No suelo ver televisión. Muy de vez en cuando la enciendo y, de hacerlo, es para ver películas que me hayan recomendado o que sean de mi agrado, o, en ocasiones, para ver durante contados minutos alguna serie o programa. Pero cuando visito a mis primos, unos pequeñines, tiendo a pasar horas y horas frente al televisor; para ellos a toda hora hay algo que ver.

Desde hace poco más de un año he notado una tendencia en irritante crecimiento en las series “para niños” de la cual quizá muchos ya se hayan percatado; se trata de cómo tales programas parecen imitar al Internet.

La anterior afirmación es muy general; de manera más específica aparentan imitar lenguajes de páginas web de moda, y, sobre todo, el Randomismo.

El Randomismo no es algo nuevo, ni mucho menos es algo surgido en el Internet. Si bien, ahora es muy extremo y está presente de una manera notable, data desde hace buen tiempo, y se ha manifestado en incontables ocasiones en la televisión. Sabemos que es una manera fácil de hacer comedia (no por fácil menos entretenida). Se puede, con facilidad, de una manera repentina colocar a un personaje sobre el ahora tan trillado ser fantástico conocido como unicornio, el cual nada en un charco de cacas de palomas que portan metralletas y sacrifican a gatos. Sería una escena entretenida, que parecería creativa y alocada, cuando sólo fue un montón de elementos sin sentido al azar. La ilogicidad en ocasiones le da sentido a maravillosos cuentos y buenas novelas, pero abusar de ella, al menos desde un punto de vista personal, no ofrece mucha calidad, e incluso puede hartar.

Dos son las series exitosas que poseen un estilo que tiende a abusar del randomismo, Adventure Time y Regular Show. No me lo tomen a mal, a mí me agradan ambos programas, sin embargo, como mencioné antes, llegan a hartar por convertirse en genéricos y, en cierta manera, repetitivos con esa fórmula que supone evadir lo genérico. Sin embargo, éstas no son las únicas.

De seguro pocos de los lectores ven Disney Channel o Nickelodeon hoy en día, pero ambas, he notado, también han implementado programas que dan la impresión de buscar parecerse a lo que a mucha gente le gusta del lado gracioso de Tumblr o la parte no tan obscura de 4chan. Incluso los programas de acción y superhéroes empiezan a enfocarse más en parecerse al Internet, o a las series que pretenden ello.

Tal tendencia puede presentarse como el estancamiento de la televisión infantil. Incluso, si continúa de esa manera, para la televisión en general, la cual de por sí para muchos ya está en las últimas.

En fin, habremos de comprender que a la televisión lo que le interesa es el consumo, y para el consumo son las modas y tendencias. Quizá más adelante volvamos a ver programas elaborados y de calidad y no otra serie genérica más en los canales para niños/pre-adolescentes.

Nota: “Para niños”: algunos de estos programas poseen contenido que suele considerarse no apto para niños, sin embargo, se encuentran en canales cuya programación se considera apta para todo público.

Fuente de la imagen: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Television.svg?uselang=en-gb

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