¿Qué mejor título de un post para recordar a Carlos Fuentes que el de una de sus mejores y más alabadas obras?

Y es que no es sólo que a este bloggero sea fan de este escritor mexicano de excelso talento y maravilloso estilo. Es que hoy en día parece que ahora que se cumple el octogésimo quinto aniversario de su natalicio no hay mejor obra para describir la situación del ciudadano presidente que hoy tenemos en el país.

Nicolás Valdivia es el personaje central de esta novela política que Fuentes escribe en epístola (a través de cartas). Se sabe poco o nada de él, llega a la presidencia por obra, gracia y voluntad de María del Rosario Galván, mujer que se ha dedicado toda si vida a la política. Temeroso de sus fantasmas pasados y del que pudiera quitarle el poder de manera legítima. Un hombre que no sabe a donde va ni qué hacer, todo lo que hace es por mandato de alguien más.

Y es que para este punto las comparaciones, o mejor dicho, las similitudes con el ahora jefe del poder ejecutivo del país salen a relucir por sí solas. No se sabe en que instituciones estudió, la Secretaría de Gobernación se ha negado a dar esa información; más de la mitad de los eventos públicos a los que asiste se equivoca al hablar, y un largo etcétera le sigue a esta lista.

Bien decía Fuentes que Peña era el candidato más ignorante una vez que supo de su error en la FIL de 2011.

Al igual que el personaje de su novela, Peña fue llevado a la presidencia por las artimañas de otros entes más poderosos y más diabólicos que él. Esos seres dueños de la información, el futbol, el box, los televisores; en pocas palabras, de más de la mitad de México.

Si no me creen que Enrique y Nicolás son mitades de un mismo entero, lean La Sila del Águila y dejen sus comentarios. En verdad que les aseguro, será un libro que no se arrepentirán de leer.

Ya para despedirme quiero hacerlo con la siguiente cita de este libro:

“¿no me oyen? ¿no ven que estoy muy solo? ¿no saben que un niño no olvida? ¿por qué me han atado las manos detrás de la espalda? ¿así cómo voy a jugar? ¿así como voy a escribir en mi cuaderno azul?”

Saludos y hasta la próxima!

@GiovanniCarrada

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Comunicólogo. Pocos como yo. (En todos los sentidos) La razón sobre el sentimiento. Algunos dicen que me gusta ser tan exacto que debí haber sido ingeniero o médico. Pero amo mi carrera y lo que hago, no lo cambiaría ni en un millón de vidas.

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