Ser bueno en las relaciones amorosas

Tal vez las relaciones no son para ti. ¿Por qué creo esto? Simplemente porque si no has podido durar en ninguna y conservar una estabilidad con las parejas que has escogido entonces algo estás haciendo mal.

“¿Qué falla? ¿En qué me equivoco?” Pues no es por señalar culpables pero…hoy en día vivimos bajo el precepto que nos ha marcado la cadena Wal-Mart “si no te gusta o no estás contento, puedes hacer una devolución y obtener un artefacto nuevo.” ¿Real? ¿Así de fácil? ¿Sin luchar? ¿Sin analizar errores? ¿Sin intentarlo? Pues sí, desgraciadamente hemos comprado esa idea, “si no sirve deséchalo” o “si no sirve, puedes olvidarlo y obtener uno nuevo”.

De cualquier manera, vivimos bajo esta idea, si no me gusta mi trabajo busco uno nuevo. Me rindo, así de sencillo, ¿qué importa durar 1 mes o dos en cada empleo? ¿Qué importa saltar de una relación a otra? ¿Qué importa ir de un matrimonio en otro? YOLO ¿no? Pues no gente, no es así. Las cosas buenas toman su tiempo y como en todo debemos saber elegir.

Detente un momento y piensa ¿estás eligiendo a la persona adecuada para iniciar una relación?

¿Por qué preguntar eso? Pues muchas personas tienden a atender principalmente al atractivo de la pareja, llámese físico, estatus social, dinero. Cosas sin importancia que simplemente deberíamos omitir porque como mi padre me dijo una vez “Cuando llegue la vejez ¿qué te quedará? Todo lo superfluo se acaba y al final del día sólo tendrás una persona con la cual compartir una conversación”. Atiende su personalidad, su carácter, los intereses comunes, su filosofía de vida, que sea una persona con la que puedas hablar sin parar y a pesar de todo seguir encontrando interesante.

Tener pareja por no estar solo

Otro error es buscar a una pareja por ese temor de estar solos o por ser aceptados socialmente, me refiero a que muchas veces iniciamos una relación porque nos la sugieren. ¿Cómo es eso? Pues llega sutana y te presenta a su primo, el cual es “un partidazo”, al cual ninguna de tus amigas le ve pero y claro tu familia tampoco. Ceder ante la presión social e iniciar un romance forzado jamás será buena opción, recuerda que finalmente quien tiene que vivir en intimidad con esa persona eres tú y no los demás. Es el mismo caso de buscar una pareja sólo porque será buen padre o madre para nuestros futuros hijos, piensa cuando llegue el momento en que los hijos se vayan ¿te gustaría vivir con esa persona? o mejor aún ¿vas a sacrificar tu felicidad por dar una buena vida a tus hijos los cuales no sabes si llegarán a existir?

Por último el tener lástima, iniciar una relación por lástima o compasión es un error común, no podemos ayudar a quien no quiere ayuda. El ser compañía de alguien que intenta autodestruirse o se encuentra sumido en la depresión o ideas suicidas sólo va a terminar arrastrándote al mismo destino. Tu compañía no lo va a salvar grábate eso.

Escoge una pareja con la que estés cómodo, cuya felicidad sea tan importante como la tuya, con quien te veas a futuro disfrutando momentos agradables; una pareja con la que no sólo disfrutes las relaciones sexuales sino que también anheles beber una taza de café mientras leen un libro. Recuerda que ambos deben poner de su parte como en una balanza para que ambos se sientan plenos y satisfechos compartiendo tiempo y espacio. Las relaciones humanas no son desechables, una pareja no es un radio que se tira porque se rompió la antena y corres a la tienda por otro.  Requieren tiempo, esfuerzo, acoplamiento, dedicación y sobretodo amor. Suerte.

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