Después de 14 años del estreno de Los Increíbles, finalmente tenemos la tan esperada secuela de esta familia. Nuevamente, luego de entregas como Finding Dory, Monsters University o la última de Toy Story, las salas de cine se vuelven a llenar de esa generación que disfrutó cada una de sus predecesoras en la niñez.

En 2004 Los Increíbles llegaron con una trama influenciada por otra historia de superhéroes espectacular, Watchmen. Una sociedad donde los “súper” se han vuelto ilegales y viven encubierto como cualquier otro ciudadano común. Esta vez Brad Bird, director y guionista (Ratatouille, The Iron Giant) nos presenta el mismo conflicto con respecto a la legalidad de los súper, y por supuesto, sin olvidar el aspecto familiar, que es lo que realmente caracteriza a Los Increíbles.

Trama desafiante

La trama se desenvuelve en torno al nuevo trabajo de Elastigirl, un desafío a los roles de género que le dejan a Mr. Increíble una difícil labor para él, enfrentarse a su ego y quedarse en casa para ayudar a Dash con sus tareas, tratar de apaciguar el drama amoroso de Violeta (quien tiene más protagonismo esta vez), y lidiar con el repertorio de incontrolables poderes de Jack-Jack, que incluyen desde levitación hasta disparos láser.

Elastigirl, Mr. Increíble, Jack-Jack

Aunque relevante, la manera en la que se concibió el tema de los roles, a estas alturas ya se denota un poco gastado, una rutina que hemos visto unas cuantas veces en diferentes películas y series, sin salir mucho de lo típico.

Por otro lado, también se presentan nuevos personajes secundarios que, a decir verdad, resultan siendo bastante prescindibles. Un elenco de superhéroes que no parece encajar con el diseño del resto de los personajes, y tampoco tienen mucho valor para la trama.

Bird no se va mucho por las ramas y se  apega a lo que funcionó con la primera. Desarrolla esta segunda parte justo donde terminó su predecesora, siguiendo la misma línea, con vestuario y demás alusiones a la década de los 60s, pero también con alta tecnología y circunstancias sociales que le dan un toque atemporal, vigente para cualquier época.

Crítica política y social

Un punto positivo para el guión y también lo más destacado de Los Increíbles 2, son unas cuantas líneas de crítica social y política que se mezclan perfectamente con el dinamismo de sus escenas, sin dejar atrás la diversión. Se cuelan algunos diálogos y actos dedicados a la influencia de la televisión sobre el comportamiento y la opinión pública.

Jack-Jack

Cómo los políticos manipulan la percepción de las masas con simples trucos comunicacionales, lo alienante que puede ser la televisión cuando Jack-Jack se inspira en la programación que ve, y Dash hace referencia a una frase sólo porque escuchó a un hombre decirlo en pantalla. También se trata el dilema moral sobre la ley, la conformidad con esperar que otros resuelvan nuestros propios problemas, y se corona la cereza del pastel cuando Violeta menciona que los ricos nunca van a la cárcel por mucho tiempo, por ser ricos. En definitiva un guión aunque un poco convencional desde el ámbito familiar, atrevido desde otro punto de vista y con muy buen contenido para analizar.

“Los políticos no entienden que hay personas que hacen el bien, sólo porque es lo correcto”

Con respecto al villano que se introduce esta vez, luego de derrotar a Syndrome y al Subterráneo, un nuevo personaje se crea del resentimiento, el Rapta-pantallas (The Screenslaver). Un villano que funciona como metáfora sobre la realidad actual, un concepto realmente interesante que infiere como tema filosófico y una crítica muy directa a la sociedad de hoy en día, todos controlados e hipnotizados, zombies esclavos de pantallas que rigen nuestra percepción y nuestra vida. Un personaje que para nosotros es intangible, pero real.

“You don’t talk, you watch TV shows”

Sin embargo, el desarrollo del Rapta-pantallas quizás deja un poco que desear. El desenlace se va por un camino que nos sirven desde el inicio, un punto de giro bastante predecible que tal vez hubiese funcionado mucho mejor con el efecto sorpresa.

Animación y música de lujo

En el ámbito visual es, como era de esperarse, un tremendo trabajo de animación tridimensional. En varios planos resalta el uso exquisito de diferentes técnicas de iluminación, un aspecto que le da mucha más vida a las escenas y  personajes.

Mientras que por el lado de la música, Michael Giacchino, quien ha compuesto las bellísimas bandas sonoras de otras películas de PIXAR como la misma Ratatouille, Finding Nemo y UP, abre sus viejas partituras del 2004 y continúa con los distintivos instrumentos de viento y el característico tono enérgico para la vuelta de Los Increíbles. Un trabajo que, aunque suenan composiciones recicladas, se agradece que haya continuado con la misma línea, porque realmente es una de esas bandas sonoras para quedarse hasta el final de los créditos.

The Incredibles 2

En conclusión, Los Increíbles 2 es, como se esperaba, una película dinámica y divertida con un gran trabajo de animación y una banda sonora  que se acopla a la perfección con cada escena. Retoma con más fuerza la crítica que manejó en la primera entrega y sirve un producto final muy disfrutable que, a lo mejor no supera lo hecho en 2004, pero igual deja una agradable sensación y ansias por las nuevas hazañas en Los Increíbles 3.

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