Créeme, nunca pensé que encontraría alguien como tú en mi camino.

Jamás me di cuenta en qué momento empecé a sentir mariposas revoloteando.

Eres tan diferente, tan raro, tan único.

Odio la forma en que tus ojos brillan cuando ves algo que te hace feliz.

Odio tu emoción de niño cuando sin querer menciono algo que te trae recuerdos.

Odio tu cabello y la forma en que mis dedos se pierden cuando te acaricio.

Odio tus labios que me invitan a besarlos cuando se mueven con tus palabras.

Odio la forma en que mientes porque haces que te crea.

Odio convencerme a mí misma que no me estoy enamorando de ti.

Odio mirarte sabiendo que nunca te pediré que seas mío.

Odio la manera en la que conduces, tan seguro, tan varonil.

Odio cuando me sonríes y automáticamente sonrío para ti.

Odio lo que me haces cuando estás cerca y lo intenso de lo que siento.

Odio tus abrazos y la forma en que recargas tu cabeza en mi hombro.

Odio que me roces y sentirte cerca porque me pierdo en tu aroma.

Creo que conocerte fue un error y odio admitir que es el error más bello que he cometido.

Simplemente tengo que decírtelo ahora, por si no tenemos un mañana.

Me gustas mucho más de lo que me gustaría aceptar.

No odio nada, todo en ti me gusta.

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