¿Cuántas veces nos hemos detenido a pensar sobre el pasado? Vemos una ciudad antigua y la diversión que todos experimentaban, pensando en la alta tasa de criminalidad y los horrorosos remakes de Hollywood que consumimos en nuestras sillas de semi-cuero con portavasos.

Esos jóvenes de hoy y sus extrañas modas…

Cientos de portales web hacen un alboroto respecto al tema, teniendo portadas sobre el descontrol de los jóvenes hoy en día y la nueva adicción a los teléfonos celulares. Pero ¿qué pasaría si te digo que esta actitud era común incluso hace miles de años?

Entre Aristóteles, el padre de la filosofía moderna y el magnífico escritor George Orwell, vemos frases sobre el pensamiento de los jóvenes, y su eterno sentimiento de ser mejores que las generaciones pasadas. Simplemente ha sido una práctica común en toda la historia.

Aunque muy molesta, dicha práctica no posee culpables y tiene una explicación científica. Grandes estudios se han realizado respecto a esto, en donde neurólogos analizan nuestra capacidad de recordar con exactitud (algo en lo que somos rotundamente malos).

 Nuestros antepasados eran incluso peores que nosotros en cuanto a sus pasatiempos, los indices globales de violencia han disminuido y costumbres antiguas como las gigantescas jornadas de trabajo para niños han desaparecido por completo.

Pero excluyendo el marco gigantesco de factores en mejoría, vamos a hablar de lo que en verdad nos importa, el cine. Muchas cosas se han dicho sobre el estado actual del mismo, en donde el rol protagónico lo juegan las declaraciones sobre las películas atroces que son estrenadas actualmente.

Recuerdo claramente como en diversos seminarios hablaban de una completa decadencia del medio, llegando a decir incluso que Hollywood era un presagio del Anticristo y esa horrorosa película de Nicolas Cage se haría realidad.

Lastimosamente para ellos, estaban muy equivocados, ya que hay algo en específico que se debe tomar en cuenta para analizar las generaciones pasadas. A pesar de que muchos alaben a los Beatles y extrañen a Led Zeppelin, dichas bandas son lo mejor de su época y han surgido de entre cientos de bandas que te harán amar esa “basura pretenciosa” de hoy en día.

Al citar la década de los 70s como el renacimiento del cine, se están ignorando cientos de películas que, gracias al Internet, podemos volver a disfrutar de lo absolutamente extraños que eran nuestros abuelos.

La película más menospreciada de los Oscars 1972…

Claramente nada es perfecto, y nos toparemos hasta el cansancio con bandas horribles o en este caso, cintas que te harán desear nunca haber nacido en un mundo tan cruel e ilógico para producir cuatro secuelas de robots peleando junto a Shia LaBeouf.

¿Por qué?…

Si odiamos el material al que estamos expuestos, por qué no buscar algo de variedad. El grandioso y omnipotente Internet, además de dejarnos descubrir las atrocidades del pasado, nos permite buscar las joyas perdidas de la memoria comunal.

Como nos han demostrado los últimos años, el cine es gigantesco y nunca podremos ver todas las películas de la historia, pero afortunadamente podemos disfrutar del séptimo arte no solo en sus clásicos sino en su infinita variedad.

Solo es necesario adentrarse un momento en los datos históricos y podremos descubrir un mundo totalmente diferente al que pensábamos

En los primeros premios Oscars, se honraron los filmes de 1927 y 1928, y para la sorpresa de todos los espectadores de hoy, la cinta que ganó mejor película de 1927 fue Wings. Curiosamente la primera cinta en la historia que presentaba el primer beso homosexual en la gran pantalla. Si hablamos de una sociedad homofóbica en el año 2000, explíquenme como hace casi 90 años veíamos premios progresistas y positivos como estos.

Hace ya varios artículos, mencioné el nombre de una tal Alice Guy Blaché, que para acortarles la historia, fue la primera mujer en dirigir un filme, presentando la primera película narrativa de la historia, en 1896. Cuando lo máximo que se parecía a una trama eran dos personas besándose en la superproducción titulada El Beso.

Y si esto no les parece lo suficientemente interesante, me atrevo a mencionar a Le coucher de la mariée. Una película muy curiosa estrenada en 1899 que consistía básicamente en dos amantes haciendo su labor, o en otras palabras actuando en la primera película pornográfica de la historia. No era lo mismo que nuestro concepto actual pero por lo menos poseía una escena de striptease lo suficientemente sensual para crear un completo sub-género.

Le coucher de la mariée

Como dato curioso Albert Kirchner (director del cortometraje erótico previamente mencionado) fue comisionado con una gran labor, la de dirigir la primera película bíblica de la historia. Aunque La Passion du Christ se considere actualmente perdida, fue una inspiración para los grandes artistas del momento quienes se dedicaron en los próximos años a seguir los pasos del autor y realizar varios filmes bíblicos.

Así que acabamos de ver un nuevo mundo a través de unas pequeñas reliquias que habitaban en la red, ¿acaso el año pasado tuvimos sucesos tan grandes como aquellos? Posiblemente, todo depende de como hayamos buscado y de nuestro deseo por aceptar que somos terribles recordando eventos anteriores.

Debemos ignorar rotundamente a aquellos “profetas” que hablan de una tragedia cinematográfica, que aunque pueden ayudar a combatir las horrorosas cintas, exageran en busca de atención.

Hemos aprendido grandes cosas el día de hoy. La historia no es nada parecida a ese apagón de guerras y discursos formidables que vemos a cada rato en History Channel, mas bien se parece a una fiesta en la que todos tomaron demasiado como para recordar lo que en verdad estaba pasando.

Desde mañana, cada vez que pensemos sobre los viejos días y su enorme glorificación, borremos ese comentario de Facebook y leamos un poco más sobre nuestros abuelos, quizás descubramos que eran exactamente iguales a nosotros y nada ha cambiado en los últimos cientos de años.

Así que cada vez que tus parientes ancianos te juzguen por jugar Color Switch y comer Doritos mientras estás en la cena familiar, recuérdales como nuestra generación es estadísticamente mejor que la de ellos y enséñales este articulo. Quizás puedan compartir los mismos gustos sin saberlo, ya que como hemos aprendido, somos las mismas criaturas sin memoria que creamos una horda de remakes en los 70s y lo olvidamos completamente.

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