Mucho del desempeño de los trabajadores dentro de la empresa se deriva de la motivación que puedan llegar a tener, motivación en lo inherente a las actividades que realizan, al reconocimiento que obtienen por la buena realización de sus actividades, reconocimiento que no siempre es monetario, un tipo de motivación no financiera en la que el jefe o supervisor deben ser los protagonistas y los primero en dar este tipo de incentivo a quien dependen de ellos. Pero ¿qué es la motivación?

Origen

Proviene del latín motivus que significa movimiento, motivus también es la base etimológica de las palabras motivar y motivo.

Motivar:  es “dar causa o motivo para algo” en la definición de  la Real Academia de la Lengua Española.

Según Robbins (2004) se define la motivación como “aquellos procesos que dan cuenta de la intensidad, dirección y persistencia del esfuerzo del individuo por conseguir una meta”. 

¿Qué entendemos por motivación laboral?

Como define Robbins, motivar implica llevar a cabo una serie de procesos para obtener una acción que supone una reacción con intensidad para conseguir una meta fijada, pero ¿cómo hacer para obtener esa intensidad y dirección hacia la meta correcta?

Morales (2002) define la motivación laboral como “aquella energía interna que activa la conducta e impulsa a las personas a trabajar con el fin de alcanzar una meta o resultado pretendido (nadie trabaja por trabajar) (…)”. De ahí que  la motivación para el trabajo es diferente para cada uno de nosotros, pero innegablemente en el ámbito del trabajo, la motivación primaria va más allá del simple hecho de obtener dinero para comprar cosas, radica en el hecho de sentirse útil al tener un trabajo y la satisfacción de tener un trabajo en sí mismo, ser útil para la sociedad, para la empresa, para la familia.

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En cada aspecto del trabajo, el papel del supervisor es vital, tanto para la consecución de las metas como para la motivación, enseguida algunos de los elementos más destacables que los supervisores pueden tomar en cuenta:

    • Generar en el personal a cargo unas determinadas sensaciones sobre su trabajo por medio de feedback.
    • Las metas del grupo deben ser claras, compartidas e interesantes.
    • La participación en el grupo debe ser activa.
    • Los miembros de tu grupo deben tener confianza los unos en los otros.
    • Cuando el grupo lo necesita, deben ser capaces de encontrar miembros que asumen el liderazgo.

Si quieres tener los mejores empleados como se menciona el el primer punto, el supervisor  debe generar en cada trabajador las siguientes sensaciones:

Mejora progresiva: que consiste en hacer que el equipo por sí mismo reflexiones sobre su trabajo y haga la búsqueda de cambios y mejoras en las actividades, utilizando las técnicas de desarrollo de equipos y tormenta de ideas para fomentar el flujo de soluciones.

Control del propio trabajo: consiste en que los miembros del equipo se sientan propietarios de su trabajo y se esfuercen por mejorar en un esfuerzo individual por sobresalir, por sacar adelante lo que es suyo, usando como técnicas el conceder libertad en la toma de decisiones e implicar al trabajador en muchas fases del trabajo.

Logro: el colaborador del equipo siente la satisfacción por lo bien hecho, reconocer bien las actividades hechas, incluso aquellas más simples y rutinarias, utilizando como técnica el Feedback del supervisor y del resto del equipo.

Estas son sólo algunas de las formas en que podemos mantener al personal altamente motivado con las satisfacción de trabajar a flor de piel pero sobre todo con la seguridad de estar haciendo las cosas bien.

Por: Josué González  – Twitter: @joss_gonzalez

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