El dictamen de la Cámara Baja de Brasil como si fuera espectáculo de prime time aprobó con 359 votos a favor la apertura del juicio político en contra de su presidenta Dilma Rousseff, lo que denota que la población y los representantes están hartos de tanto robo, saqueo, fraude tras fraude de todos los disque representantes de un país que tuvo un vertiginoso crecimiento en Sudamérica durante un largo período, pero que se vio empañado por todo el tráfico de influencias protagonizado por el expresidente y actual Jefe de Gabinete Lula, pero que no puede tomar posesión del mismo por seguir con estatus de procesado.

En un comunicado escueto, los representantes del gobierno lo único que dijo fue: “la decisión de la Cámara de Diputados amenaza interrumpir 30 años de democracia en el país”, lo que sólo alimenta la idea de su culpabilidad; el proceso de juicio político se tendrá que resolver en la Cámara de Senadores, lo que podría darse en el curso de las próximas semanas y hasta podría darse como un hecho (meras especulaciones), y tendría que tomar posesión el vicepresidente del cual se ha dicho que es el principal “conspirador”, en la citada votación sólo necesita 41 votos por lo que podría asegurarla.

El país está metido en un grave problema porque los abusos, la corrupción y en los fraudes están inmiscuidos desde la Presidenta, a la cual se le acusa de maniobras contables ilegitimas y apertura de líneas de crédito sin las autorizaciones correspondientes, pero las personas que votaron más de 70% tiene imputaciones por irregularidades.

El inicio de un juicio político en contra de un mandatario llama mucho la atención y más por tratarse de América, donde pareciera que no pasa nada, y todo es menos peor, y a unos cuantos meses del inicio de la justa deportiva de Río 2016, algunos de los que votaron en contra de la resolución indican que el “juicio político” no es la salida de una alternancia o de un arreglo por lo mal que se encuentra el país, que al contrario está en contra de lo dispuesto por más de 50 millones de brasileños que votaron por Dilma.

La razón sólo la tendrán los que verdaderamente tienen sentido y las condiciones necesarias para mitificar o desmitificar a los personajes del poder, pero al igual que en México el sospechosismo está a la orden del día, y la última muestra fue la protección a un supuesto delincuente como Lula, y darle el “fuero” para que no tuviera problemas con la justicia, entonces digamos que si el río suena es que agua, piedras, lodo y podredumbre lleva.

Si eso ha pasado en Brasil, ¿qué esperan para hacerlo con Peña Nieto?, si de violaciones a la Ley se trata, basta ver todo el tráfico de influencias y los regalos decorosos por parte de los proveedores favoritos del partido en el poder, y que decir de los secretarios de estado involucrados dixit Luis Videgaray y el Sr. Osorio que renta propiedades para vivir donde paga más de 60 mil pesos, que increíble, y ¿qué tal todas las empresas relacionadas?, pero claro la sarna está incluida en los representantes de la Cámara de Diputados, Senadores y hasta del Poder Judicial, que tienen unas cantidades estratosféricas inservibles y estúpidas para este país que muere de hambre, justicia, paz y tranquilidad.

Peculiaridad

EL GIEI tiene 12 días para irse del país porque al país no le interesan los temas de DH, lo importante aquí es encontrar o fabricar culpables, aparte la población tiene una realidad distorsionada de lo que sucede en el país…

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