¿El amor muere con la rutina?

Existe una cosa que mata el amor, es digamos como echarle sal a un caracol o exceso de agua a una planta. Ese algo tan horrible se llama: RUTINA. Exacto, la rutina mata el amor de pareja porque dejamos de buscar la sorpresa, lo nuevo, los detalles que nos hacían vibrar el alma intensamente  y revive la ilusión día a día.

Llegamos al momento de la pareja en que se ven todos los domingos, todos los días es lo mismo, la magia se pierde y dejan de enamorarse el uno al otro. Ya saben que el lunes toca pizza y los jueves es día de seco. Olvidan que hacen el amor por placer o por obligación. Dejan de intentar poses nuevas o inventar juegos previos, olvidan esos momentos que los hacían cómplices y caen en lo mismo diario.

Saben que los sábados por la tarde es paseo familiar y no buscan variar,  se acostumbran y entonces muere el amor. Todo por servir cansa, por más que ames el pastel de fresa a veces el chocolate es delicioso también y es necesario para variar el postre. Osea, es cierto que amamos a nuestra pareja pero no por eso vamos a dejar de buscar la pasión, detalles y sorpresas que nos enamoraron en un principio.

Es algo así como seguir cuidando lo que se tiene. Digo no vamos a dejar de depilarnos y maquillarnos sólo porque ya tenemos pareja ¿o sí?  Es como si ellos dejarán de bañarse sólo porque ya estamos con ellos. No, crear rutinas es como sentenciar a muerte a nuestra relación.

Es querer matar algo que sabemos que da para más. ¿Quieres mantener viva esa llama?  No olvides que te enamoró, se creativo. Evita crear un calendario para saber que el martes van al Vips por café y pay de limón, eso cansa. Mucho de algo no es bueno, sean una pareja que se reinventa y no una que a los 30 ya parezcan de 60. Mi consejo: cero monotonía, la vida es muy corta como para ser aburridos.

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