadai), quien interpreta los dos papeles, convertirse poco a poco, al menos en apariencia, en el más respetado Samurai, y en el proceso, sentir que forma parte de algo importante, ser integrado en un clan, una familia, que probablemente nunca antes tuvo. Es de admirarse el desempeño del actor, que logra conmovernos con su interacción con su nuevo nieto, hacernos reír con sus errores y ponernos de nervios cuando su identidad corre riesgo de ser descubierta.

A pesar de ser una película a gran escala, con montajes extraordinarios y con una fotografía maravillosa, a la que nos acostumbró Kurosawa a lo largo de su carrera, con lo que me quedo es con esa historia más íntima, con el desarrollo del personaje principal y sus lazos afectivos con los miembros de su clan. Escogí como imagen principal de ésta reseña no el póster oficial de la película o la portada del DVD, sino el kanji de lealtad, uno de los principios del código Bushido, bajo los cuales se regía la clase Samurai, y el que en mi opinión representa a la perfección el personaje de kagemusha, quien a pesar de haber sido expulsado del clan una vez que se descubre quien es en realidad, nunca deja de luchar a lado de quienes durante tres años le ofrecieron una casa, una familia, una razón por la cual vivir e incluso la vida misma, al haber sido perdonado de su condena de muerte. Es bajo éste valor de lealtad a los suyos que decide unirse por última vez a su ejército, en un avance frontal y sin esperanzas, sin importar las consecuencias.

Kagemusha es una película sumamente interesante y ampliamente recomendable. Se consigue fácilmente en formatos caseros y definitivamente vale la pena darle una visitada a una de las últimas películas de Kurosawa, que además fuera premiada con la Palma de Oro en el festival de Cannes. A pesar de la temática, no hay que tener falsas expectativas de que se trata de una cinta de acción. Si bien se muestran algunas batallas, el grueso de la historia de desarrolla fuera de ellas, bajo un ritmo pausado. Con sus casi 3 horas de duración, es un camino largo sin duda, pero vale la pena recorrerlo.

Ficha técnica Kagemusha La sombra del guerrero

  • Título original: Kagemusha
  • Director: Akira Kurosawa
  • Guión: Masato Ide, Akira Kurosawa
  • Fotografía: Takao Saito, Shoji Ueda
  • Música: Shinichiro Ikebe
  • Actuaciones: Tatsuya Nakadai, Tsutomu Yamazaki, Ken’ichi Hagiwara, Masayuki Yui, Daisuke Ryu

Trailer Kagemusha

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