Siempre me he considerado un ailurofílico, en mi propia historia de vida han aparecido gatos que, con mayor o menor significancia, se han vuelto compañeros de viaje inolvidables. Fue natural entonces al pasar la vista por los estantes de la librería, tomar “Gatos ilustres” de Doris Lessing (Irán 1919 – Inglaterra 2013) y llevarlo a casa.

Doris Lessing

Debo sincerarme, el nombre la escritora no me era familiar antes de que ganara el Premio Nobel de Literatura en 2007. Para hacer más dramática esta especie de “confesión”, por desinteres, no había leído nada de Lessing en todo este tiempo aún sabiendo que fue galardonada con el premio más importante para los escritores y sólo la hermosa ilustración de la portada de este libro me hizo voltear a verlo y leerla por fin.

Esta creadora fue ganadora de más de una docena de premios al rededor del mundo. Fue una novelista prolifera con más de cuarenta títulos publicados, traducidos a múltiples idiomas.

Portada del libro ilustrado por Joana Santamans

En “Gatos ilustres” (Grijalbo, 2018), una novela de corte autobiográfico, Doris Lessing hace un recuento de los gatos que la fueron acompañando a lo largo de su vida, desde el primer minino recogido de las calles iraníes en una primera infancia, a los gatos que se contaban por docenas en la granja sudafricana de su familia, pasando por las dos gatas que la acompañaban en su casa londinense en el periodo que escribió esta novela (al rededor de 1967).

Este primer libro que leo de la autora inglesa me dejó un gran sabor de boca. Es un texto que puede ser tierno y cruel, sutil y bárbaro al mismo tiempo, es crudo y hermoso. Un tanto en broma, un tanto no, diría que este ejemplar no será del agrado de personas del movimiento animalista.

Es profundamente reflexivo e intimista, con uso maravilloso del lenguaje a través de la narración de las historias de algunos de los gatos la que acompañaron que irremediablemente nos conducen a nuestros propios pensamientos, dudas, culpas.

Las ilustraciones de Joana Santamans son muy bellas y acompañan a la perfección al texto de la premio Nobel.

¿Has tenido “Gatos ilustres” en tu vida?

Comentarios

Ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre