Una vez más México ocupa el deshonroso número 95 (de 168 países, es una mediocridad, con apenas 35 puntos de 100 posibles) en el índice de corrupción elaborado por la organización Transparencia Internacional (TI), el mencionado índice tal y como su nombre lo indica, describe el nivel de corrupción del país, el cual está elaborado en base a:

  1. Calificaciones sobre Gobernabilidad 2014 del Banco Africano de Desarrollo
  2. Indicadores sobre Gobernabilidad Sostenible 2015 de Bertelsmann Foundation (incluido México)
  3. Índice de Transformación 2016 de Bertelsmann Foundation (incluido México)
  4. Calificaciones de Riesgo País 2014 de la Economist Intelligence Unit (incluido México)
  5. Naciones en Transición 2015 de Freedom House
  6. Calificaciones de Riesgo País 2014 de Global Insight (incluido México)
  7. Anuario de Competitividad Mundial 2015 de IMD (incluido México)
  8. Political and Economic Risk Consultancy Asian Intelligence 2015
  9. Guía Internacional sobre Riesgo País 2014 de Political Risk Services (incluido México)
  10. Evaluación Institucional y de las Políticas Nacionales 2014 del Banco Mundial (incluido México)
  11. Encuesta de Opinión Ejecutiva (EOE) 2015 del Foro Económico Mundial (incluido México)
  12. Índice de Estado de Derecho 2015 de World Justice Project (incluido México)

Los índices anteriores incluyen desde información básica como: ¿cuáles son las medidas que evitan que funcionarios públicos abusen de su posición y trafiquen influencias?, hasta desviación de fondos públicos, ética gubernamental y también empresarial, por lo que si continuamos con las sencillas preguntas que se realizan y las puntuaciones obtenidas, hasta parecería que al país le hicieron un favor al colocarlo en el lugar 95.

Y no es que yo diga que todos son corruptos, y que el país está tirado al basurero, pero basta hacer una pequeña revisión para darte cuenta que en promedio podría inferirse que en todos los índices el país está muy por debajo de la media tanto percepción gubernamental, empresarial (opinión de cualquier empresa establecida o no en el país), organismos no gubernamentales, asociaciones de defensa y seguimiento del estado de derecho y demás, es decir, el país sigue ahogado en la mediocridad desde que fue realizado el primer índice para México (2001), pero podrán decir de los lugares 100 al 95 seguimos siendo igual de corruptos.

Y no basta irse muy lejos, el día lunes fue publicado en el periódico El Excelsior, que el exgobernador de Sonora solicitó desde el año 2009 (mismo año que empezó a gobernar) un amparo cuando aún era precandidato, y que a la fecha tiene la estúpida cantidad de 17 amparos promovidos, lo cual no sólo es indignante, es patético, y demostrado que lo más importante es quien pueda pagar la justicia con creces.

Y para no variar sobre este tema, hoy tenemos al menos 14 exgobernadores con la misma situación y que sólo rebasa es un acercamiento a la corrupción de todos colores y sabores:
a) Sergio Estrada Cajigal (PAN)
b) Luis Armando Reynoso Femat (PAN)
c) Guillermo Padrés (PAN)
d) Narciso Agúndez (PRD)
e) Juan Sabines (PRD)
f) Ángel Aguirre (PRD)
g) Arturo Montiel (PRI)
h) Tomás Yarrington (PRI)
i) Fidel Herrera (PRI)
j) Ulises Ruíz (PRI)
k) Mario Marín (PRI)
l) Andrés Granier (PRI)
m) Rodrigo Medina (PRI)
n) Fausto Vallejo (PRI)

Y no es que sólo se quiera integrar a los virreyes, también sobran ejemplos de empresas mexicanas (clasificadas en el tercer puesto a nivel mundial en corrupción), por diversas situaciones, sea por la vía legal, contractual, sobornos, etc.; entonces siempre salimos con regalos por parte de las organizaciones del exterior, pero dice el Sr. Peña Nieto en conjunción con su flamante secretario (Virgilio) que aquí no pasa nada… y aprovechando en este año se deberá poner en operación el SNA (Sistema Nacional Anticorrupción) las apuestas giran en torno a que… NO PASARÁ NADA!

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