Como bien se sabe, el domingo 7 de Julio empieza ese rito tan humano en el cual se escoge representantes en cada estado y municipio. Este año se llevará a cabo en 14 entidades de la preciosa República Mexicana.

Ha llegado la temporada de elecciones, amada por muchos, odiada por otros tantos e de indiferencia total para unos cuantos más.

Pero, ¿por qué amada? La respuesta es fácil y variada, muchos aman este tiempo porque ese el que han estado esperando toda su vida para hacer fortunas con cargos políticos importantes, no falta la persona que se conformaría con cualquier cargo, esperando a que le tiren el tan conocido “hueso”, hay quienes esperan esta temporada porque genera muchos trabajos ya que hay un gran flujo de dinero circulante y no pueden faltar los que usan estos tiempos para generar una especie de popularidad social. También están aquellos optimistas que esperan con ansias esta temporada porque en realidad quieren un cambio y se dice que votando por “el menos peor” se puede conseguir, esos optimistas tienen sueños e ideales y son seguidores de la teoría de un mundo mejor. Finalmente no pueden faltar los que esperan las elecciones para dar “voto de castigo”, una especie de venganza porque el gobierno anterior no fue lo que esperaban (o les hicieron el mínimo caso en sus peticiones) y necesitan quitar a como dé lugar a ese partido y/o persona en el cual depositaron al principio su confianza. *Snif,snif*

273458084_7a6311fb9d_mY, odiada, ¿por qué? Por muchas razones como la contaminación excesiva que generan con sus carteles, papeles y demás basura que acaba rodando por la ciudad. Por la forma en que los políticos ven a la gente como tontos, dando discursos tan vanos, sosos que ni ellos mismos entienden, poniendo en práctica una demagogia absurda, a veces hablan tanta “paja” que no sabes si hablas con una persona normal o con “cantiflas”. No falta los fanáticos apasionados a un partido, si esos que no se callan y parecen robots programados para alabar sus ideales cuando tú nunca preguntaste por eso. En resumen es temporada odiada porque se encarga de molestar a la población con anuncios en redes sociales, cine, etc… ¡ESTAN EN TODAS PARTES!

Entonces, ¿por qué a algunos les produce indiferencia? No lo sé, supongo son felices en una isla donde no les llega tanta contaminación cerebral, visual, auditiva, etc. ¡Que alguien me expliquen cómo le hacen!. Además esta gente no vota porque no se enteró de las elecciones y si se enteró todos le parecen igual, no da su voto a nadie y no le molesta nada de este tiempo.

Bueno en fin, ya que he explicado lo anterior me atrevo a resaltar un asunto y este el típico “compro del voto”. Se sabe que lucrar con el hambre de la ciudadanía es la manera más común de alcanzar cargos políticos, se vende el voto a un candidato por pepinos, planchas, despensas,  $50 hasta los $1000, etc. Ahora quiero probar un poco de reflexión, gente enserio el político que les compra su voto por si no se ha dado cuenta, se está burlando de su condición, que ellos mismos generan  porque no hacen su trabajo, si no tienen ideales políticos de perdido no sean “manejables” y serviles, ¡tengan dignidad!, tampoco se ven chistosos.

Estos tiempos son toda una locura, tanto de derroche de dinero como de energía. Al final solo ganan los que hicieron más mérito y debo recordarles que la tranza también es mérito, bien lo decía Maquiavelo: “El fin justifica los medios”, pero enserio ser tan lacra ¿es un fin valioso?… Es aquí donde empiezo con mis problemas y reflexiones tipo “huevo y gallina” donde todo se complica, en fin ser humano no es sinónimo de perfección y menos en tiempos de hambre.

 

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Latinoweeklereview

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