¿Cómo ser un líder empático?

Sostener conversaciones con los equipos de trabajo puede ser muy complejo, ya sea que el jefe se dirija a su equipo o entre cada miembro del mismo, por lo cual resulta muy importante identificar algunas reglas básicas, no sólo de la comunicación en el equipo de trabajo, si no de convivencia en general.

  • Nunca levantes la voz, no hay motivo para hacerlo, bajo ninguna circunstancias, hay que saber manejar las emociones.
  • Mantén en privado las conversaciones potencialmente humillantes; aquellas que pueden resultar dolorosas para el interlocutor, llévalas a cabo en la oficina y a puerta cerrada.
  • Evítate la incomodidad de reunirte en un restaurante para una conversación de 10 minutos; no desperdicies tiempo ni recursos.
  • Asegúrate que la plática ayude a disminuir las asperezas, no a incrementarlas; ten en cuenta siempre dar una retroalimentación positiva, así como empatía para recibirla.
  • Otro aspecto a tomar en cuenta es la motivación de los empleados, difícilmente se tendrán conversaciones productivas con empleados desmotivados, aquí puedes leer sobre motivación laboral.

No hay guiones perfectos que puedas usar a la hora de entablar estas conversaciones, pero no está de más tener algunas pistas sobre el manejo adecuado del lenguaje y trucos para ayudar a deshacerte del ego y de la humillación que se puede provocar.

¿Cómo manejar diversas situaciones de conversación en el equipo de trabajo?

1. Empleado que habla y no deja hablar, trata de consumir el tiempo y no recibir la retroalimentación.

El líder es quien debe dirigir la conversación. Enfatizar en que ambos tomarán un respiro para aclarar ideas y expresarlas de forma directa y concisa.  Esa es una buena forma para mostrar que no se trata de culpar u omitir a nadie en la conversación. Dirigir la agenda de la reunión demuestra liderazgo y compromiso por encontrar una solución. Si no se están obteniendo los resultados necesarios de puede dar por terminada la conversación y re agendarla para otro momento.

2. Con el empleado que tiene conductas inapropiadas.

En esta conversación se deben definir claramente los términos por los que se está teniendo esta conversación, evitar rodeos y medias tintas, hay que convertir la conversación de subjetiva a objetiva, ya que según el contexto ciertas palabras como: “vestimenta”, “actitud” o “lenguaje”, al igual que “involucrado”, “entusiasta” y “bueno” pueden resultar muy vagas. Para que los empleados se apeguen a un estándar deben estar bien definidos, lineamientos que eviten la personalización de una situación.

Esta estrategia es más efectiva si tienen políticas o manuales corporativos o de grupo, también se puede esclarecer con ejemplos claros del comportamiento.

3. Con el empleado que está molesto/triste y dispuesto a desahogarse, sacando toda esa ira/llanto.

Generalmente cuando se presentan este tipo de situaciones, se intenta dar un tiempo al empleado para defenderse, pero no siempre es la mejor opción esto puede terminar en acusaciones y discusiones.

Puedes dejar que se expresen frustraciones y mostrar empatía, según sea el caso, pero recuerda no intentar ser muy emocional o enfrascarte en discusiones, conforme trascurra la conversación. Si el colaborador empieza a lanzar ataques personales o culpas, es momento de terminar la conversación.

 También hay que tomar en cuenta que desde el proceso de contratación puedes manejar estas situaciones, aquí puedes ver cómo hacer la mejor contratación.

Por: Josué Gonzalez

Twitter: @joss_gonzalez

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