No, no eres mío. Algunas veces pretendo que tú deseas serlo, me creo está idea de que secretamente me deseas e incluso algunas veces olvidó que es sólo algo que me he inventado. Olvidó está parte en la que ni eres mío ni me deseas, pues eso es todo lo que no quiero.

Te sueño, sueño la textura que tienen tus labios y el olor de tu piel, la forma en que sonríes y el contorno de tus manos. Estoy perdidamente enamorada de ti, no hay remedio para este deseo que tengo de ser quien habité tu corazón, a quien le confíes eso que nadie sabe. Esa persona a quien desees a cada momento y necesites a tu lado.

Quisiera ser quien mueva todas tus emociones, pues tú mueves las mías, incluso esas que no sabía que tenía. Me haces sonreír todos los días, en ti he encontrado esa parte que me hacía falta.

Ya sé que no me perteneces, que sólo es mi mente la que crea el mundo perfecto donde eres completamente mío. Pero en éste nunca apaga el deseo de sentir tus labios sobre los míos, olvidarnos del mundo entero, sólo tú, yo, volando con las alas que siento tener cuando estoy contigo.

Y no, no te puedo prometer amor eterno, pues lo eterno muchas veces es efímero, pero puedo hacer que sientas cada día que te adoro, que descubras poco a poco todo de mí, que caminemos juntos de la mano y que sin promesas de amor sepas con cada acción que voy en serio contigo. Que olvides a quienes te han prometido amor eterno pues quiero enseñarte que las acciones tienen más valor que las palabras.

Eres a quien tengo en mis pensamientos siempre, la persona que con sólo verla me hace feliz, a quien cuidaría siempre y sí, muero de celos cuando alguien más te mira o te dice cosas. Por eso me arriesgo a decirte todo lo que siento y no me importa nada, pues tú eres una de esas oportunidades que la vida no pone en tu camino dos veces

1 Comentario

  1. He leído muchos de sus relatos pero esta es la primera vez que comento. La verdad, me encanta su forma de escribir, incluso he dirigido a otras personas a esta pagina para que puedan leer sus relatos.

    Gracias por seguir deleitándonos con sus escritos.
    Saludos desde México.

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