Hace mucho tiempo, fui a una posada, como muchos de mis lectores esperaba tres tipos de cosas: Comida, piñatas y aguinaldos (esos dulces y galletas que te dan en una bolsita y que saben bien mal) y pues efectivamente, sin embargo me encontré con un ritual que para ser honesto me pareció desagradable, el cual fue pedir posada.

En las posadas tradicionales, mas bien, las de antaño, antes de entrarle macizo a la tragadera de tamales se formaban dos grupos y con su velita y hoja de canto en mano se procedía a pedir posada de casa en casa, ambos participando y cantando emulando aquel acto religioso que dio origen a este tipo de festividades y la cual ha sido adaptada a las nuevas épocas que son un poco mas flexibles en torno a las creencias y la libertad de expresión religiosa.

Las posadas ya solo son pedas

Lamentablemente el término posada se ha utilizado de manera errónea, o mas bien, se ha utilizado nomas por que estamos en diciembre y se escucha mas bonito decir posada que chupifajefiestaorgiapeda.

Ya no se suelen hacer los rituales que previamente he mencionado y esto se debe a que da flojera o básicamente no existe interés por parte de los organizadores y asistentes.

Estas posadas de la nueva generación no solo son las que organizan los jóvenes, también las personas ya ruconas hacen “posadas” en las que solo se va a una cosa, tragar, habiendo pisto como una alternativa al ponche y en una que otra se cuela una piñata para los hijos de algunos asistentes y esta nueva generación va consumiendo poco a poco las tradiciones familiares.

Las posadas no se han extinto

Ciertamente estas nuevas posadas no significan la desaparición de las clásicas, solo que en volumen son mas a las posadas que asistimos a pistear y a darle unos “marchazos” a la morra que se deje que a las religiosillas que tienen los lineamientos apropiados para ser una verdadera posada que si quieren saber como es una verdadera dense un rol por Wikipedia, no es tan difícil y que siguen vivas con una llama menos ardiente y de cierta manera es algo bueno para calmar un poco el fanatismo que se vive en nuestro país y aunque no esté muy de acuerdo con cambiar radicalmente las tradiciones por cosas vulgares como pedas nomás por que si es para mi.

En opinión personal quitarle un poco de lo religioso a costumbres bonitas para que puedan disfrutar todo tipo de público ya que en algunas religiones no se celebran estos actos y perdérselos únicamente por que tu creencia no te lo permite es igual a ser un poquito menos Mejicano por que es de esas costumbres que si están bonitas para rescatar aunque eso de pedir posada cantando y escuchando a las rezadoras en friega y tu tratando de alcanzarlas está canijo ciertamente hace que sea un agradable momento para pasarlo en familia y comer de a gratis de todo y terminar obeso en diciembre.

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