Cuando el amor me atacó ni siquiera me di cuenta cuando inició este loco y absurdo viaje

Sólo sé que de la noche a la mañana ya me encontraba en una especie de remolino

Como en caída libre hacia un abismo que al parecer estaba muy lejos de encontrar su fin

Pero pienso que realmente nadie se da cuenta, ese es el chiste

El amor es como la cruda, todo empieza de lo mejor, te la pasas increíble y ni te percatas cómo llegaste a tal punto que no podías sostenerte más en pie, de ahí vienen los malestares, dolores de cabeza y la típica frase “no lo vuelvo a hacer”, pero sabes que el próximo fin de semana se repetirá.

Igualito ocurre con el amor

Recuerdo como empezó todo, como solo verlo era mi dosis diaria de energía, me provocaba un extraño dolor de estómago que no puedo describir realmente y lo peor de todo, pasar a su lado era motivo suficiente para esbozar sin querer una risa tan estúpida como incontrolable.

De ahí ya no hubo marcha atrás, de ser una persona totalmente normal me convertí en lo más cursi que se pudiera ver, desde mis intentos por componer canciones, ver sólo películas románticas imaginando mi propio final feliz hasta hablar de más en algunas ocasiones al expresar sin pensarlo todo lo que sentía.

Y así fueron pasando los meses, en realidad nunca supe que era lo que me estaba sucediendo, mucho menos que eso me cambiaría en todas las formas posibles.

Muchos se preguntarán, ¿cómo sé si es amor?

Bueno, es muy simple, esa persona por la que hiciste cosas que jamás imaginaste, incluso arriesgándote a parecer demasiado tonto, cuando corriste a contestar el teléfono esperando que fuera ese alguien, a quien le creíste o fingiste creerle todo lo que te decía por más absurdo que pareciera, esa persona por la que dormiste con el celular en la mano esperando que te respondiera un mensaje, el primer rostro que venía a tu mente cuando escuchabas cualquier canción en la radio, quien te hizo reír como tonto frente a una pantalla tras leer una y otra vez las conversaciones… y la lista puede seguir, pero sí… si ya has pasado por esto. Lamento informarte que has sido víctima del tan temido por muchos AMOR.

Y digo lamentablemente porque con seguridad la mayor señal de todas ocurre cuando esa persona se marcha. Así es… durante su ausencia es cuando te das cuenta de lo que en realidad sentías por él o ella, te das cuenta lo especial que era, lo mucho que disfrutabas su tiempo juntos y que aunque trates de sentir otra vez lo mismo, no pasará. Y no porque no puedas encontrar a alguien mejor, pero sencillamente no será igual, quizá con el paso del tiempo disminuirá la cantidad de veces que le pienses al día, pero siempre habrá algo que te lo recuerde. Porque bendito sentimiento, siempre hace de las suyas, irremediablemente cuando más amas es cuando más sufres por el estado terrible de vulnerabilidad en que te encuentras que si no tienes cuidado a quien le entregas ese amor puede destruirte una y mil veces hasta que aprendas la lección.

Así que bien… felicidades, has entrado a esa montaña rusa llamada amor.

amor

 Samantha Rocha
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Samantha Rocha
Nací en San Luis Potosí. Soy bastante impulsiva y apasionada en lo que hago. Tengo un amor desmedido por las películas de terror y gore. Vivo eternamente enamorada de mi carrera: Ciencias de la Comunicación.

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