Yo no los veía blancos. Eran The Beatles, no tenían color. Eran increíbles”. Esa sentencia de Whoopi Goldberg en el documental The Beatles: Eight Days a Week (dir. Ron Howard, 2016) es suficiente para tener una idea de la magnitud del fenómeno que originó la banda británica hace más de medio siglo y que hoy se mantiene intacta.

The Beatles fue una banda pionera, introdujeron una nueva era del rock and roll, rompieron sus propios récords, enamoraron a millones de fanáticas en todo el mundo y además se convirtieron en una voz de protesta aferrada a movimientos inclusivos, movimientos de paz. Lo consiguieron todo en menos de una década pero el tiempo fue preciso para que un fenómeno, nunca antes visto, se alzara y marcara la cultura popular en un antes y un después. Fue tan grande que la prensa le bautizó como ‘la Beatlemanía’ y todo comenzó hace 55 años cuando se publicó su primer disco en estudio Please Please Me.

El descubrimiento en The Cavern Club

Hubo un período a finales de la década de los 50 e inicio de los 60 donde la recién formada banda era prácticamente desconocida. Iniciaron con presentaciones en un pub en Liverpool, The Cavern Club; las cuales posteriormente alternaron con una serie de giras en Hamburgo. Eran apenas unos niños. Pero la ciudad alemana les cambió rotundamente. Se hicieron músicos, y hombres, tocando frente a marineros borrachos en clubes de striptease; ocho horas cada noche, sin parar. Se fueron como aficionados y volvieron como profesionales capaces de afrontar cualquier imprevisto. Iban a Alemania, evolucionaban, regresaban a Liverpool, actuaban en The Cavern, el público alucinaba con los cambios. Era un círculo. Aprendieron los trucos, se crearon una personalidad y una imagen. Se endurecieron lo suficiente como para superar la muerte de uno de sus fundadores, Stu Sutcliffe, y sustituir a Pete Best, su batería, sin temblar.

Una de las tantas veces que retornaron a Carven Club, en 1961, Brian Epstein les vio tocar por primera vez, “Quedé impresionado de inmediato por su música, su ritmo y su humor. E incluso más tarde cuando los conocí también quedé impresionado por su carisma personal. Y fue en ese mismo instante en donde todo comenzó…” confesó, quien más tarde se convirtió en su representante. A partir de allí Epstein, pilar fundamental en la promoción de la banda en sus inicios, los llevó a todas las casas productoras de Inglaterra hasta que Parlophone de EMI les contrató.

Please Please Me, o cuando todo cambió

Un día como hoy, hace 55 años, la vida de los cuatro de Liverpool estaba a punto de cambiar y ellos no tenían idea. Sid Coleman le habló a George Martin sobre una banda que Brian Epstein acababa de descubrir, el productor, quien llevaba el mando de Parlophone por más de una década, no tenía demasiado que perder puesto que hasta la fecha había conseguido solo un éxito en el género pop, Who Could Be Bluer de Jerry Lordan, pero al contrario tenía mucho que ganar porque el sello de EMI atravesaba una fase difícil. “No había mucho dinero en Parlophone. Yo trabajaba con un presupuesto anual de 55.000 libras esterlinas” dinero que debía distribuir en el trabajo de todos los artistas que tenían contrato en Parlophone. Según las condiciones de la Unión de Músicos, cada miembro de los Beatles debía cobrar siete libras y diez chelines (7.50 £) por cada sesión de tres horas que emplearon para grabar los temas, siendo remunerados efectivamente con dicha cantidad según las normas. El presupuesto para el álbum fue de 400 libras esterlinas.

Para comprender el fenómeno hay que recurrir a tres fechas claves:

11 de febrero de 1963, la grabación. La mañana de aquel lunes, The Beatles y George Martin comenzaron a grabar en los estudios de EMI en Londres básicamente los temas que el grupo solía interpretar en aquellas giras por Hamburgo. La idea original de Martin fue grabar un LP con The Beatles actuando en vivo ante su audiencia en el Cavern Club. Pero, por conflictos de tiempo y espacio, decidió finalmente alquilar los estudios. Al principio se habían previsto solo dos sesiones pero terminaron adicionando una tercera. Tres horas duró aproximadamente cada sesión. Mientras los técnicos de grabación tomaban su descanso a mediodía, los Beatles se quedaron en el estudio para perfeccionar algunas canciones.

Ocho temas, de los catorce que conforman el disco, fueron escritos por McCartney/Lennon, aunque en este álbum fue la primera y única vez que se les dio crédito como tal, en los discos sucesores firmarían como Lennon-McCartney. Entre los temas destacan I Saw Her Standing There, que al momento de grabarla aun se llamaba Seventeen. P. S. I Love You, Love Me Do y Please Please Me que posteriormente se convertiría en el título del álbum, después de que Martin desistiera de la idea de titularlo Off the Beatle Track. Aunque John y Paul eran los líderes vocales de la banda, Ringo Starr interpretó Boys mientras que George Harrison se estrenó como vocalista principal en Do You Want to Know a Secret, compuesto por Lennon y McCartney exclusivamente para ser cantada por él.

Solo faltaba la presentación del disco: la carátula. George Martin, al que le encantaba el zoológico de Londres, había pensado que sería una buena publicidad para el mismo si los Beatles posaran para la portada del álbum delante de la casa de insectos del parque zoológico. Sin embargo, la Sociedad Zoológica de Londres rechazó esa idea de Martin. Así que tuvieron que improvisar la portada a contrarreloj “Llamamos al afamado fotógrafo teatral Angus McBean y ¡bingo!, vino e hizo la sesión de fotos” Fueron hechas en las escaleras de EMI Londres ”Fueron hechas con rapidez, como la grabación de la música del disco. A partir de entonces, la creatividad propia de los Beatles salió poco a poco a primer plano”. Recuerda Martin.

22 de marzo de 1963, el lanzamiento. Please Please Me fue lanzado al mercado un mes después de su grabación. Este disco no es el mejor de The Beatles, pero sí el más importante. Esas 14 canciones son la piedra angular sobre la que se asienta la mayor parte de lo que ha pasado después en el rock. Fueron ellos los que establecieron que un grupo de rock podía ser dos guitarras eléctricas, un bajo, una batería y voz. Por supuesto que antes de ellos habían cuartetos pero también tríos, quintetos, sextetos, big bands y, sobre todo, solistas. El rock era cosa de solistas: Elvis, Bill Halley, Little Richard… La formación que ha utilizado la mayoría de las bandas desde entonces, de The Kniks a Sonic Youth, no fue fijada hasta que los Beatles triunfaron. Además, demostraron que los rockeros que interpretaban sus propios temas eran el futuro. Aun más, se reconoció que el rock era el futuro.

Su éxito fue enorme, pero no inmediato. El disco llegó al número uno en Reino Unido el 11 de mayo. Permaneciendo en ese puesto durante 30 semanas hasta el 7 de diciembre de 1963, fecha en la que fue sustituido en la primera posición por With the Beatles, su segundo álbum en estudio. The Beatles en la banda más joven en conseguir un número 1 en su álbum debut. Época en la cual las listas británicas estaban completamente dominadas por soundtrack de películas y música easy listening, nada de rock & roll. Y a partir de allí no hubo retroceso. Ese día nació la Beatlemanía.

Beatlemanía, un fenómeno sin precedentes

No había existido en la historia de la música una banda que haya influido en la cultura, en la sociedad y en la política en el mundo como The Beatles y no ha llegado otra capaz de igualar. “Su influencia no se limitó a Gran Bretaña también se extendió a América que en ese momento pasaba por un momento dramático”. Apunta el sociólogo Paúl Bonilla. The Beatles aterrizó en Estados Unidos justo después del asesinato de John F. Kennedy, así que su música y lo que significaba (distracción para las masas) se convirtió en un mensaje de esperanza para la nación.

En su visita por América, The Beatles se presentó en The Ed Sullivan Show el 9 de febrero de 1964, siendo vistos por aproximadamente 74 millones de espectadores —casi la mitad de la población estadounidense de entonces—. Dos días más tarde, el 11 de febrero de 1964, actuaron en el Washington Coliseum de la capital de Estados Unidos, en lo que fue el primer concierto que dieron en suelo americano. Pero fue en julio de 1965, la “Beatlemanía” vivió uno de sus puntos más altos durante su famoso concierto en el Shea Stadium. Muchas adolescentes y mujeres fueron vistas llorando, gritando, e incluso desmayadas. El sonido era tan ensordecedor que ninguno de The Beatles (o cualquier otra persona) podían escuchar. Ni los amplificadores Vox de 1000 watts diseñados especialmente para esta gira estaban lo suficientemente fuertes o cerca, así que utilizaron sistemas de amplificación caseros para la ocasión. John Lennon describió el ruido como “salvaje” y también dos veces más ensordecedor que cualquier otro show que The Beatles habían realizado.

En sus inicios, su look ‘mod’, jóvenes en los que la buena presencia y el estrato social predominaban, ganó al público. Así llegaron a sus primeros y fieles seguidores que más tarde los acompañarían también en su estado más desenfadado, cuando los estupefacientes fueron objeto de sus temas, pero también cuando se manifestaron abiertamente a favor de movimientos sociales, así como un desacuerdo con la guerra de Vietnam, o su desacuerdo con el racismo y es que Whoopi Goldberg no sólo los admiraba por su música, “No había que ser blanco para ser fan de The Beatles, todos podían seguirlos” Y es que de hecho ellos nunca aceptaron actuar en recintos segregados. “Si había algún tipo de segregación no tocaban“, cuenta el periodista Larry Kane quien con 21 años los acompañó en su gira de 30 días y 25 conciertos por EEUU. “Tocábamos para la gente y nada más“, añade Ringo Starr. De esta manera, el 11 de septiembre de 1964 tocaron en el Gator Bowl Stadium de Jacksonville (Florida) ante un público compuesto por negros y blancos, todos juntos. “Creo que a raíz de aquello desapareció la mayoría de la segregación en los estadios“, añade Kane. Esta actitud de Los Beatles llevó a Golberg a pensar en ellos de una forma cercana: “Tuve la sensación de que podía ser amiga de ellos y eso que era negra”.

The Beatles utilizaron su fama como un arma para criticar aquello a lo que se oponían: la guerra, la discriminación, la violencia, el hambre, la desigualdad. Apoyaban la libertad en todos sus aspectos, ya sea identidad sexual, de expresión o religiosas. Su creatividad a la hora de desarrollar sus ideas fueron la filosofía de muchos. Aquello dicho por ellos en sus célebres canciones, influenció varios movimientos tales como la liberación de la mujer, la liberación gay y el movimiento ecologista.

Que un conjunto musical que sólo duró menos de una década, que grabaron menos de una docena de discos mientras estuvieron juntos y que dos de sus integrantes han muerto y aun así siga reclutando fanáticos en todo el mundo, que hayan triunfado cuando no había Internet ni redes sociales y actualmente arroje más resultados de búsqueda en Google que otras bandas como Rolling Stones o Coldplay (agrupaciones activas) y sea una de las bandas más reproducidas en Spotify significa que aquel acontecimiento que inició con Please Please Me, hoy sigue intacto.

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