#OscarsSoWhite, un hashtag que como todos sabemos ha estado siendo tendencia en Twitter y creando controversia y polémicas entre famosos, pero, ¿a qué se debe?

Desde que se anunciaron la nominaciones para los Oscars, muchos actores y actrices de color han repudiado a La Academia y se niegan a asistir a la ceremonia por hecho de que no hay ningún afroamericano en la lista de nominados, cosa que atribuyen es debido al color de su piel, tildando a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos como discriminativa y racista, y hasta exigiendo un boycott a los Oscars, —tomemos en cuenta que la presidenta actual de La Academia es de raza negra—.

Artistas como Will Smith y su esposa Jada Pinkett Smith rechazaron abiertamente el hecho de que este año no figura ningún actor o actriz de color en la lista de nominados, asegurando que no asistirán a la gala por esa razón. Después de esto, Spike Lee, director, productor, y guionista de algunos éxitos cinematográficos, mencionó que tampoco asistirá a la ceremonia. Cabe destacar que en Noviembre de 2015 se le otorgó un premio honorífico por su trayectoria, de parte de La Academia, y lo recibió agradecidamente, pero igualmente se niega a asistir este año a la gala de los Oscars.

Spike Lee recibiendo su Oscar Honorífico
Spike Lee recibiendo su Oscar Honorífico

Entonces, ¿se debe ser condescendientes con el trabajo de los actores por su raza? ¿Es que tiene que existir por obligación una figura masculina y una femenina de raza negra en todas las categorías de actuación, independiente de si el trabajo que brindaron fue sobresaliente o no?

Ganar un Oscar se trata de calidad actoral, de dirección artística, de la creatividad y adaptación de un guión, en la ceremonia se premia el arte y la excelencia cinematográfica, no el color de piel o la nacionalidad.

Tal y como expresó recientemente Michael Caine, diciendo que el ganar un Oscar no se trata de otra cosa más que de una buena interpretación… y que los votos no deben otorgarse a los actores solo por el hecho de ser de color, su trabajo es el que debe lograrlo.

El pasado 30 de Enero, durante la premiación de los SAG Awards 2016,  la ceremonia donde el Sindicato de Actores premia las mejores interpretaciones del año, se posicionó esta vez el hashtag #SAGsSoBlack, debido a que casi parecía una compensación a la falta de actores de color en los Oscars. La mayoría de los intérpretes afroamericanos que fueron nominados, casualmente ganaron. No es la primera vez que Uzo Aduba sube a la tarima a buscar su galardón gracias a su particular trabajo en Orange is The New Black, pero por otro lado, Idris Elba por primera vez es nominado al SAG Award por su interpretación en la serie de la BBC, Luther, de la que resultó ganador, y además, también ganó como Mejor Actor de Reparto por Beasts of No Nation. También se fueron con estatuilla en mano Queen Latifah y Viola Davis.

Para hacer memoria, estos son algunos de los afroamericanos que han ganado un Oscar (o dos):

  • Lupita Nyong’o – Mejor Actriz de Reparto,  12 Years a Slave (2013)
  • Octavia Spencer – Mejor Actriz de Reparto, The Help (2011)
  • Hattie McDaniel – Mejor Actriz de Reparto, Gone with The Wind (1939)
  • Sidney Poitier – Mejor Actor, Lilies of The Field (1963), Oscar Honorífico (2002)
  • Jamie Foxx – Mejor Actor, Ray (2004)
  • Louis Gosset Jr. – Mejor Actor de Reparto, An Officer and a Gentleman (1982)
  • Jennifer Hudson – Mejor Actriz de Reparto, Dreamgirls (2006)
  • Mo’Nique – Mejor Actriz de Reparto, Precious (2010)
  • Cuba Gooding Jr. – Mejor Actor de Reparto, Jerry Maguire (1996)
  • Steve  McQueen – Mejor Película, 12 Years a Slave (2013)
  • Forest Whitaker – Mejor Actor, The Last King of Scotland (2006)
  • Halle Berry – Mejor Actriz, Monster’s Ball (2001)
  • Whoopi Goldberg – Mejor Actriz de Reparto, Ghost (1990)
  • Denzel Washington – Mejor Actor, Training Day (2001), Mejor Actor de Reparto, Glory (1989)
  • Morgan Freeman – Mejor Actor de Reparto, Million Dollar Baby (2004)
  • Spike Lee – Oscar Honorífico (2015)

Sin tomar en cuenta muchos otro que fueron nominados pero no ganaron, como Will Smith o Chiwetel Ejiofor. Entonces, ¿son realmente los Oscars, racistas?

Lupita Nyong'o recibiendo el Oscar como Mejor Actriz de Reparto.
Lupita Nyong’o recibiendo el Oscar como Mejor Actriz de Reparto.

Sin necesidad de hacer un exhaustivo estudio, es notable como muchos actores y actrices afroamericanos los vemos la mayoría de las veces interpretando a esclavos, sirvientas, criadas, mayordomos, empleados domésticos, o simplemente porque se trata de un biopic de Nelson Mandela o Martin Luther King Jr. En todo caso, ¿la industria hollywoodense no sería realmente la culpable? ¿realmente el racismo y la discriminación contra los afroamericanos existe en la actualidad? Sí, por supuesto que existe, y es un hecho innegable, no sólo contra la población afroestadounidense, pero, ¿acaso el hecho de que no se le den suficientes papeles modernos a personas de color, es culpa de La Academia que se encarga de premiar estos trabajos?

Hattie McDaniel, ganó el Oscar por interpretar a una empleada doméstica en Gone with the Wind (1939), luego de esto, se le vio fielmente encasillada en papeles de sirvientas y criadas. Cuando se le criticó el porqué sólo trabajaba interpretando estos personajes, respondió: «Prefiero actuar de sirvienta y ganar 700 dólares semanales que ser una sirvienta y ganar 7.»

Ya en el siglo XXI, a inicios del 2016, ¿no va siendo hora de que evolucionemos?

Actualmente tenemos a Kerry Washington, por ejemplo, con su papel protagonista en la serie Scandal, donde le da vida a Olivia Pope, una abogada experta en manejar escándalos y crisis mediáticas, donde hasta el Presidente de los Estados Unidos llega a ser su cliente.

Otro gran ejemplo es Viola Davis, protagonista de la serie How to Get Away with Murder. Davis interpreta una profesora de derecho penal, Annalise Keating, un personaje carismático, fuerte y de actitud decidida. Viola Davis luego de ganar en la pasada premiación de los SAG Awards, respondió algunas preguntas a reporteros sobre los #OscarsSoWhite, a lo que contestó que  lo único que separa a las mujeres de color de cualquier otra persona, es la oportunidad. No se puede ganar un Emmy por un rol que no existe. Y refiriéndose a todos aquellos que se niegan a ver los Oscars, expresó que los que no quieran ver la ceremonia, está bien, los que la verán, está bien… pero, más importante que un boycott, es la actitud receptiva y la inclusividad de historias como Dope, Selma, o Straight Outta Compton que son tan importantes como cualquier otra.

Y es esto precisamente lo que necesitamos en la industria cinematográfica y televisiva: diversidad. Y no podemos negar que ha ido mejorando con el pasar de los años. ¿Se habría imaginado Hattie McDaniel interpretar a una abogada de derecho penal en la década de los 40? Seguramente no.

Sí, por supuesto que aún siguen siendo necesarios muchísimos más papeles para actores y actrices de color, y que no estén únicamente relacionados con la esclavitud o el trabajo doméstico. Realmente esta es una muy buena causa para pronunciarse —incluyendo a los latinos—, ya que la diversidad entre los nominados y ganadores es directamente proporcional a la cantidad, y sobre todo a la calidad de papeles que se interpreten. Así que, ¿por qué no mejor se hace eco de la necesidad de personajes diversos dentro de la industria de Hollywood y paramos con la malcriadez de boycottear los Oscars porque no nominaron a Will Smith por Concussion?

A propósito del racismo, a Morgan Freeman en una entrevista que dio hace algunos años le preguntaron cómo detenerlo, y esto fue lo que respondió: «Dejen de hablar de eso. Yo no te llamaré hombre blanco y te pediré a ti que no me llames hombre negro

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