Es interesante pensar cómo era nuestra sociedad hace un siglo o menos, considerando los cambios a paso agigantado que experimentamos en el siglo XX, es difícil situarse en otro contexto totalmente diferente.

En este preciso momento, puede que una de las naciones más grandes del mundo tenga la primera mujer presidenta de su historia; hecho que no me parece totalmente correcto pero que sin duda es un cambio demasiado drástico si consideramos la historia del país.

Lastimosamente es ella…

Ya en 2009, se dio el primer Oscar para una directora, y esto fue visto como un gran paso para el género dentro del cine. Pero esto me pone a pensar: ¿Será que la mujer está entrando recientemente en el cine y todo era manejado por hombres en el pasado?

Pues para mi sorpresa ambas preguntas tienen una respuesta clara, que a los días que vivimos cada vez se hacen más increíbles. Por el simple hecho de que las mujeres han estado en el cine y el arte en general, incluso lo mismo sino más que los hombres. Innovando en cientos de categorías.

¿Quién es  Alice Guy Blache?

Pues esta historia comienza en 1873, con el nacimiento de Alice Guy Blache. Una chica que empezó una exitosa carrera como secretaria en la empresa fotográfica Gaumont, pero que sin duda no pensaba pasar el resto de sus días encasillada en un mundo varonil.

Ya podemos ver en su mirada que pide libertad…

Por supuesto, nos encontrábamos en una época en donde las mujeres no podían siquiera votar, y lo más cercano que tenían a representar un rol era participar de madres o caseras. Ni siquiera se consideraba el hecho de que alguna formara parte de un trabajo que no fuera de limpieza o crianza.

Pero esta chica tenía carácter y, usando sus encantos, persuadió a su jefe Louis Gaumont, para que la dejara dirigir un filme. Este aceptó mientras no interfiriera con su espléndido trabajo como secretaria, y no se dio cuenta de lo que estaba a punto de presenciar.

Para el año 1896, lo más cercano que teníamos al cine narrativo eran unos empleados saliendo de una fábrica; y sinceramente, el cine era visto más como un nuevo aparato experimental que como algo artístico o que causar entretenimiento.

Alejandro Mos Riera workers leaving the lumiere factory
Su nivel de narrativa es magistral…

Ya en ese año, teníamos dos personas que cambiaron las reglas del juego. Primero estaba George Mélies con sus trucos de magia, y seguidamente teníamos a la joven a punto de dirigir uno de los primeros sino el primer filme narrativo de la historia.

Dicha cinta se titulaba La Fée aux choux (1896), y contaba con un minuto de duración, siendo rodada en el famoso festival de calabazas del pueblo. Vemos en cuestión a un hada sacando de las calabazas a diversos bebés, algo que puede sonar perturbador pero para la época era graciosísimo.

El problema, es que las fechas entre los filmes de Mélies y de Alice no son completamente precisas en cuanto a los meses. Por lo que, este constituye hasta el momento la primera película narrativa de la historia.

Aunque no crean que la historia termina así, sino no sería tan interesante. Pues resulta que su jefe quedó tan contento con el éxito del cortometraje, que le encomendó la creación de más proyectos.

Ya para 1906 Alice Guy se encargaba de todas las producciones de la empresa, realizando algunos muy divertidos. Y filmando una de las cintas más grandes del momento, una sobre Cristo que contó con más de 300 extras.

Alice Guy posando con su cámara

La filmografía de Alice Guy Blache contaba con elencos de hombres y mujeres por igual, y mostraba situaciones apacibles y graciosas, contando historias en donde ningún género tenía protagonismo.

Alice-Guy-BlachéProtagonista habitual de sus filmes
Alice-Guy-Blaché Protagonista habitual de sus filmes

Todo esto en un momento, donde ni siquiera D. W Griffith había dirigido su primer filme y en donde se seguían haciendo cortometrajes tan burdos que a fin de cuentas aburrían al público, quienes ansiaban ver más películas como las de Alice.

Ya en 1908 conoció a su esposo en una corrida de toros, y se fue a Estados Unidos junto a él para formar su propio estudio llamado Solax Film Company. Siendo esta la primera y casi única vez en que una mujer fundaba, pagaba y era dueña de su propia productora.

Su carrera fue deliciosa y estuvo repleta de momentos asombrosos, ya que principalmente fue la primera en todo lo que hizo, ya sea crear el cine narrativo, entintar las películas a color, o desarrollar un primitivo aparato para crear películas sonoras.

Película entintada a mano de Blache

Ya teniendo bajo su ademán más de 350 películas y supervisando 600, la vida no podía ser mejor para esta dama de admiración. Pero lamentablemente el mundo no estaba preparado para ella.

Cuando en 1920 realizaba una producción en la que contrajo gripe española, estuvo a centímetros de la muerte. Pero no en vano, porque un tipo de muerte emocional si la tomó, siendo la peor de todas la que le tocó vivir. Porque lastimosamente aquel año realizó su último trabajo de dirección.

Resulta que el sexismo era demasiado grande como para aceptar trabajos de esta índole, no solo la sociedad la rechazaba sino también su esposo. De quien se se terminó divorciando dos años más tarde, devolviéndose a Francia sin estudio y sin trabajo.

Su vida tomó un giro hacia la cotidianidad, en donde se ocupó de sus hijos y olvidó aquellas historias fantásticas con las que había soñado. La impotencia de seguir haciendo lo que amaba la tomó por sorpresa, y lastimosamente no trabajó nunca más en el medio.

Ya en su vejez, pudo darse cuenta de como no era incluida en ningún libro de historia, y observó como todos sus filmes se perdían con el tiempo y simplemente se descomponían. No tuvo de otra que escribir sus memorias, y hacer una lista de todas sus cintas, esperando que alguien le prestará atención.

Finalmente, pudo conseguir algo de reconocimiento cuando fue nombrada miembro de la legión de honor en 1953. Dedicando el resto de su vida a sus hijos y a conversaciones con historiadores de cine, siendo también una de las primeras personas que llamó y consideró al cine como un arte.

Su pasado repleto de imágenes coloridas y hermosas, se consideraba perdido. Hasta que recientemente se liberó un DVD de la empresa Gaumont que contenía el 60% de todo su trabajo. Solo hace falta preguntarse quien vería valor en unas cintas mudas cuando el mercado las tiraba a la basura.

Alice Guy Blache fue una de las mujeres más sorprendentes de la historia. Su vida contaba con pinceladas de alegría y libertad que eran reprimidas por una sociedad machista que simplemente no entendía el daño que se estaba causando.

Dedicó el resto de su vida al cuidado de sus hijos

Solo hace falta usar la imaginación, para pensar en las miles de mujeres que poseen historias parecidas a esta en sus propios campos. No solo en el pasado sino también actualmente en ciertos lugares se viven esos actos atroces.

La madre del cine muere finalmente en 1968 a la edad de 95, rodeada de sus hijos a quien dedicó la mayor parte de su vida. Dejándonos con una muy importante reflexión que va más allá del género.

Cada día miles de personas reciben una respuesta negativa hacía sus sueños, la ira reprimida en nuestros genes hace que no comprendamos el daño que le estamos haciendo no solo a una persona sino al mundo entero. Quién sabe si por aquella vía se perdió el próximo DaVinci, Einstein, Shakespeare.

Por más que nos digan que no, debemos seguir en nuestro camino, porque a fin de cuentas es nuestro y de nadie más. Digamos adiós a las etiquetas, a las razas y los prejuicios, porque debemos forjar un nuevo mundo.

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