Muchos van por la vida diciendo que vivimos sin vivir y es cierto. Pasamos la vida corriendo, todo a prisa, respirando por instinto, alimentándonos sólo porque nos es necesario y preocupados cada segundo por cosas mundanas; que si el dinero, que si la ropa, que si la comida ¿y en qué momento vivimos?

Nos preocupamos por todo, por los gastos, por las modas y por lo que los demás dicen o piensan de nosotros. Como si todo eso nos definiera y fuera el propósito de la vida, ver quién tiene más, quién logra más, quién acumula más o posee “lo mejor”. Finalmente ¿qué puede valer un puñado de cosas materiales cuando lo mejor de la vida es gratis?

¿Vivir? ¿Eso es vivir? ¿Estar angustiado cada segundo por cosas pasajeras? ¿Por todo eso que no genera un recuerdo que llene el alma? 

Para mí, vivir es eso que pasa cuando alguien llega y te abraza de forma inesperada. Es esa tarde en la que te reúnes a tomar un café con amigas que hace tiempo no veías, recordar las veces que en clase las escucharon diciendo algo tonto; viejos amores, ese beso bajo la lluvia. Una película acompañada. Reír hasta que no puedas más, una taza de té con tu abuela. Un buen libro, escuchando las gotas de lluvia caer. Ese consejo que tanto necesitabas.

Vivir es encontrarse con esa mirada en el momento preciso, enamorarse. Una ducha al final de un día pesado y ponerse la pijama. Un mensaje o una llamada inesperada. Despertar tras un sueño hermoso para escuchar un “buenos días”. Amar intensamente y sin reparos. Arriesgarlo todo aún sabiendo que puedes perder y saber que el riesgo vale la pena. Tomar de la mano a esa persona y besar su mejilla. Oír las risas de los niños. Ir caminando y de pronto encontrarte un viejo amigo. Desvelarte sólo para ver amanecer. Hacer un regalo y ver su sonrisa al recibirlo.

Despertar tarde o demasiado temprano y descubrir que todavía puedes seguir en la cama un largo rato. Prender el televisor y darte cuenta que están pasando tu programa preferido. Escuchar un “te quiero”. Recostarte en el pasto recién cortado justo cuando acaban de regar las plantas y oler la tierra mojada. Poder poner esa canción una y otra vez hasta que la letra te queda tatuada en la piel. Un arcoíris después de la lluvia. Eso y más es vivir.

Ahora bien, detente un momento y respira profundo; cierra tus ojos y hazlo de nuevo. Ábrelos y sin pensar demasiado dime, para ti ¿qué es vivir?

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