Escuchar música académica, como comentamos en el artículo anterior es una actividad un poco más compleja que poner alguna obra en la computadora y empezar a hacer otra cosa –como escribir artículos— pero que nos permite entender y apreciar mejor este arte. En este artículo trataré de explicar, de una manera muy general, cómo está conformada la música académica para que puedas diferenciar cuál es la música académica. Haciendo así un poco más fácil el entenderla y disfrutarla.

Antes de continuar, quisiera que trataras de tomar en cuenta el hecho de que los conceptos que veremos aquí son conceptos con los que, con el simple hecho de oír cualquier tipo de música, ya estás en contacto. Incluso aunque nunca hayas oído hablar de ellos. En otras palabras hablaré aquí de cosas que aplican para cualquier género musical, con la intención de hablar más a fondo de cómo escuchar música académica posteriormente.

Comencemos entonces, con la esencia de la música.

¿Cómo está conformada la música?

Así como un pastel está conformado por ciertas partes como: Pan, cubierta, relleno, adornos, etc. Quienes a su vez están hecho con otros ingredientes más básicos (Por ejemplo: El pan lleva harina, levadura y huevo, la cubierta puede estar hecha de betún, fondant, fudge; el relleno puede ser crema pastelera, algún dulce de leche o alguna mermelada), la música está conformada por un fino entretejido de diversos componentes que actúan en función de las propiedades del sonido y que percibimos pero generalmente sin ponerles mucha atención.

Podemos nombrar tres elementos principales que unidos forman lo que conocemos como música:

  1. El ritmo.

“Ah, qué buen beat tiene esa canción”. Eso. El beat. Lo que la batería –y la mayoría de los instrumentos de percusión— lleva. Podemos ver el ritmo como el “movimiento” de la música. Él nos indica si la música es rápida o lenta. Pero no hablo sólo en términos de velocidad. El ritmo también nos indica si estamos escuchando un vals o una mazurca, una bachata o una cumbia. Si estamos escuchando Beethoven o Coltrane.

  1. La melodía.

“¿Ya escuchaste esta canción? Tiene una melodía muy pegajosa. La he traído todo el día en la mente”. La melodía no es otra cosa que una sucesión de sonidos (generalmente a diferentes alturas, o unos más agudos y más graves, por decirlo de otra manera) que forman una línea y que nosotros percibimos como el “discurso” que nos da la música. Lo que generalmente memorizamos –o tarareamos cuando describimos alguna obra o canción— es la melodía.

  1. La armonía

La armonía es quizás, el elemento más difícil de comprender de la música. ¿Por qué? Porque podríamos decir que es el más “antinatural”. La armonía es lo que hace que varios sonidos producidos al mismo tiempo nos causen cierto placer –o lo contrario-. La armonía es ese “no sé qué que qué se yo” que nos provocan ciertos momentos de nuestras obras o canciones favoritas –o lo que hace que los repudiemos, también—.

Para dejar más claro esto de la armonía. Podemos visualizar la melodía como una línea que se mueve en un plano horizontal. A veces sube y a veces baja en diferente medida, pero siempre se mueve hacia la derecha. Bueno, cuando agregamos otra melodía en un plano horizontal superior a la primera, la armonía entra en acción. Por supuesto, es deber del músico ir llevando estas dos –o más— melodías para que suenen agradables al oído (o también que suenen desagradables. Depende de lo que el músico quiera hacer).

A estos tres elementos principales algunos agregan un cuarto elemento: El timbre. Podemos decir que el timbre es la identidad del sonido. Lo explicaré así: Un sonido puede ser rápido o lento, fuerte o suave, pero según el timbre que tenga, lo asociaremos con su fuente de producción. Es decir, si vamos caminando por la calle y de repente oímos un instrumento que suena como guitarra, ya sea que suene fuerte o apenas se escuche, lo primero que pensaremos es que lo que alguien está tocando es precisamente, una guitarra. Otra forma de ejemplificarlo serían las voces humanas. Cuando reconocemos una voz o esta nos suena familiar, lo que estamos escuchando es el timbre. Porque no importa que la persona grite o susurre, o recite un poema o esté rapeando, es el timbre lo que la distingue de otras voces.

¿Hay más elementos importantes para escuchar música académica?

Naturalmente. Los elementos que acabo de mencionarte están conformados a su vez por detalles más pequeños que hacen que las variables musicales sean infinitas, –ayudando así a la gigantesca variedad que tenemos hoy en día— y de los cuales también hablaremos.

Si me esperas un par de entradas más.

¿Reconoces algunos de los elementos mencionados? ¿Quieres que hable de algún elemento que te parezca importante para escuchar música académica en especial o quisieras que explique algo específico? No dudes en dejarme un comentario abajo con tus dudas o recomendaciones que te leeré y responderé con gusto.

10 Comentarios

  1. Bueno, esta vez tengo varias cosas que decir.
    Primero: ¡La entrada me ha parecido muy corta! Interesante y fácil de entender, como siempre, pero corta.
    Segundo: En el artículo de la semana anterior no se podría comentar (al menos a mí, no me aparecían los campos para hacerlo)
    Tercero: El comentario de Gabriel me pareció gracioso, por una serie que estoy viendo… (nada que ver con esto)
    Cuarto y último: Me gustaría que dieras una recomendación o algo así. Creo que hay demasiada música académica y al intentar comprender un poco más de ella y aprender a apreciarla es un poco difícil saber por dónde ir.
    Saludos. Te estaré leyendo la próxima vez.

    • Hola otra vez, Jess.

      Bueno, espero tener respuestas satisfactorias para ti.
      1° ¡Uff! Verás, la extensión de los artículos para mí es un dilema a la hora de redactarlos. Tengo que tratar de que no sean muy cortos para que, quitando mis palabrerías existenciales, quede algo de información útil. Por otra parte, procuro evitar escribir de más para no terminar aburriéndolos. Jeje.
      Por lo pronto –y tomando en cuenta tu opinión– supongo que puedo extenderme un poco más en los siguientes.
      2° Sí. Por algún error ese artículo se publicó con la opción de comentarios desactivada. Ya pedí que se revisara y corrigiera. Si tienes algo que quieras comentar en él puedes hacerlo ya con toda libertad.
      3° A mí también. Jaja. Cuando comencé a estudiar música esa era la definición que toooodos los maestros daban. Por cierto, si la serie es buena ¿Por qué no nos la recomiendas? (Sobretodo si es musical).
      4° Eso, de hecho, es algo que ya tenía en mente. El plan es escribir dos entradas semanales, una que genere inquietud por escuchar algo de música académica -que es la que lees actualmente- y otra donde hablemos de alguna obra en específico, la escuchemos y comentemos impresiones y opiniones.
      Sólo que pensaba escribir un par de artículos teóricos más para que la gente realmente se tome el tiempo y sepa qué escuchar en las obras. (También debido a tu petición consideraré adelantar la segunda columna).
      Incluso, si todo va bien. Espero poder pronto regalarles de vez en vez entradas a conciertos y cosas así. La idea es difundir el género lo más que se pueda. Por eso, si compartes los artículos en tus redes sociales o con tus conocidos ayudas enormemente.

      Yo estaré feliz sabiendo que lo harás.
      Saludos.

  2. Por un momento creí que leería “La música es el arte de combinar sonidos y silencios” jajaja
    Pero el artículo no fue tan primitivo, al contrario, y cumple con el objetivo de ser comprendido por cualquier persona que esté interesado en saber más de la música.

    • Hola, Gabriel.

      Jajaja. Sí. Más de uno aquí seguro hemos escuchado ya esa repetitiva definición. Esta columna se trata de explicar cosas ya explicadas pero en un lenguaje un poco más familiar –menos aburrido. Jaja–. Qué bien que el resultado te haya parecido satisfactorio. Si conoces a alguien más que pueda estar interesado en esto, compártelo sin dudar. Con eso ayudas muchísimo a cumplir el objetivo de esta humilde columna.

      Saludos.

    • Hola, Adrián.

      La armonía musical es en efecto, una mezcla. Es el arte de mezclar. Pero nos referimos a combinar alturas (o frecuencias). A tocar notas en momentos simultáneos, vaya. Entonces, tocar por ejemplo: Una nota DO y una SOL al mismo tiempo es armonía, sin importar los instrumentos usados para producir el sonido.

      Ahora, la mezcla del sonido de un piano y un violín, no es armonía. Eso en todo caso es “orquestación” que no es otra cosa que el trabajo de usar los instrumentos adecuados para dar la textura que deseamos. Y efectivamente, en estos casos es donde aplica el concepto de “color”.

      Y es que el color musical está fundamentalmente creado por el timbre de los instrumentos usados. Sin embargo, también puede estar influenciado por la interpretación. Es decir, la forma que el ejecutante usa para tocar la obra. Ya que usando ciertas técnicas, un buen intérprete es capaz de modificar el timbre natural del instrumento, ampliando así la gama de sonoridades.

      Espero haber ayudado a aclarar tu duda y por supuesto, a hacerte tener más.

      Saludos.

    • Hola, Ruth.

      Me parece genial que te haya gustado el concepto. Ese es precisamente el objetivo de estos artículos. Si tienes alguna duda referente a este o algún otro artículo que haya publicado no dudes en hacérmelo saber y trataré de ayudarte lo mejor posible. De forma que termines con aún más dudas y ganas de escuchar algo de esta fascinante música.

      Saludos.

  3. Ha sido una entrada muy interesante, señor Vandecras. Me parece que sería muy interesante, aunque no sea el objetivo principal, exponer algo de ciencia acerca de estos conceptos, incluyendo frecuencias, y la manera en que se origina el timbre. En fin. Esperamos la siguiente entrega.

    • Hola de nuevo, Gio.

      Me alegra que la hayas encontrado así. Tu proposición es, por supuesto, interesante. Aunque en ese caso estaríamos metiéndonos en el campo de la acústica y por cuestiones de enfoque no puedo asegurarte publicar una entrada específica sobre ello, al menos a corto plazo (o a menos que más lectores lo pidan. Jaja). Sin embargo ten por seguro que consideraré el tema y en cuanto crea necesario ser más específico con esos conceptos lo haré.

      Ahora, si realmente mueres de curiosidad y no puedes esperar a que yo publique una entrada (lo cual sería excelente. Jaja), házmelo saber y encantado te recomendaré algunos links, videos (incluso alguno que otro libro) para satisfacer tus dudas.

      Saludos.

Comenta en el recuadro