De aficionados villamelones, de chaqueteros, de possers, no nos han bajado a aquellos que en cierta medida o de cierta forma apoyamos al Leicester City, un equipo que hizo lo impensable, un equipo que hace menos de 1 año su único objetivo era salvarse del descenso y que estaba en último lugar de la clasificación.

Leicester campeón de Inglaterra

No cuenta con grandes estrellas, con jugadores de renombre internacional, esos jugadores apenas se están formando un nombre entre los más sonados Jamie Vardy un jugador de 29 años que está viviendo una temporada de ensueño, tiene un jamaiquino en su defensa, que podría ser el primer capitán de esta nacionalidad en levantar el título y así varias historias de jugadores que fueron menospreciados en otros equipos y que vinieron a recaer en Leicester para ser dirigidos por Claudio Ranieri, un DT que está dirigiendo a su equipo 15 en su carrera, un trotamundos.

¿Por qué todos apoyan al Leicester City?

Un equipo desconocido, con jugadores desconocidos que han logrado encantar al mundo entero, ¿cómo lo han logrado? La respuesta es muy simple para quienes hemos disfrutado del futbol a cualquier nivel, en este momento el Leicester representa aquella búsqueda los sueños ante la adversidad, poder competir contra cualquiera a base de trabajo, luchar por el campeonato en una de las ligas más competitivas del mundo dominada por las contrataciones millonarias no es poca cosa.

En este momento el Leicester representa todo aquello que es el futbol, pasión, trabajo en equipo, lucha individual, deseo de ganar pero sobre todo que no solo los mejores pueden ganar, que el dinero no forma los mejores equipos y que a veces hay algo en el futbol que no puedes entender, una especie de mística, algún talismán extraño, algo que hace esto tan emocionante.

Hoy el Leicester manda otro gran mensaje al mundo, manda a decirles  a todos aquellos que han sido relegados en el fútbol por no ser los grandes gambeteros, los de los golazos y los defensas más limpios que hay una oportunidad en el futbol, todos aquellos que se han apartado o que han sido menospreciados que todo puede pasar, que siempre hay un lugar, que el trabajo todo lo puede y que al reconocer nuestras limitaciones y habilidades abrimos las posibilidades para que todo pueda pasar.

Es por eso que festejamos el título del Leicester City y para hacer enojar más a los haters, decimos: Soy de Leicester de la cuna hasta el cajón.

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