En días pasados fui a tomar café con tres amigos, la primera es una mujer emprendedora y con mucho talento para las ventas, la segunda es una profesional de la salud que se ha especializado en medicina alternativa y el tercero es un profesional de la industria manufacturera pero además es un pintor renombrado en la zona.

En la charla salieron los proyectos que cada una tiene entre manos y al llegar mi turno, mente en blanco y un balbuceo tonto…

Mi amigo, quien ha tenido varias exposiciones recientes y cada una con obra nueva, lanzó entonces dos preguntas que fueron una bomba: ¿Qué edad tienes? Y ¿Por qué no estás escribiendo?

No hubo justificación alguna, ni siquiera el hecho de tener un ritmo de trabajo bastante alocado últimamente; eso no es razón para dejar de hacer.

El termino procrastinación se ha vuelto muy recurrido últimamente. Procrastinamos cuando postergamos o posponemos las acciones que deberíamos priorizar, y las sustituimos por otras que no son tan urgentes, o bien nos resultan más agradables. Esto se puede volver un hábito.

Y ese es el principal problemas, cuando hacemos un hábito el postergar las actividades, dejamos que una gran bola de nieve se forme y tarde o temprano esa misma te atropellará. Las consecuencias pueden ser muchas, pero la peor es, creo yo, el dejar que las fechas se cumplan.

Y así, dejas correr el tiempo y ya no enviaste ese material a la convocatoria, dejas que el tiempo pase y te acercas peligrosamente a la edad en la que ya no es tan fácil entrar en un concurso o beca.

Y tienes el material ahí, has escrito mucho tiempo, sólo dejas para después el trabajo de corrección y la organización del material… porque es la parte que no te gusta de escribir.

Todos, en diferentes actividades o situaciones de nuestra vida hemos procrastinado algo, no está mal, a veces se vale hacer una pausa o tomar un respiro. Lo que no se vale es hacer de esa pausa un periodo indefinido. Todo tiene un plazo, lo sepamos o no, y los plazos se cumplen.

Así que por hoy, dejo de procrastinar la corrección de mis textos escribiendo sobre procrastinación…

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Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

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