Cinco años han transcurrido desde que Alicia Vikander (n. 1988. Gotemburgo, Suecia) debutó en el cine anglosajón, tiempo necesario para demostrar cuan talentosa, inteligente y ambiciosa (en el buen sentido de la palabra) es. Pero para conquistar Hollywood, a veces, esas tres cualidades no son suficientes. Estrellas más guapas, más inteligentes y con un currículo más extenso se han quedado a mitad de camino o les ha llevado más tiempo conseguir el reconocimiento que merecen (¿verdad, Brie Larson?). Alicia Vikander ha diferencia de muchas de sus colegas ha construido una carrera envidiable y a toda velocidad, lo que resulta más sorprendente. Ella ha tenido que atravesar el mundo, literalmente, ha tenido que aprender otro idioma y ha tenido que lidiar con un público muy amplio como precio de poder trabajar en la industria más mediática del cine. Alicia Vikander ha demostrado que además de talento le sobra astucia y por eso hoy goza del título de estrella. Siete pasos en menos de diez años han definido su carrera.

01. Actuación a tiempo completo

Hace un par de años saltó un vídeo en las redes sociales donde una pequeña Alicia Vikander confesaba en un programa de televisión que de grande quería ser actriz. Los padres de Alicia se divorciaron cuando ella era una pequeña, viviendo solo con su madre, una actriz de teatro, Alicia acompañaba todos los días a su mamá al trabajo y la veía actuar noche tras noche. Eso probablemente alentó a la entonces pequeña Alicia a convertirse también en actriz pero para llegar hasta allí tuvo que dar otros pasos previos. En su infancia y adolescencia estudió ballet en la Escuela Nacional de Ballet de Suecia y lo que parecía ser su destino -ser bailarina- se vio frustrado por una lesión que le impidió continuar con su trabajo sobre las tablas.

Entonces, Alicia, a punto de cumplir la mayoría de edad, se fue de su casa. Se independizó. En vista de que las oportunidades como actriz no llegaban, ella y sus amigos, comenzaron a producir sus propios cortometrajes. Así comenzó todo. La actuación, una profesión loable y, a veces, inestable, no era todavía una opción basta para Alicia por lo cual comenzó sus estudios de derecho (mejor tener un plan B) pero en 2008 consiguió su rol debut en televisión en la telenovela sueca Andra Aveny y así decide dedicarse de lleno a la interpretación. Dos años estuvo trabajando en televisión hasta que, con 22 años, protagonizó la cinta Pure, su primer trabajo en el cine.

02. El largo camino -de 3 pasos- para llegar a Hollywood

Son muy pocos los actores que han conquistado el mundo sin haber pisado antes Hollywood. No todos son Isabelle Huppert o Ricardo Darín. Alicia Vikander, en su discurso de aceptación del Oscar -como mejor actriz secundaria- admitió que nunca creyó que la dejarían hacer películas en ingles pero no por eso no lo intentó. Todo lo contrario. Ingrid Bergman se convirtió en la estrella más grande que parió Suecia una vez que partió de su país natal. Alicia siguió sus pasos -o por lo menos dio tres que la condujeron directo a Los Angeles.

I. Pure. Vikander tuvo la suerte de debutar en el cine de la mano de Lisa Langseth, en el drama sueco Pure. Con apenas 22 años, Alicia dio vida a una joven secretaria que debía luchar con toda clase de obstáculos a sus alrededores con la esperanza de forjar una mejor vida. Paralelamente Alicia luchaba en la vida real con toda clase de adversidades para forjar una mejor carrera; eso incluía aprender dos idiomas y comprar un pasaje que la llevaría a su próximo destino.

II. A Royal Affair. En menos de cuatro meses Vikander aprendió danés para poder audicionar para la superproducción danesa A Royal Affair. Esta película de alto presupuesto y un mayor alcance internacional, algo que no podía aspirar a misma escala en su Suecia natal, le terminaría de abrir el resto de las puertas. De hecho, Un Asunto Real se exhibió en el Festival de Berlín, en el Festival de Toronto y acabaría siendo una de las candidatas a por el Oscar en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa. Alicia, por su parte, consiguió una nominación al Rising Star en los BAFTA, aunque no ganó era evidente que ya no se trataba de una actriz desconocida.

III. Anna Karenina. Mientras Vikander recopilada toda clase de elogios por su trabajo en A Royal Affair, también estrenaba su primera película en inglés, Anna Karerina. Desde que Pure se estrenó en Cannes, Joe Wright quedó a gusto con el talento de la sueca por eso le ofreció un pequeño papel en la adaptación literaria que estrenó en 2012. Con 24 años ya Alicia se perfilaba como una actriz bastante interesante y sobre todo capaz de dominar cualquier trabajo interpretativo.

03. Conseguir el respaldo de la crítica

Jennifer Lawrence inauguró una estrategia que durante años cualquier actor en Hollywood había declinado: conquistar primero a la crítica y después al gran público, lo que se traduce a trabajar primero en dramas adultos (mejor si son independientes) y después aceptar contratos jugosos en franquicias y/o blockbuster. Alicia quien se ha declarado admiradora de Lawrence, se ha marcado una carrera bastante similar a la de la protagonista de Silver Linnings Playbook. Posteriormente a su aparición en Anna Karenina, Vikander encadenó tres trabajos claves en su filmografía: el drama independiente británico El Testamento de la Juventud donde dio vida a la activista Vera Brittain; el thriller Ex Machina que se convirtió en la pequeña gran joya del cine independiente reciente; y el drama lacrimógeno La Chica Danesa. Alicia demostró que con un buen material entre manos, sin importar el género, puede ser una actriz soberbia.

La crítica no se pudo resistir a un talento nuevo que en un mismo año daba vida a una activista británica y a un androide que acababa siendo un león con piel de cordero. Alicia Vikander podía enamorar, podía secudir, podía ser buena, podía ser mala y podía llorar ¡vaya que puede llorar y muy bien! como lo demostró en La Chica Danesa, la opción más clara que tuvo la crítica para premiar toda esa versatilidad.

04. Ganar un Oscar

Todo seguidor de la temporada de premios sabe que para ganar el Oscar se necesita un buen trabajo actoral, el respaldo de los críticos y mucha publicidad que le deje claro a los académicos cuantas ganas tienes de ganar. Con La Chica Danesa, Alicia Vikander lo tenia todo. Apenas se estrenó la película en Toronto, los asistentes destacaron la interpretación de la sueca que daba vida a la esposa del personaje de Redmayne, la primera transgenero conocida de la historia. Vikander, indiscutible coprotagonista de la película, demostró una vez más cuan inteligente es y optó por competir como secundaria a pesar de que salia en pantalla igual o más tiempo que Redmayne. Es entonces cuando inicia un largo recorrido entre eventos públicos y privados, entrevistas, portadas de revista, programas de televisión, entrega de premios previas, y así una larga lista de actividades donde dejaba claro por qué había aceptado La Chica Danesa y por qué era una gran película. Alicia Vikander aterrizó en el Teatro Dolby con tres tallas menos y dos tonos más oscuros de piel para recibir un Oscar que ya estaba cantado desde hace meses. Perdió el Globo de Oro y el BAFTA porque competía como protagonista (la categoría correcta) pero una vez puesta como secundaria, su única competencia real era Kate Winslet y la Academia no le iba a dar a la británica su segundo Oscar apenas siete años después de ganar el primero. Ya nada sería igual para Vikander ahora que en cada tráiler su nombre iría acompañado de “Academy Award Winner”.

05. Conquistar al gran público

Como le ha sucedido últimamente a varios actores jóvenes, el ganar el Oscar le ha dado mayor acceso para conquistar a las grandes masas a través de enormes franquicias. Tal es el caso de Eddie Redmayne con Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos o Brie Larson con Captain Marvel. A pesar de que en los cinco años que tiene trabajando en Hollywood la actriz ha trabajado en varios blockbusters (lamentablemente todos han fracasado) han sido dos películas dramáticas las que le han permitido conectar con el público: La Chica Danesa con la que plasma su sensibilidad histriónica y Ex Machina con la que demuestra su presencia magnética frente a las cámaras. El próximo año viene con un nuevo blockbuster pero el primero que protagoniza, Tomb Raider que se marca como el reboot de la saga y su primer cara a cara con el público medio, el público de masas.

06. Saber lidiar con los batacazos

Alicia es, actualmente, una de las actrices con más trabajo y es que en el último lustro ha estrenado más de diez películas pero como no siempre cantidad es sinónimo de calidad, varias veces Alicia ha tropezado con alguna película. Paralelamente a su éxito con los dramas adultos, sus más grandes batacazos han sido con películas comerciales. En 2013 estrenó El Quinto Elemento, la biopic Julian Assange que originó muchas críticas negativas, en 2014 le vieron (los pocos asistentes que tuvo) en el thriller Son of Gun y un año más tarde estuvo en El Séptimo Hijo, Operación U.N.C.L.E. y Burnt. Estas cinco películas tienen algo más en común que el nombre de Alicia Vikander en los créditos: todas aspiraban arrasar en taquilla y acabaron originando pérdidas monetarias a sus estudios. Alicia, más lista que muchos, ha pasado de todos ellos, se ha beneficiado (con jugosos premios) y una vez que lleguen los estrenos, dejar las películas en el pasado. Este año, por ejemplo, la única película que ha estrenado es Tulip Fever, la cinta de The Weinstein Company estuvo en una gaveta tres años hasta que finalmente se proyecto (en muy pocas salas) la publicidad de la película pasó de Drama Romántico a Sexy Thriller de Época y aun así no arrastró a nadie a las salas. Si el público hizo de cuentas que la película no existió, Alicia también así que mientras la cinta se perfilaba como una de las peores del año o su productor es acusado por abusos sexuales, Alicia se casaba con Michael Fassbender en Ibiza. Pasado pisado.

07. Tomar el control de su propia carrera

Aceptar trabajar en películas como El Séptimo Hijo, Jason Bourne o Operación UNCLE tiene un por qué: Vikarious Productions. Una vez establecida en Hollywood, Alicia ha fundado su propia productora que este año ha estrenado (en el Festival de Toronto) sus dos primeros trabajos: Submergence y Euforia. A pesar de que ambas películas no han gustado demasiado es interesante ver como una actriz, que ha construido su carrera de la nada, sea capaz de tomar las riendas de su filmografía y buscar por si misma esos personajes que desea interpretar.

Cuando Vikander firmó contrato para protagonizar el reboot de Lara Croft lo hizo sin la existencia de un guión (¡vaya riesgo!) pero películas como Euforia no se pagan solas. El estreno de Tomb Raider llega justo diez años después del debut frente a la cámaras de Alicia. No se sabe si será o no un éxito pero eso es lo de menos. Es gratificante e inspirador ver el camino tan fructífero que ha recorrido ha base de talento, de esfuerzo y de astucia. Como una auténtica Lara Croft.

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