No recuerdo la fecha exacta de ser sincero, recuerdo que fue antes de la elección presidencial del 2000; en la universidad en la que estudié algunos de los líderes del movimiento estudiantil de 1968 dieron una conferencia donde hablaron de lo ocurrido el 2 de octubre en Tlatelolco.

De algo estoy seguro, es que yo aún no tenía 20 años; en aquel entonces era un chico bastante idealista en cuestión política. Identificado desde siempre con las causas de la izquierda; estudiante de una universidad privada, católica y de provincia, decir abiertamente que votaría por Cuauhtémoc Cárdenas era un acto tremendamente radical. Sin embargo; atribuyo mi formación previa en un colegio jesuita mi desinterés específico por lo ocurrido en la Plaza de las Tres Culturas.

Escuchar a estas personas que vivieron la militancia estudiantil; que dirigieron a otros jóvenes durante las protestas; que enfrentaron la represión, las golpizas, que fueron torturados en algún campo militar o pisaron la tristemente célebre prisión de Lecumberri sacudió algo en mí.

De los ponentes, me sentí plenamente identificado con Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, quien fuera el representante en la asamblea estudiantil de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo. Según lo describe Elena Poniatowska en “La noche de Tlatelolco” fue un líder aguerrido, decidido, siempre dispuesto a actuar.

Él fue detenido días antes del mitin en Tlatelolco, encerrado en la cárcel de Lecumberri; torturado severamente para delatar a los miembros del Consejo Estudiantil. No cedió.

Una vez libre fundó con Heberto Castillo y Demetrio Vallejo entre otros el Partido Mexicano de los Trabajadores.

Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca falleció el 2 de abril de 2013 a la edad de 70 años por complicaciones cardiacas, había sufrido varios infartos y había padecido durante muchos años diabetes.

Tuve la oportunidad de charlar con él un rato caminando por los pasillos de la universidad, un trecho se apoyó en mí; me dijo que nunca, nunca debemos de dejar de luchar por lograr un país más justo.

¿Qué estamos haciendo por tener ese México de justicia y libertades?

COMPARTE en:
Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

Comenta en el recuadro