En algún momento de la vida he sido súper mala persona con el novio en turno, y cuando digo mala persona me refiero a mala en realidad. Claro, también hay otros con los que he sido la persona más linda, cursi y ridícula del universo, de esas que hacen cartitas de amor, botellas de estrellitas y así. Curiosamente, los hombres que regresan a buscar el “renacer de las cenizas del amor” son esos hombres a los que he tratado sumamente mal. Exacto, esos hombres a los que nunca les contestas mensajes, llamadas ni nada, esos a los que llamas cuando quieres y generalmente sólo para pedirles algo, como que te lleven a algún lugar, un rápido y fogoso romance de una noche,  o algo así o a los que les cancelas citas.

Ahora, primero que nada, no me malentiendan, no es que no me gustarán estas personas, es sólo que no estaba preparada para una relación digamos seria en ese momento. Esos son los que emergen del abismo y te vuelven a buscar. Claro, no malinterpreten el mensaje, no digo que sean unas “mendigas desgraciadas” con los hombres ni mucho menos; la razón de esto es que bueno, muchas mujeres juegan a ser las novias perfectas cuando no hay razón para ello. Ser “malvada” es válido, ya que con ellos sirve dejarlos deseando más.

Hay mujeres que viven aterradas de lo que deben decir o hacer para que los hombres las quieran y no las rechacen y confunden su miedo con tener que ser sumisas y dulces al punto de llegar a ser empalagosas, lo cual a fin de cuentas termina por alejarlos. La realidad es, que a los hombres les encanta lo difícil, algo por lo que haya que luchar para poder conseguir; claro, lo fácil llama pero para un rato, pero para lo serio buscan la conquista y obtener el objetivo.

Aunque claro que de nada sirve seguir con lo mismo si él ya demostró que está completamente comprometido contigo. Debemos aclarar que al decir “malvada” no me refiero a que seas una tipa hiper kool aid, decir “malvada” es sólo ser precavida, no dar todo absolutamente todo el tiempo borrando ese esfuerzo que debe hacerse para seguirte conquistando día a día. Un hombre que siente que ya no se debe esforzar se deja de interesar pues cuando a un hombre no lo haces el centro de tu universo lo desconciertas. Los hombres necesitan sentir ese riesgo de perderte, no sentirte tan segura, eso de saber que tú das todo por él en cualquier momento y que quieres estar pegada 24×7 simplemente les aburre.

No digo que los hombres amen a las mujeres malvadas, es sólo que prefieren a las chicas independientes, como dije en un post pasado, un hombre prefiere a la mujer que si quiere la luna se la baja ella misma. Esas mujeres inseguras, temerosas, extremadamente melosas, que no da ni un paso sin él no son lo suyo, demuestra que lo quieres pero no lo necesitas, que no mueres sin él, que puedes vivir sin él, o sea, sé una de esas mujeres que no muere de miedo de perder a un hombre porque sabe que hay muchos “peces en el mar”. Esa es la razón por la que esos hombres regresan, porque les demostraste que no dependes de ellos, que no rigen tu vida y que eres perfectamente feliz sin ellos y por eso te ven como un trofeo imposible de conseguir por más que intentan (¡y mira que si lo intentan!).

De nuevo mujer, no digo que seas una bruja sin corazón y que pisotees a los pobres sujetos sino que les hagas ver que son los únicos y también ten en mente eso, siempre sé independiente. El mejor consejo que puedo darte es que no los asfixies mantén la calma y deja de preocuparte por perderlo, si le interesas se quedará. Suerte.

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