fisgon

 

“El 2 de Octubre no se olvida”, ésta frase la he venido escuchando durante toda mi vida. Y es cierto, no se olvida. Ni se olvidarán los actos de genocidio que se cometieron durante el periodo de Díaz Ordaz. El claro ejemplo de un gobierno que aplasta, acalla y toma el poder para destruir. Impunidad en su máxima expresión, un acto recurrente ya en nuestro país.

Todavía se siente la indignación ante tales hechos. Aun después de años, aun  después de 45 años, las generaciones que hemos seguido después de este 68 sentimos rabia, impotencia, coraje por esta matanza en Tlatelolco. Reseñas de los acontecimientos nos revelan cómo el gobierno fue aplastante ante un hecho pacífico, de manifestación por el derecho que tenían y tenemos los jóvenes para alzar la voz.

El otro día platicando con un amigo, comentamos con tristeza cómo el gobierno arremete en contra de la voz de los ciudadanos de nuestro país, y pensamos que nos  moriremos sin ver un cambio social verdadero, para bien de cada humano que vive aquí. Ojalá estemos equivocados y pronto los gobernantes puedan voltear la mirada a sus jóvenes, a las voces que piden justicia, equidad, democracia verdadera.

 

Tlatelolco-imagen

Aquí les dejo varios enlaces de los acontecimientos, para los que no sepan con certeza cómo empezó y hasta donde llegó el dedo inquisidor de las cabezas en ese momento.

http://mexicodesgraciado.blogspot.mx/2007/09/2-de-octubre-de-1968-la-matanza-de.html

http://www.adnpolitico.com/2012/2012/09/28/elena-poniatowska-asi-fue-la-matanza-de-tlatelolco-en-1968

http://aquevedo.wordpress.com/2008/09/28/movimiento-estudiantil-en-mexico-de-1968-y-masacre-de-tlatelolco/

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OliaPjaKau4

http://elpais.com/diario/2008/04/19/babelia/1208561965_850215.HTML

 

Pero no sólo en el Distrito se alzaba la voz, fue en otros estados, en otros países donde los jóvenes descubrían el derecho a manifestarse. Un maestro muy querido era estudiante de la Universidad en Guadalajara. Hace un par de años nos contó cómo vivió esos días, especialmente el 2 octubre. Él era miembro activo del comité, la consigna que tenía el Maestro junto con algunos de sus compañeros, era volantear panfletos, para que la gente empezara a informarse acerca de los pliegos petitorios y el movimiento. Subió al vocho de uno de ellos, llevaban las cajas donde venía toda la folletería para repartir. Llegaron cerca de la plaza donde se llevaría a cabo la manifestación y se estacionaron. No sabe de dónde ni cómo, pero cuando volteó la mirada sobre la calle, se acercaban unos granaderos que corrieron al verlos bajar algunas de las cajas, el Maestro le gritó al compañero que iba manejando que se acercaban que tenían que apurarse. No sabe exactamente qué fue lo que lo impulsó o qué paso por su mente, pero tomó una caja y empezó a correr hacia la calle que lo llevaría a la plaza. Mientras iba echando miradas a su compañero que no pudo salir del auto al mismo tiempo. Los granaderos llegaron, lo sacaron de los cabellos del auto, acto seguido empezaron a golpearlo y patearlo, sacaron las cajas del auto y las quemaron. El maestro siguió corriendo mientras uno lo perseguía, al final éste no lo pudo alcanzar. A su compañero lo detuvieron, lo encarcelaron y siguieron golpeando.

 

2 de octubre

 

Cuántas historias que nadie sabe, que no se pudieron contar, que se han callado acerca de estos acontecimientos. Cuántos estudiantes, mujeres, niños, están muertos o encarcelados o desaparecidos por actos tan violentos.

Así es, el 2 de Octubre NO SE OLVIDA y no lo olvidaremos porque queda en la memoria de nuestra historia, porque las generaciones que vienen seguirán hablando, informándose acerca de lo que pasó y las generaciones pasadas seguiremos hablando de ello y esperando respuestas del ¿Por qué sucedió así?

 

Ale Olson

 

Tlatelolco-1plaza de las 3 culturas

COMPARTE en:
Alejandra Olson
Espíritu congestionado por las letras, que busca encontrarlas en el camino del hacer literario y de éste encuentro aparezcan historias de empatía con los ojos participantes del espectador. Se dice incipiente escritora, pues cada día se descubre, redescubre, encuentra, pierde hilos dentro de éste oficio. Oficio que necesita dedicación, amor y empeño. Ella es así, tan natural como la vida se lo permita y aguerrida.

10 Comentarios

Comenta en el recuadro