Muchas veces escuché “No vale la pena, olvídalo”, los perdoné porque ellos no tienen idea de lo que vivimos. Escuché todas sus listas, lo que verdaderamente siempre pensaron de ti, como si saber tus defectos y cosas negativas me fueran a hacer borrarte. Me pregunté si en ese momento se estarían poniendo verdaderamente en mi lugar y por un instante reflexionaron en lo que significaste en mi vida.

Me pedían que ya no llorara, que no sufriera, que no pensara en ti. ¿Qué podían saber ellos de las promesas rotas, los planes arruinados y el amor que aún siento por ti? ¿Acaso ellos habían vivido junto con nosotros toda esa historia? Creo que ellos nunca se han entregado intensamente a la pasión que puede llegar a sentir el alma cuando se conecta con otra.

Creo que todos los que me dicen que te olvide, porque nunca me amaste ni me valoraste, de verdad no saben de las noches que te quedabas despierto para escucharme, del consuelo que me brindaban tus brazos y de las veces que te vi quebrado ante mí porque no sabíamos cómo resolver nuestros problemas. ¿Eso era actuación?

Olvidarte, no es tan fácil. Ellos no saben el dolor que me provocó tu engaño, no saben lo mucho que deseo odiarte y la falta que me haces en mi vida. No saben lo que me cuesta dejarte, ni la punzada en mi alma cuando te imagino con alguien más. ¿Qué pueden saber ellos lo que se siente el que después de haber dado un trozo de tu alma te reemplacen como si fueras una taza que se quebró?

No, ellos no saben lo que es desear con todas tus fuerzas una llamada, un mensaje, un encuentro casual por la calle o lo que es que tu mundo se derrumbe porque sé que tú no me extrañas igual. ¿Qué saben ellos de la angustia o la desolación de tu indiferencia? ¿Pueden saber ellos lo que significan las mentiras y el engaño? El creer ciegamente en alguien que simplemente no tiene el valor de hablar de frente y con la verdad.

No entiendo de verdad como puedes olvidar tan rápido y reemplazar un amor con otro. Todos dicen que para algunas personas es así, el saltar de una relación y reemplazarla rápidamente con otra es algo natural. No saben estar solos ni valoran lo que les dan. Pero, ¿cómo vivir tranquilo en algo que empezó con el engaño y la mentira?

Tú tampoco sabes de todo esto, tal vez nunca lo sepas, pero en verdad deseo que nunca lo experimentes. Entonces, sólo dime, ¿cómo lo haces? ¿Cómo olvidas todo así de fácil? Dime que debo hacer, enséñame a reemplazarte.

Comenta en el recuadro