House of Cards se alzó con grandeza desde su inicio, y ahora, con 4 temporadas y 52 episodios, actualmente sigue firme como una de las mejores propuestas televisivas de la actualidad, y como la serie dramática estrella de Netflix, que bien sabemos no por nada se ha ganado ese título. Una de las pocas series que nos hacen emocionar tras el regreso de su particular opening en conjunto de esa característica composición musical.

Esta cuarta temporada empezó con todo, dándole de lleno a lo que principalmente nos dejaron ver en varios de sus teasers y trailers, la esperada contienda entre los Underwood. La reacción al choque directo entre Frank y Claire que ya se dio en los episodios finales de la temporada pasada, y que por fin se materializó. Si existe alguien más o igual de peligroso y decidido que Francis Underwood, esa sólo puede ser Claire Hale Underwood, pero lo verdaderamente preocupante son estos dos confabulando nuevamente hacia un mismo objetivo.

RESEÑA HOUSE OF CARDS – CUARTA TEMPORADA

Los primeros episodios se dedicaron al Claire vs Frank, y de qué manera, realmente una batalla exquisita de ver, el cómo la balanza se ajustaba repentinamente a favor de uno de los dos tras su última jugada, dejándonos uno de los mejores episodios de esta cuarta temporada, el 4×03. Sin embargo, por más entretenido que fuera, fue una lucha que por suerte no se prolongó durante toda la temporada, de lo contrario probablemente se habría convertido en una movida que nos habría resultado exhaustiva desde cierto punto, jugándole claramente en contra a la serie. Pero no, afortunadamente ese no fue el caso, y es que los guionistas de House of Cards parecen saber exactamente lo que hacen, nos regalan una cátedra de guion llena de potentes diálogos durante cada uno de los 13 episodios, y tras el récord de excelentes libretos que goza esta serie desde su primera temporada, no esperábamos menos.

Justo antes de que el #FrankvsClaire tomara más riendas y alguno de los dos destruyera por completo la carrera política del otro, Lucas Goodwin entra nuevamente en escena y decide que si no puede demostrar los actos de Francis, entonces al menos lo llevaría a su tumba, provocando más bien el deceso de Meechum, pero formando nuevamente un equipo en los Underwood. Luego de esto, mientras los Underwood confabulan entre sí para ganar la presidencia y vice-presidencia… Will Conway, el gobernador de Nueva York lidera las encuestas como candidato republicano y se ve cada vez más cerca del despacho oval. Lo preocupante para Frank, además de las encuestas, y que además arrastra consigo la posible vicepresidencia de Claire, es que mientras la batalla se centra en Underwood-Conway, existe alguien removiendo el pasado e investigando la muerte de Zoe Barnes, quien a decir verdad, hace bien su trabajo y apunta a Francis, el actual Presidente de los Estados Unidos como el culpable de la muerte de Zoe, señalándolo también como culpable de extorsión, corrupción, y además conspiración, para hacerse con la presidencia. ¿Cómo es que los Underwood pueden escapar de una acusación de homicidio, corrupción, extorsión, y conspiración a pocas semanas de las elecciones? O… la verdadera pregunta es: ¿Lograrán zafarse de esta? Con esa incógnita nos dejaron para la quinta temporada.

Frank Underwood y Will Conway
Frank Underwood y Will Conway

La actuación de Kevin Spacey (Frank) es como siempre, impecable, pero lo de Robin Wright (Claire) es verdaderamente descomunal, apropiándose de cada escena en la que aparece como quien no quiere la cosa, con su rostro de expresiones calmas y casi imperceptibles, la intensidad de sus mirada y esa pequeña sonrisa que se dibuja en la cobertura de sus labios, que le dan una impresión fría y a la vez calculadoramente elegante a su personaje. El resto del elenco tal y como en las temporadas pasadas, a la altura de la producción, volviendo además, ciertas caras conocidas como la de Zoe Barnes (Kate Mara), Peter Russo (Corey Stoll), el periodista del Herald, Tom Hammerschmidt (Boris McGiver), y el escritor Tom Yates (Paul Sparks), quien al parecer volvió para quedarse. Pero además también se sumaron nuevas caras que no hicieron más que demostrar el  excelente personal de selección de casting que los eligió, Neve Campbell (LeeAnn Harvey), Ellen Burstyn (Elizabeth Hale), LisaGay Hamilton (Celia Jones), Joe Kinnaman (Will Conway) son sólo algunos de los nuevos personajes que se integraron a esta temporada y que no dieron por sentada su participación.

En cuanto a tecnicismos, la dirección de esta cuarta temporada al igual que sus antecesoras, estuvo increíble, cada uno de los 13 episodios cuenta con movimientos de cámara cautivadores y tan atrapantes como la trama que cuentan, con la respectiva música, más una fotografía y una estética oscura que infunde y le dan más cobertura al terror que imponen los Underwood, sin duda una exquisitez visual difícil de igualar. Y no olvidemos que Robin Wright también dirigió un episodio esta temporada, precisamente el décimo, uno de los mejores y más intensos de todo el repertorio.

Por último, finalizan la excelente temporada con un episodio desbordante de tensión y lleno de terrorismo al más puro estilo de Homeland, pero con el respectivo toque característico de House of Cards, con Frank Underwood hablándonos directamente por medio de la cámara y esa última y fría mirada de Claire que nos dejó esperando que al menos una palabra saliera de su boca. Definitivamente un tremendo final para una tremenda temporada.

Claire Underwood
Claire Underwood

En conclusión, fue un conjunto de 13 episodios sublimes, cada uno de los estos, no hacen más que llevarnos de la mano a iniciar el próximo y seguir capturándonos con la pulcritud de su estética, la excelencia de sus actuaciones, y las alucinaciones, extorsión, atentados, amenazas, y terror que experimentan e infunden los Underwood. Empezando con un inicio exuberante que se va apaciguando conforme se va alimentando la trama, sólo para retomar la fuerza en sus últimos episodios y seguirse coronando como una de las series de televisión más grandes de la actualidad.

Desde ya esperamos ansiosos la quinta entrega de esta brillante serie para el 2017, esperando que continúen con el ritmo de esta última, y seguros de que será tan soberbia como hasta ahora lo han sido todas.

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