El 25 de noviembre se celebra el “Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer”, establecido por la asamblea general de la ONU desde 1999.

Se entiende como violencia contra la mujer todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas amenazas, coerción o privación arbitraria de la libertad, en lo privado o en la vía pública.

Según cifras de la ONU, hasta el 70% de las mujeres alrededor del mundo han sufrido un episodio de violencia por lo menos una vez en su vida. Por lo que la violencia de género es la violación a los derechos humanos más extendida en el mundo.

Algunas de las formas en que se presenta son: amenazas, agresiones, golpes, violencia psicológica, violencia sexual, trata, ablación y quizá la forma más contundente, el feminicidio (en México, este crimen se ha ido incrementando en los últimos 25 años, llamando especialmente la atención los casos de Ciudad Juárez, Chih, y Ecatepec-Naucalpan en el Edomex).

El agresor principalmente es un miembro de la familia nuclear; seguido del compañero o pareja.

Este fenómeno trasciende edad, raza, religión, nacionalidad y clase social. En el caso de México es incluso estructural, un problema formativo, no sólo tolerado, sino incluso visto como normal.

En Estados Unidos se estima que cada 15 segundos una mujer es agredida por su pareja; en el caso de las jóvenes entre 12 y 16 años, el 83% de ellas han experimentado algún tipo de acoso sexual en la escuela.

En México es el INEGI quien se encarga de aplicar y analizar la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares. Esta se lleva a cabo de forma trianual y nos da una idea de cuál es la dinámica de la violencia de género en el país. La última disponible para consulta contiene información del año 2011 y nos muestra las siguientes cifras relativas a mujeres mexicanas mayores de 15 años:

46.1% de las mujeres sufrieron algún incidente de violencia por parte de su pareja a lo largo de su relación. 44.8% por parte de su pareja o esposo actual.

Al 42.4% las han humillado, menospreciado, encerrado, destruido sus cosas, vigilado, amenazado con irse, correrla de la casa o quitarles a sus hijos/as, amenazadas con algún arma o con matarla o matarse.

Al 13.5% su pareja la ha golpeado, amarrado, pateado, tratado de ahorcar o asfixiar o agredido con un arma. Un dato relativo  es que las mujeres que sufren maltrato actualmente ya lo habían sufrido desde que estaban con su familia nuclear.

Al 7.3% les han exigido o las han obligado a tener relaciones sexuales sus propias parejas.

La violencia de pareja se comienza a dar desde el noviazgo, de acuerdo a información del INJUVENTUD, de las mujeres entre 15 y 24 años con relaciones de noviazgo: 15.5% han sido víctimas de violencia, 75% han sufrido agresiones psicológicas y un 16.5% han vivido por lo menos un experiencia de ataque sexual.

Sólo la cuarta parte de las mujeres víctimas de alguna forma de violencia de género en México acuden a alguna autoridad a pedir ayuda. En parte porque no hay cultura de denuncia, otras porque no confían en una autoridad que trata como culpable a la víctima y muchas por miedo, vergüenza o porque no están conscientes de que esa experiencia que sufrieron es un delito. Porque en este país, la violencia contra las mujeres está tan inmersa en nuestra cultura que a veces simplemente lo pasamos por alto.

Hombres y Mujeres debemos construir juntos un estado de equidad, de no violencia, no discriminación, de igual de oportunidades. No podemos esperar un cambio en la forma de pensar de un país, de una burocracia mastodóntica, pero si podemos hacer pequeños cambios en nuestra cotidianidad para mejorar las condiciones de vida d todos.

COMPARTE en:
Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

Comenta en el recuadro