Apenas ayer les hablaba de todo el talento que desborda el trabajo de Guillermo del Toro y hoy quiero recomendarles especialmente la primer parte de la trilogía de novelas que escribió junto con Chuck Hogan: Nocturna.

La Trilogía Oscura (The Strain), como le llaman algunos, nos lleva de la mano de un virus altamente contagioso que, como resultado, vuelve vampiros a los infectados.

La historia en Nocturna empieza cuando un avión aterriza en el aeropuerto JFK de Nueva York, pero parece no haber señales de vida en su interior. Todas las comunicaciones están cortadas y no hay vista hacia adentro. Entonces la CDC llama al Doctor Ephraim Goodweather, que está encargado de estudiar cualquier posible amenaza biológica para los Estados Unidos, él entra al avión y lo que descubre adentro es algo que cambia el mundo, al menos el de él.

Nocturna nos cuenta muy a detalle todo lo que una infección vampírica implica, desde cómo se adquiere el virus (que es por contacto directo con él ya sea por mordida o una herida u orificio descuidado por donde el “gusano” pueda entrar), hasta los cambios físicos que sufre el huésped del parásito (desarrollo de un órgano debajo de la lengua que está compuesto de tejido de garganta y pulmones que permite al vampiro alimentarse pero le impide hablar, la pérdida de cabello y uñas, un color pálido cuando no se ha alimentado, ojos negros en fondo rojo con una membrana blanquecina que los protege como tercer párpado y una temperatura corporal muy superior a la de los humanos no infectados).

Éstos vampiros, que alcanzan la madurez en los primeros treinta días después de su transformación, son muy ágiles y virtualmente inmortales, pues son capaces de transmitir su conciencia de un huésped a otro.

Ahora imaginen un virus así esparcido en la ciudad de Nueva York. Es ahí donde nuestros protagonistas, el ya mencionado Dr. Ephraim Goodweather y el Profesor Abraham Setrakian, un experto y cazador de vampiros que guiará al Doctor en su búsqueda por evitar que el virus se propague.

Nocturna nos regresa a los vampiros terroríficos, a los monstruos, sanguijuelas que sólo buscan sangre; fuera de todo romanticismo o literatura para pre-adolescentes. Nocturna, que había sido planeada como serie de televisión que nadie quiso comprar, se convirtió en un éxito literario de mano de nuestro querido Guillermo del Toro y Chuck Hogan y ahora, conocerá su destino, para lo que estaba hecha, ahora que FX compró los derechos para llevarla a la televisión.

Y todo, porque un vampiro antiguo se quiere rebelar…

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