Buen día queridos lectores. Es lunes y antes de comenzar les deseo una excelente semana y mucho éxito en sus vidas.

He de confesar que tuve que cambiar mi entrada, pero espero esta nueva les agrade.

Seguramente todos tenemos familiares con los que nos llevamos de lo mejor, a otros a lo mejor no los vemos tan seguido, a algunos nos gustaría tenerlos como al sol (entre más lejos mejor) y a lo mejor, tal vez hay quien tiene un primo/prima/tío/tía muy lejano que piensa “lástima que es de la familia”.

Tal vez varios de ustedes en algún momento han sentido envidia de alguna parte de su familia. No falta el que va a la mejor (más cara) escuela, el que siempre trae el iPod® de última generación, o el que se va de viaje a Cancún, Las Vegas, Europa, etc., cada 6 meses y así podría seguir describiendo ejemplos, pero creo que la idea ya quedó clara.

¿Sí? ¿No?  No sé preocupen por contestar, no pasa nada, es simplemente algo que pasa en todo el mundo.

Sin embargo… este post no es para describir ejemplos de tipos de familiares, voy a plantear algo ligeramente más complejo, pero sin duda alguna, polémico.

Si alguna vez han sentido envidia porque alguno de sus familiares cercanos o no tan cercanos tiene “todo” es seguramente porque a ustedes les ha costado trabajo y esfuerzo lograr lo que han logrado y conseguir lo que tienen ahora y están orgulloso de ello, lo cual me da gusto “saber” porque significa que han peleado por sus sueños.

Sin embargo, si son de los que siente envidia sólo por el hecho de que quieres todo más fácil, entonces me siento mal por ustedes.

¿Creen que alguno de esos familiares a los que les tienen envidia desaprovechan todo lo que tienen?

Tal vez sea así; tal vez creamos que con todo lo que ellos tienen (dígase dinero) nosotros podríamos hacer o cumplir nuestros sueños a mayor escala, o no tendríamos que sufrir para llevarlos a cabo.

Tal vez creamos que a ese familiar no le han ensañado lo que es ganarse las cosas, todo se lo han dado, y más si lo vemos exigir las cosas en vez de pedirlas y nos percatamos que no le importa un comino su futuro porque (como dicen en mi barrio) “ya la tiene resuelta”.

La verdad es que a mi me ha pasado, pero me pongo a pensar y digo “los logros saben mejor cuando te esfuerzas por ellos…”

Bajo esa filosofía he de aceptar que me duele ver a un familiar así, y más por el hecho de que ni su madre hace algo al respecto para hacerle cambiar esa actitud. Solamente se queja y se queja pero durante los 17 años de vida de sus hijo lo único a lo que se ha dedicado es a consentirlo y cumplir todos y cada uno de sus caprichos…

La vida no es justa, con nadie, pero al final siempre pone a todos y cada uno en donde debe estar y ni todo el dinero del mundo dura para siempre.

En fin, esta corta entrada principalmente fue para compartir algo personal con ustedes pero también para motivarlos a no rendirse en la lucha por cumplir sus metas.

Recuerden que es mejor un logro trabajado que uno regalado.

Les deseo excelente semana y les vuelvo a desear éxito, les agradezco por leerme. Saludos!

@GiovanniCarrada

COMPARTE en:
Comunicólogo. Pocos como yo. (En todos los sentidos) La razón sobre el sentimiento. Algunos dicen que me gusta ser tan exacto que debí haber sido ingeniero o médico. Pero amo mi carrera y lo que hago, no lo cambiaría ni en un millón de vidas.

Comenta en el recuadro