Cuando compramos algún artículo lo compramos con la idea en mente de que nos durara un tiempo razonable, que le sacaremos el máximo provecho y que cada peso pagado por él habrá valido la pena, no nos pasa por la cabeza la idea de que al poco tiempo este dejará de funcionar y que tendremos que comprar otro, no se nos ocurre que pueden tener una obsolescencia programada.

¿Qué es la obsolescencia programada?

Es cuando alguna compañía crea y diseña sus productos o servicios con una planificación del tiempo de vida útil, con la finalidad de que al llegar a este tiempo el artículo deba ser desechado, una reparación costaría mucho dinero debido a que los componentes escasean, deben ser importados o hay pocas personas que pueden hacer ese trabajo.

El tiempo de vida del artículo debe ser tal que aun cuando deje de funcionar esto no afecte la imagen de la marca en cuestión, debe ser un tiempo en el que el usuario se sienta satisfecho con el tiempo que recibió el servicio del aparato y reconozca a la marca como buena y que pueda comprar otra igual.

Tipos de obsolescencia.

Obsolescencia percibida

Este tipo de obsolescencia es cuando nos presentan el nuevo iPhone, el nuevo Samsung, la nueva consola de videojuegos o la Smart TV que hacen ver al teléfono, consola o televisión como un producto viejo, obsoleto y poco funcional, cuando la verdad es que al producto le queda aún tiempo de vida, tiene la funcionabilidad que necesitamos y funciona correctamente.

Más delgado, más grande, más pequeño, una serie de mejoras o cambios que no siempre dan lo mejor de sí pero que hacen el producto más atractivo, con cambios en el diseño que dictan una nueva moda en productos y es este mismo hecho de estar a la moda, a la vanguardia tecnológica, hablo de aparatos electrónicos debido a que es la industria en que más ejemplos se pueden poner, tener lo más nuevo siempre es gratificante, pero no siempre quiere decir tener lo mejor.

Un ejemplo contrario al de los aparatos tecnológicos es el cambio de modelo de los autos el cual es cada 5 años, al menos así constatado con las agencias Honda y Mazda, ¿a qué se debe que sea cada 5 años y no cada años como lo hacen los Smartphone? Debido a que nadie o apenas una porción muy reducida de población cambia de auto cada año, es por eso que esto a nadie le sorprende.

Obsolescencia programada

Aparatos que dejan de funcionar sin causa aparente, en perfecto estado, componentes internos que se queman, se descomponen, entre otros, son los ejemplos de la obsolescencia programada que no va encaminada a otra cosa que a orillarte a comprar el nuevo modelo.

Los principales ejemplos de esta obsolescencia programada son los siguientes:

  1. Impresoras que llegan a determinado número de impresionas y dejan de funcionar.
  2. Lámparas o focos  que un buen día dejan de lucir, sólo duran 1000 horas apenas poco más de 41 días.
  3. Accesorios de una calidad muy baja: cargadores, audífonos y baterías que duran poco tiempo y obligan a la compra de otros.
  4. Telefonos que dejan de recibir actualizaciones o que al recibirlas se vuelven lentos o no funcionan correctamente las aplicaciones, debido a que algunos de los componentes es viejo y no soporta el nuevo sistema operativo.

En tres años he sido dueño de dos Smartphones, uno de ellos dejo de funcionar sin más, una pantalla que presentaba una especie de interferencia, no se pudo reparar, los técnicos de la propia marca no supieron dar con el fallo,  el que poseo actualmente después de un año y medio de servicio ya muestra estragos de lo que podría ser una obsolescencia programada, sobrecalentamiento, aplicaciones que no corren correctamente, reinicios sin causa aparente.

Siempre he tenido que en la telefonía celular el tiempo de vida de un equipo es de un año, año y medio máximo.

Por: Josué González

Twitter: @joss_gonzalez

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