“La vida en la tierra es solamente temporal, sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices”.

Cuento anónimo “El turista y el sabio”.

Con las nuevas tendencias globales en las que el éxito que tenemos se mide desde del otro, en la percepción de nuestro propio éxito que la sociedad tenga de nosotros; la imagen, la apariencia e incluso la simulación y la mentira se vuelven indispensables para mostrar el éxito que hemos tenido, provocado en nosotros esa cultura del derroche, de la adquisición, del consumismo, por vivir esta nueva cultura muchas veces se deja de lado todo lo que en la vida puede tener un real valor, la familia, las amistades, la salud.

Actualmente los nuevos estándares de la sociedad, nos han determinado que el hecho de poseer artículos novedosos o a la moda, nos dan valor agregado a lo que somos, incluso que nos complementan, que se vuelven parte de nuestra vida, ¿cómo podría ser esto posible?, sólo con esa nueva tendencia materialista / consumista de la que escribo, con esa cultura de la imagen que supera la cultura del éxito propio, de la ética, de los valores y del auto conocimiento y auto concepto de nosotros.

 Podemos pasar nuestra vida dedicados al trabajo, dedicada a la fortuna a buscar inflar las cuentas de banco, a tener los mejores rendimientos, pero ¿dónde queda la familia, nuestra salud, nuestra educación? El dinero se acaba, nosotros nos acabamos, el día de nuestra muerte nos iremos con las manos vacías, a un pozo o convertidos en cenizas, sin haber disfrutado de la libertad, de hacer lo que queríamos, lo que soñamos.

Lo único que debería tener valor son nuestras acciones, lo que hagamos actualmente, son las cosas que dejemos de legado las que nos van a dar la posibilidad de convertirnos en un buen recuerdo de los que estuvieron a nuestro lado durante el tiempo que nos tocó vivir.

Vivir intensamente, dar lo máximo de nosotros, compartir las cosas buenas de la vida con nuestros seres queridos, ellos serán los que nos darán la oportunidad de trascender más allá de nuestra muerte.  Si no logramos ser felices con lo que tenemos, con las cosas que nos han tocado vivir, no tendremos la posibilidad de brindar felicidad a quienes nos rodean, ni de vivir las cosas con la misma intensidad con la que se debe de disfrutar, privándonos de la posibilidad de brindar a las personas irreemplazables en nuestra vida ese sentimiento de majestuosidad que poseemos al ser felices y privarnos de ese mismos sentimiento que ellos nos pueden brindar, los mejores momentos de la vida se borran de la razón cuando dejamos de valorar lo que es vivir, y en algunas ocasiones tratamos de buscarle una lógica a esos momentos inexplicables que nos dan felicidad, hay que tratar de compartirlos con nuestros seres queridos, con quienes tengan la capacidad de valorar lo que es vivir.

Por: Josué González

Twitter: @joss_gonzalez

Fuente de la imagen: Josué González

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