Después de tanta espera, finalmente tenemos disponible la cuarta temporada de Masters of Sex, y aunque podemos decir que elevó su nivel en comparación a su tercera temporada… desde hace un tiempo esta serie no es lo mismo.

La verdad es que, aunque los episodios de esta cuarta temporada realmente no llega ninguno a ser aburrido, sí nos dan una sensación de continuar viendo la serie por pura inercia.

Masters of Sex se ha convertido en una especie de telenovela estadounidense, porque sinceramente su narrativa parece seguir muchas veces el modelo de cualquier novela latinoamericana, aunque por supuesto, con la diferencia evidente de la calidad visual y su producción.

Sin embargo, a pesar de que al desarrollo y ejecución le sigue faltando fuerza, en esta temporada se dieron varias resoluciones que muchos estuvimos esperando desde hace un buen tiempo. Sin duda ha sido una entrega muy concluyente, y una cosa es segura, nos dejó bien claro que Masters of Sex ya se está acercando a su irremediable series final.

Resumen – Masters of Sex

ALERTA DE SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ. (Si no has visto esta temporada y no quieres enterarte de giros claves de la trama, deja de leer desde este momento).

Esta temporada empezó desde el inesperado “matrimonio” de Virginia y Dan en las Vegas. Por otro lado Bill decidió divorciarse de Libby. Y mientras tanto, la clínica continúa ausente con la única presencia de Betty en la secretaría y Lester vagando entre los pasillos.

Las citas, reuniones pospuestas, e ingeniosas excusas se van acumulando en el escritorio de Betty… y aún no hay rastros de Bill Masters ni Virginia Johnson. Cuando finalmente estos deciden aparecer, las cosas entre ellos siguen un rumbo complicado. Virginia continúa haciéndole creer a Bill que sigue casada con Dan, evitando contacto directo a toda costa, e incluso proponiendo nuevos integrantes al equipo. Y aquí es donde vienen Nancy y Art, ese matrimonio abierto que llegan a ser sus nuevos compañeros.

masters-sex

Ya contratados Nancy y Art, al principio Bill trata de involucrar a Nancy en todos los aspectos en los que Virginia tomaba parte en un intento de molestarla, y por supuesto, funciona. Sin embargo, la mentira de Virginia dura poco. Prácticamente por accidente, Bill se entera de ello gracias a las palabras de la verdadera esposa de Dan. Sin embargo, le sigue la corriente a Virginia hasta que esta decide contárselo, y la verdad, Bill reacciona mucho más indiferente de lo que ella esperaba.

Por otro lado tenemos la subtrama de Betty, quien ha estado esperando por su bebé con Helen. Un giro bastante triste el de ellas dos. Betty ha pasado por mucho desde el inicio de la serie, y seguramente esta se trata de una de las pruebas más duras para ella. Justo cuando Helen decide contarle la verdad de su relación a sus padres (a lo que estos reaccionan bastante mal), días después entra en trabajo de parto, sin esperarse que justo luego de dar a luz a la pequeña, su propia vida acabaría en esa misma camilla. Por lo tanto, Betty se encuentra en una situación en la que tiene que suprimir el dolor de la pérdida de Helen y luchar por la custodia de su hija, a quien los padres de Helen se llevaron legalmente. Desde ese momento el personaje de Betty en la clínica y su oficio de secretaría es suplantado por otro nuevo integrante, Guy.

Siguiendo con el interminable drama de Bill y Virginia… cuando finalmente todo está aclarado, ninguno de los dos tiene pareja oficial, y al parecer Virginia por fin recapacita ante su evidente amor por Bill, entonces ahora él decide mantenerse alejado. Por favor, ¿¿¿cuánto más tenemos que esperar por ver a estos finalmente juntos???

La respuesta viene pronto, porque a pesar de que Bill incluso reconsideró por un momento retomar su relación con Libby y esta vez hacer mejor las cosas… Libby se ha convertido en una mujer mucho más fuerte, decidida, y sobre todo, clara de lo que no quiere. Sin embargo, estos dos continúan llevando una relación armoniosa a pesar de los conflictos iniciales. Y sinceramente es un alivio ver la resolución que muestran de Libby, enfocándose en nuevas metas como la escuela de derecho, y decidida a que su vida nunca más girará en torno a un hombre, a lo que su nueva pareja responde que entonces será él quien girará en torno a ella. Y la verdad es que no podríamos sentirnos mejor por Libby, definitivamente se merece esa felicidad.

Bill continúa con su plan de mantener su dignidad y evitar lo más que pueda a Virginia, pero ella está decidida a recuperarlo con la oportunidad perfecta. En un viaje de encubierto donde estos dos planean desenmascarar posibles plagiadores de su trabajo, es donde vuelve a florecer el incuestionable amor de estos dos (más novelero imposible). Así que sí, luego de más de una década de ocultar esos sentimientos, ambos son libres de lo que quieran, e inmediatamente piensan en su boda, con la que cierra esta cuarta temporada. Otra vez un final 100% de novela, pero bueno, ya a estas alturas deberíamos estar acostumbrados.

masters-sex_1
Virginia (Lizzy Caplan) y Bill (Martin Sheen)

Pero antes del encantador final de cuento de hadas, obviamente tenía que haber una bruja villana, y aquí la representa Nancy, quien planea robar importantes clientes de Bill y Virginia, uno de sus estudios en conjunto para la publicación de un libro, y así crear su propia clínica en Nueva York. La verdad es que su representación a veces es exagerada, mostrada como la propia villana del cuento, aunque la verdad es que no tiene nada de malo su ambición y ansias de superación, pero sí robar el trabajo de Bill y Virginia, sobre todo cuando estos dos les abrieron las puertas de su clínica.

Conclusión

A pesar de lo deficiente del desarrollo en algunas ocasiones, y los cabos sueltos que dejaron sobre algunas historias. Esta temporada cumplió con entretener y brindar un ligero cierre, pero también abrió las puertas a más drama. Tomando en cuenta que Bill antes de regresar a los brazos de Virginia, decidió contactar a su primer amor que por tontas confusiones no continúo, simplemente para darle respuesta a esa enredo. Pero ahora, 30 años después, la mujer que en ese entonces parecía ser su amor eterno, aparece en su vida nuevamente, confesando que terminó su matrimonio en cuanto supo de Bill.

No sería justo difundir spoilers de futuras temporadas de los que quizás no se han informado en internet y no estén al tanto de las resoluciones finales. Pro lo único que diremos es que sin duda más drama le espera a las siguientes entregas. Esperemos que sepan sobrellevar el asunto. Y bueno, a estas alturas ya el estilo de novela parece que forma parte de la esencia particular de Masters of Sex, pero ojalá le bajaran la intensidad a ese aspecto. Mientras tanto no nos queda más que esperar hasta el siguiente año.

Clip oficial de Masters of Sex 4ta temporada

Comenta en el recuadro