Ha pasado casi un año del developmentgate, oscargate o como usted prefiera referirse a aquel bochornoso momento en el que le arrebataron, literalmente, el Oscar a La La Land; desde entonces la película se ha mantenido intacta como un clásico contemporáneo y sigue siendo el último gran acontecimiento cinéfilo de los últimos años, quizás, solo comparable con la histeria del público que reclamaba un Oscar para Leonardo Di Caprio un año antes. Desde aquella noche, cuando Warren Beatty y Faye Dunaway se convirtieron en la comidilla de los medios por una lamentable razón, han sucedido muchas cosas en Hollywood (bastante escabrosas para sacarlas a relucir ahora mismo) que han dejado en el olvido aquel asunto pero como la vida sigue una nueva temporada de premios acaba de empezar.

Este año, a diferencia de, al menos, los cinco anteriores, la competencia no se limita a dos opciones. No estamos ante un La La Land contra Moonlight, Spotlight contra Mad Max: Furia en la Carretera o Birdman contra Boyhood. En esta ocasión cualquiera de las películas favoritas (Call Me By Your Name, Dunkirk, Get Out, Lady Bird, The Shape of Water, Three Billboards Outside Ebbing Missouri) tienen opciones para ganar. Pero en qué se basa la Academia (un grupo de más de seis mil miembros trabajadores del séptimo arte) para elegir la mejor película del año según su criterio. Por qué nominan a algunos actores y otros no. ¿Se basan únicamente en la calidad y el talento? Aquí tenemos la respuesta para cada una de las incógnitas.

PASO 01: LAS CAMPAÑAS

Cualquier película estrenada en la ciudad de Los Ángeles entre el 01 de enero y el 31 de diciembre tiene opciones para ser nominada al Oscar. Podría decirse que es el único requisito real. Entonces como en un año se estrenan cientos de películas, las distribuidoras optan por: 1. Estrenar sus “mejores películas” entre octubre y diciembre, la temporada de premios. Por ello muchas películas nominadas llegan en enero o febrero del año siguiente al resto del mundo 2. Enviarlas a los distintos festivales de cine. Y así comienza la gestación del buzz que se propaga con el boca a boca de la crítica. 3. Hacer campañas.

Las campañas se centran en diversos tanto así que las distribuidoras contratan publicistas para que tomen el control. Como si se tratase de una campaña presidencial. Los estudios organizan proyecciones privadas, exclusiva para los académicos y/o envían copias de las películas a sus casas (lo que se conoce como screeners). Los actores, a fin de cuenta el rostro de la película, recorren todos los programas, eventos y entrevistas (Eddie Redmayne, Emma Stone, Brie Larson, Gary Oldman) mostrando su interés. Luego están los For Your Consideration, la publicidad impresa o digital que hace alusión a las películas y sus respectivas categorías a votar.

PASO 02: LAS VOTACIONES

Una vez que los miembros de la Academia han visto la película, ya sea en un cine público, o porque ha acudido a un pase privado o, simplemente, se ha puesto el screener que le han enviado a los Alpes Suizos mientras está de vacaciones con su familia, es el momento de votar. Las votaciones se llevan a cambio dentro del tiempo estipulado, que normalmente es dentro de diciembre. Los académicos reciben una papeleta y cada quien debe votar en su rama (actores por actores, montadores por montadores, etc.) a excepción de Mejor Película y Mejor Película animada donde vota todo mundo por igual. Las categorías de documental, cortometrajes y película de habla no inglesa están a cargo de comités especiales.

Los académico deben recurrir a cinco opciones desde la más a la menos favorita. Imagínese que usted es actor y académico y sus opciones son estas:

1. Timothée Chalamet
2. Gary Oldman
3. James Franco
4. Tom Hanks
5. Jake Gyllenhaal

Cuando la empresa consultora, que este año por obvias razones no será PriceWaterhouse Cooper, hará el conteo manual para llegar al número mágico, es decir, el total de las papeletas (por categoría) entre cinco, más uno. Ejemplo: son 4200 papeletas, divididas entre 5 serían 840 + 1 = 841 es nuestro número mágico.

Para que un actor sea nominado debe tener 841 número uno en las papeletas. Imagine que la primera ronda ha arrojado estos resultados:

1. Gary Oldman, 822.
2. Timothée Chalamet, 780.
3. Daniel Kaluuya, 568.

22. Andrew Garfield, 98.

Como ninguno alcanzó los 841 requeridos se elimina el que ha conseguido menos número uno (Garfield) pero ahora se toman en cuenta los números dos de las mismas. Este sistema se repite hasta llegar a los cinco nominados.

En el resto de las categorías elegibles se repite el mismo procedimiento, incluyendo Mejor Película, la única diferencia es que aquí votan todos y pueden elegir, en orden preferencial, de dos a diez películas. Pero si son, por ejemplo, 6500 votantes, las películas para ser nominadas deben conseguí como mínimo la mitad de los votos en número uno más uno, es decir, 3251. Una vez más, si se hace una ronda y ninguna de las películas ha conseguido el número mágico, se elimina la que haya conseguido menos votos y se suman los número dos de las mismas. Por ello en los últimos años el número de nominadas ha variado entre diez y siete, todo depende del consenso.

PASO 03: LA ELECCIÓN FINAL

Entre el momento en que se ejecutan las nominaciones hasta el momento en que se eligen los ganadores, transcurre más de un mes donde las distribuidoras, los actores y sus agentes, saltan a la arena para acaparar toda la atención posible. Los premios previos le dan visibilidad a las películas, así como las noticias de matrimonios, compromisos y embarazos a sus estrellas. Todo vale en Hollywood. Tanto o más que las votaciones en sí.

Ahora bien, amigo “actor académico”, imagine que los nominados en Mejor Actor son Gary Oldman, Timothée Chalamet, Daniel Kaluuya, Daniel Day-Lewis y Denzel Washington, usted simplemente vote por su favorito. Quien haya obtenido más votos es el ganador, obviamente.

En el caso de Mejor Película el procedimiento es el mismo que se lleva a cabo para elegir a las nominadas. Suponga que las opciones son Dunkirk, Lady Bird, Call Me By Your Name, Three Billboards Outside Ebbing Missouri, The Shape of Water, Get Out y The Phanton Thread. Entonces ordene las opciones de manera preferencial, desde la más a la menos favorita. La consultora hará el conteo, nuevamente manual, y la que consiga primero el número mágico será oficialmente la mejor película del año según la Academia.

Es agotador, sí. Es emocionante, también. Qué nadie subestime la loable labor (de los votantes y los votados) hasta llegar a los resultados.

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